Patricio Guzmán , una de las figuras fundamentales del cine documental latinoamericano, falleció a los 85 años en París. Su obra convirtió la memoria histórica de Chile en una materia cinematográfica de largo aliento.
Después del golpe de estado permaneció en el Estadio Nacional de Santiago, incomunicado y amenazado de fusilamiento. Abandonó Chile en noviembre de 1973. Ha vivido en Cuba, España y Francia, donde resisió y descansa en paz.
Sin duda, desde La batalla de Chile hasta películas posteriores como Nostalgia de la luz, El botón de nácar y La cordillera de los sueños, Guzmán fue ampliando su mirada: del registro directo del golpe de Estado y la dictadura hacia una reflexión más íntima sobre la memoria, el territorio, el paisaje y las heridas que permanecen en la sociedad chilena.
Con ‘Nostalgia de la Luz” recibió el Gran Premio otorgado por la Academia del Cine Europea en 2010. Su última obra « El Botón de Nácar » obtuvo el Oso se Plata en Berlín en 2015.
La partida de Patricio Guzmán representa una pérdida irreparable para el cine documental de América Latina y del mundo.
Su cine partió de una pregunta que terminó atravesando prácticamente toda su filmografía: ¿cómo recordar aquello que un país ha intentado olvidar?


