El filme de la directora chilena Maite Alberdi, la película El agente Topo , un 007 muy peculiar, que recibió fuertes aplausos dentro de la sección Perlas del festival de San Sebastián y en el de Sundance, sigue cosechando buenas críticas tras su estreno en cines de España.

Además la obra fílmica ha sido nominada para competir en los Goya 2021 a la mejor filme iberoamericano, y también estará en carrera por los Oscars representando a Chile.

Alberdi devela en su filme, con mucha delicadeza, la soledad que sufren nuestros mayores. Es que nuestros abuelos y abuelas, pese a querer seguir aportando a la sociedad, son dejados de lado y abandonados tanto por sus familiares como por las políticas institucionales.

La creadora andina, que ya ha estrenado documentales sobre temas sociales como ‘La Once’ (2014) que aborda a las abuelas conversando sus temas tomando una merienda o ‘Los niños’ (2016), sobre chicos con sindrome Down, ahora fusiona cine negro con realidad.

Todo nació cuando Maite investigó junto a un detective durante tres meses casos y denuncias sobre maltrato en residencias de mayores. Luego se dio cuenta de estos encargos provenían de sus familias.

El agente Rómulo le presentó a un ayudante que se infiltraría en la residencia de ancianos pero este se rompió el pie. Esto obligó a poner un aviso en el webs de trabajos. En principio Alberdi no creyó en que gente mayor le interesara trabajar pero llegaron alrededor de 50 cv. Esto le chocó ya que significaba que mucha gente, que debía pasar sus últimos años descansando, querían seguir trabajando.

Así apareció Sergio de 83 años. La documentalista amo el estilo de Sergio y como planteaba su personaje. A la vez trataba a l@s residentes del lugar de una manera gentil. Ello le obligó a cambiar el guión de la película y centrarse en la vida de los ancianos del centro.

De esta manera nace el falso documental. Rómulo decide entrenar a Sergio que jamás ha trabajado como detective, para vivir una temporada como agente encubierto en el hogar. Ya infiltrado tiene serias dificultades para asumir su rol de “topo”. Al final Sergio acaba convirtiéndose, más que en un espía, en un aliado de sus entrañables compañeras de residencia.

EN LA RESIDENCIA NADIE SE DIO CUENTA DE LA PELICULA EL AGENTE TOPO

«Este señor mayor que no sabe ni usar objetos de inteligencia· explica Maite a EFE, le ayudó a llevar a cabo su misión de observación. Le acompañó en su viaje y todo lo hizo sin avisar a la residencia de que lo que estaba haciendo era seguir a un infiltrado en busca de fallos o problemas.

Todos, incluidos los mayores, creían que Sergio era un nuevo interno. Que formaba parte de un documental general sobre sus vidas.

«El guion fue cambiando durante el rodaje. La película es en sí misma una investigación», señaló la cineasta. De esta manera, el espía se convirtió en una vía para develar la realidad de los ancianos en la residencia, la soledad en la que viven y que viene de sus propias familias.

Sergio, 0083, se transformó en un detective. Se relaciona con las personas de la residencia, entabla amistades y forma parte de sus vidas. Lo más emocionante es que su llegada se convierte en un aliciente para quienes no reciben ni una visita de sus familiares.

La pelicula El Agente Topo fue grabada durante cuatro meses en 2017. Al terminar la filmación quiso decirles la verdad a todos los residentes y trabajadores.

Sin embargo, Maite no se atrevía. Hasta que dio el paso. Al estrenar el filme con ellos privadamente, «no entendían nada, pero les fascinó ver que su vida estaba ahí. Incluso algunos lloraron», destacó la realizadora. Quien reconoce que la pandemia ha demostrado que hacen faltas más y mejores políticas para cuidar a nuestros ancianos y que deben ser tomados en cuenta en las decisiones esenciales para el futuro de la sociedad.

Especialmente porque todos vamos para allá, hacia la vejez.