El multinstrumentista nacido en Chile, Nano Stern,se presenta como solista en España en el marco de la celebración de los 100 años del nacimiento de la compositora Violeta Parra.

Stern mostrará a los españoles como es la nueva generación de la canción chilena que nació con Víctor Jara y con la creadora de «Gracias a la vida» o «Volver a los 17», temas esenciales de la música en español.

Nano Stern es un trotamundo. Ha estudiado violín, ha cogido la guitarra para ser rockero, ha tocado en la calle de las capitales del mundo, ha estudiado con una beca en Amsterdam descubriendo la composición. Finalmente descubrió las raíces de la música latinoamericana gracias a la ayuda de bandas míticas como Inti Illimani o Los Jaivas.

Es  31 de marzo. Stern camina con su guitarra entre las instalaciones del Museo Reina Sofía en la capital española preparando su gira europea. Con su pelo al viento parece un trovador, un hippie, un ciudadano que no le agobia el tiempo ni la gente que pasa junto a él por las calles de Madrid.

Nano acaba de terminar una ronda de entrevista con la tv pública española y en unas horas viajará a Ávila, a 100 km de distancia desde la estación de Atocha, lugar donde se hospeda junto a su novia española.

El cantante ya ha dado conciertos en Sevilla (31 de marzo, La Sala); en Cádiz (1 de abril en El Pelícano Musicafé) y Xátiva (2 de abril, Gran Teatre). Luego el 7 de abril tocará en el Café Berlin de Madrid y el 8 de abril estará en Barcelona en el festival BarnaSants que este año está dedicado a la canción de autor (Sala Luz de Gas, 21 horas).

NANO STERN, UN MÚSICO CON LO PIES EN LA TIERRA

Aprovechando sus presentaciones en España, Eurolatinpresscultura.com conversó con el músico chileno, una persona muy lúcida e interesante, que tiene las cosas muy claras.

«En la gira europea tocaré sin banda. Llevo guitarra y ya. En Chile tengo una banda muy buena pero no me alcanza para tocar en Europa, no hay presupuesto. La precaridad obliga a reinventarse. Nada es peor que la abundancia completa», nos comenta Stern.

-¿Cómo nació tu amor por la nueva canción chilena de los 60?
A través de Los Jaivas entendí lo que era Pablo Neruda, luego encontré a la Violeta. Es una cosa explícita por que he tocado, grabado y compuesto música con los Inti Illimani, y eso ha sido una influencia muy fuerte para mí. Es el grado más intimo entre dos músicos, crear una canción y decir “esto nos representa”. Ademas de ser un honor es una sensación increíble y linda ya que a través de los Inti o los Quilapayún puedo sentirme cerca de Violeta Parra y Víctor Jara, grandes referentes, como unos semidioses para todos.

-Aunque esta característica, a la vez, se les deshumaniza y les pone en un sitio muy lejano y eso no es bueno. Por eso es importante conocer la humanidad de los músicos que tocaron con ellos para entender a estos grandes músicos.

-¿Crees que ha surgido una nueva conexión con la canción chilena de los 60?
Es un proceso macro a nivel de la cultura del país, que tiene que ver con reconectarse con una generación que crecimos en el fin de la dictadura y nuestra adolescencia era ya más libre a diferencia de Los Prisioneros o La Ley que quedaron huérfanos en cuanto a referentes.

-Dejando fuera a Los Tres, los demás grupos no tienen una identidad musical chilena. Los Prisioneras inventaron una identidad de ser chileno más allá del “poncho”, del estilo cantautor. Pero nosotros vimos como Inti Illimani volvieron a chile después del destierro y esa música está muy presente ahora.

-¿Es natural que Chile vuelva a tener contacto con sus raíces?
El movimiento estudiantil por la educación pública que hubo en Chile hace unos años tuvo que ver mucho con los movimientos que se dieron en los años 60. Eso nos ha acercado a la generación de esos tiempos. Por ejemplo me encontré con los Inti Illimani tocando en una marcha  y  los más viejos nos comentaban que era muy emocionante estar con los alumnos luchando por los derechos que en los 60 también ellos pedían.

En Chile enfrentas muchas críticas por tu apariencia de hippie, blanco, de ascendencia judía, etc, ¿A que se debe estos ataques?
Responde a que la sociedad chilena está muy dividida y tiene mucho resentimiento porque es una sociedad injusta y desigual. Yo voy por el mundo super honestamente, siendo quien soy. No me cambio de apellido ni me pongo el poncho para ser más andino.

-Yo no nací en la miseria, como Víctor Jara, por lo que no me hago cargo de algo que no me corresponde. Si uno a tenido privilegios, una educación mejor, lo que debes hacer es hacerte consciente de lo que pasa a tu alrededor. De esta manera puedes elegir: usar estas herramientas para asegurar tu estatus o intentar cambiar lo que pasa en la sociedad que es injusta. Y yo he querido ir por el segundo camino.

“Chile además es un país muy antisemita. Yo soy nieto de emigrante judío, y aunque no practico la religión ni soy parte activa de la comunidad se me ataca pero no dejaré que se cuestione a alguien por donde es o cual es su apellido. Por lo que siempre pelearé por el respeto a lo diferente”.

-¿Cuéntanos tu proceso creativo?
Ha ido cambiando mucho. Ha ido evolucionando con el tiempo. Comencé intuitivamente con el contacto directo del sonido. La verdad es que nunca me imaginé que iba a terminar haciendo canciones y escribiendo letras. Al comienzo era tocar y tocar, sólo rock and roll, música progresiva, mucha impro y jazz. Todo fue naciendo lentamente: primero la música, la canción, y luego la palabra. Ahora me paso más tiempo leyendo y escribiendo letras, que escribiendo música.

-Tienes 8 discos publicados, ¿qué haces para no repetirte?
Es muy difícil no repetirse pero yo he querido de romper con eso. Ahora grabé un disco EP totalmente opuesto a lo que he hecho siempre que saldrá en mayo en Chile y lo venderé en mi web.

-Este disco no tiene guitarra porque quería alejarme de los lugares comunes. Son muy pocos los artistas que logran reinventar su lenguaje como Picasso, Miles Davis, Dylan, etc. El disco suena muy distinto ya que tocamos desde hip hop a electrónica. También estoy viendo hacer un trabajo más eléctrónico en un tiempo. Creo que soy de una generación que viene a desafiar los rótulos que ha tenido la industria con la música.

-¿Qué faceta te gusta más: guitarrista, trovador, payador?
La faceta que me viene mejor es hacer de todo. Hay especialistas y otros que son más renacentistas. Es bueno mezclar porque si dejas quieto tu trabajo se muere.

-¿Qué hay de cierto en que Chile es el paraíso del pop en español?
En España se publicó un artículo que titulaba que Chile era el paraíso del pop pero eso es un poco exagerado. Creo que fue un periodista chileno de un sello que envió la nota a España y todos se colgaron de esto. Lo que si es verdad es el ambiente fresco que hay en la música chilena. Esta Ana Tijoux, Pascuala Ilabaca, Francisca Valenzuela, Chinoy, etc. Hay gente muy interesante tocando. Pero creerse estrella del rock en Chile es muy ridículo.

CHILE SIGUE AMARRADO A LA CONSTITUCIÓN DE PINOCHET

-¿Crees que has renovado la nueva canción chilena?
La música y el concepto del «músico estilo Silvio» la verdad es que ya está agotado. Ya aburría en Chile. No creo que sea yo el representante de la nueva canción chilena ni nada por el estilo. Creo que es parte de mi identidad y me es muy natural. Pero lo más importante es poder tener la validación de la vieja guardia como son las bandas de Congreso, Los Jaivas, Los Inti, Los Quila. De ellos bebo y que me hayan invitado a tocar y me reconozcan es muy bello.

-¿De que manera se puede mejorar la política cultural chilena que siempre ha sido muy débil?
Estamos amarrados por una Constitución que viene de la dictadura de Pinochet y por un concepto forzado que es el estado subsidiario. No existe el concepto de lo público en Chile. Incluso el concepto en nosotros como ciudadanos tampoco aflora. En muchos países latinoamericanos y en Europa existen radios y tv públicas.

-Pero en Chile hay mucha precaridad institucionalidad. La tv pública da vergüenza. Dicen que va a haber una canal cultural aunque todo quedó ahí y el canal supuestamente público está en bancarrota pagando millones de pesos a rostros y presentadores que no aportan nada al país.

-¿Los cambios sociales también se demoran y siempre se plantea que Chile es un país pobre para hacer reformas estructurales en la seguridad social, en el empleo, etcétera?
Lo más triste es que este viaje me ha hecho pensar mucho y llegó a la conclusión de que hay constantemente por parte de los medios de comunicación chilenos una acción constante de desmoralizar a los ciudadanos.

-La entereza moral de exigir los derechos que nos corresponden y que nos haría vivir mejor como sociedad siempre está siendo machacada por los políticos de todos los partidos y los medios de comunicación. Ellos te pegan día a día para que te desmoralices y dicen que no hay dinero, que no se puede cambiar nada, que falta inversión extranjera. Pero sí hay dinero pero lo tienen muy pocos y estos no quieren cambios. Yo como comunicador quiero seguir luchando y es mí deber seguir denunciando lo que considero injusto.

-¿El financiamiento político de la empresa Soquimich, en manos del yerno de Pinochet, a los partidos de izquierda fue un golpe duro para la sociedad?
Es un golpe duro que la derecha y los familiares de Pinochet como este señor Ponce, financien a todos los partidos políticos. Ellos financieron la campaña de la presidente socialista Michelle Bachelet y todo se ha escondido bajo la alfombra. Es duro darse cuenta que están todos metidos y que han tapado con el caso Caval (nuera de Bachelet se aprovechó de información privilegiada en beneficio personal) la acción de Soquimich.

-¿En que situación están los nuevos partidos liderados por los jóvenes políticos del Frente Amplio de Izquierda?
Los diputados Boric y Jackson han generado un movimiento muy potente y creo que en las elecciones de este año el viejo sistema se va a remecer. No se cuantos diputados sacará el Frente amplio pero lograremos algo importante.

-Hay mucha energía. No solo los jóvenes apoyan al Frente amplio, sino los viejos que están decepcionados también apoya el movimiento de la izquierda alternativa. No se trata de jóvenes y viejos, sino de los indignados que estan cansados del sistema y de los arreglos entre los políticos.

¿Violeta Parra es la artista más grande de Chile?

Sí. Es la más grande artista que ha tenido chile. No hay dudas. La vida de la Violeta es entender mucho de que va Chile. Todos hablan de Violeta ahora pero ella se suicidó por el rechazo que la sociedad chilena que no le dejaba exponer en sus museos pese a que venía de trabajar en el Museo del Louvre en París.

-Y esa actitud de la elite chilena sigue hasta hoy en día porque para ellos la cultura es un adorno, un estorbo necesario. Una moda. Me dio vergüenza la apertura del festival de Viña tocando temas de Violeta de forma muy básica como una forma de homenaje. Todo muy paupérrimo pero así es Chile.

Stern presenta en España es “Mil 500 vueltas”

Es un trabajo versatilidad que camina por diferentes estilos musicales, así como por las colaboraciones del uruguayo Jorge Drexler, los argentinos Pedro Aznar y Beatriz Pichimalén, la colombiana Marta Gómez, la peruana Susana Baca, el guitarrista chileno Raimundo Santander y desde Estados Unidos, la voz de Joan Báez.

-Fue grabado en octubre en el estudio Madreselva junto a Alfonso Pérez, colaborador habitual y junto a la banda que acompaña al músico, luego se mezcló en Buenos Aires, Argentina, por Matías Cella (Jorge Drexler, Kevin Johanssen) y masterizado en Los Ángeles, USA, por Tom Baker (Café Tacuba, Juanes, BB King, entre otros).

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Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

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