¿Cine de verdad o de mentira? da igual. Es una experiencia religiosa. Cutrecon, sin duda, es el mejor festival de cine del mundo.

¿Por qué? En ninguna sala de cine del planeta puedes gritar sin problemas mientras pasan la película, reírte del guión o de la mala actuación de los actores. En Cutrecon, esa es la idea, el abuchear con toda la fuerza. Es que el cine más malo del orbe tiene una comunidad y es una forma de vida, de compartir. Pero esencialmente es una forma de relajarte.

Este 2021 contra viento, marea, y el Covid19, la organización de Cutrecon pudo inaugurar su 10 edición con las mejores peores películas de la industria La cita fue en los cines MK2 del Palacio de Hielo de Madrid el pasado 19 de marzo.

¿Qué nos encontramos? Robot sy vampiros que llevan pegados filetes de carne en la cara; un filme de Travolta que no tiene pies ni cabeza: «Campo De Batalla: La Tierra» (2000). O un demonio que descuartiza a la gente, bajo la supervisión de una niña de 14 años, llamado Psycho Goreman, entre otras locuras.

En Cutrecon cabe todo. También el bodrio de ‘Master of the Universe’; un filme de músculos, disfraces horteras y que con el paso de los años es moda Kitsch.

Una de las mentes malignas detrás del festival de cine cutre es Carlos Palencia, quien explica que el proyecto nace a raíz de una página de humor: cinecutre.com

«Nos juntábamos con un grupo de amigos cuando teníamos 15 años. Eran los los inicios de Internet. Poco a poco comenzamos a tener fans, y tras diez años de actividad nos preguntamos: por qué no hacer una proyección de la películas cutres en un centro cultural de Madrid. Luego se nos fue de la mano. Llegaron medios para saber que estabamos haciendo, y en principio sólo se llamaba convención de Cine Cutre».

Al terminar la primera edición había crecido el monstruo: uno cutre, por supuesto. Los seguidores y fans querían que el festival tuviera más ediciones. «Bueno, así fue creciendo y comenzamos a incluir gente profesional».

Para Palencia, Cutrecon es el antifestival. Programan el peor cine. Lo peor de lo peor y pese a todo vienen profesionales del cine con mucho sentido del humor a contar su experiencia.

cine de verdad

Todos los invitados son conscientes de que es un festival de humor. La mayoría de los guionistas o directores se autoparodian, comparten anécdotas de las filmaciones, etc.

¿Cómo definen la programación? En el equipo de programación tenemos gente profesional que selecciona películas para festivales inportantes de Europa y para la televisión. Mientras estan trabajan se encuentran cosas aberrantes, cine muy malo y nos comentan que podría servir.

Carlos Palencia aclara que «nos gusta mucho el cine de verdad, somos cinéfilos. A mí me gusta todo tipo de cine pero no estoy viendo siempre pelis cutres. No aguantarías tanta locura y sin sentido».

Agrega que «si te gusta el cine de verdad, los errores los aprecias. Te preguntas como ha pasado esto en un equipo. Porque se han tomado estas decisiones tan erróneas. Como nadie se ha dado cuenta que en esta nave nadie iba al mando. Es que hacer una película es muy difícil».

El festival Cutrecon es perfecto para pasárselo bien y cuando acaba, deseas que llegue pronto la próxima edición. «Es un proyecto rentable. Si no fuera así, no tendría 10 ediciones», comenta Carlos Palencia. «Tenemos que dar gracias a los fans si no, no hubiesemos llegado a 2021. Tenemos un público muy fiel. ¿Qué marca quiere asociarse a un nombre como Cutrecon? Ninguna. Pero cuando ven como somos, nos aman», destaca.

El segundo año de la pandemia no fue un impedimento para seguir con la fiesta del cine cutre. Si bien no pudieron asistir visitantes extranjeros, en 2021 se cubrió expectativas.

«Aunque no ha venido gente de fuera de Madrid, queríamos mostrar que, teniendo medidas de seguridad muy altas, podíamos hacer este evento. El festival se hace normalmente en enero. Antes lo montábamos en el Palacio de la Prensa, pero queríamos evitar aglomeraciones. Por eso elegimos esta edición el Palacio de Hielo. Nos ayudaron con espacios amplios, mucha seguridad, y limpieza», confiesa Palencia.

La 10 edición del festival tuvo un plan de resistencia. «Lo teníamos que hacer el festival, sea como fuese, sea o no sea rentable. Teníamos que ofrecer Cultura Segura e intentar que no se muera la Cutrecon».