La obra «Perdóname por sólo acordarme de ti cuando me aburro» co-producción Chile-España, se estrena el sábado 23 de abril en el Teatro La Usina de Madrid con las entradas agotadas.

Es una comedia ambientada en Santiago de Chile, un viernes de agosto por la noche. En su apartamento, Masha y Simón, pareja en constante monotonía hace diez años, organizan una comida con Irina, amiga de Masha de toda la vida recién llegada de Moscú y Alek, un nuevo compañero de trabajo de Simón.

Durante la velada, los personajes conversan, beben, cantan, discuten y se dicen mucho menos de lo que realmente quieren decirse. Masha, protagonista y narradora, guiará la comida para lograr su objetivo: quiere morirse, pero antes desea saber qué van a decir en su funeral.

«El proyecto nace de un corazón roto. En mi mente, sólo podía pensar en Masha de «La Gaviota» y «Las Tres Hermanas» de Chéjov (lo habíamos estudiado e incluso montado en la escuela de teatro y a mi me encantaba). Sólo podía pensar en ese enigmático personaje que va de negro, de luto por su vida, aburrida y resignada. Pero que aún es suya con un amor imposible, apasionado. Así, surge la idea de mezclar mi sentimiento con la figura de Masha. Estudié las obras mencionadas para analizar los personajes con los que Masha se relaciona y así establecer nuevos carácteres que retomen lo ya presentado por Chéjov», explica la directora Federica Larraín.

Federica explica que «con esta dramaturgia y su puesta en escena queremos hablar de relaciones humanas. Hacemos un acercamiento a las mentiras que nos decidimos unos a otros creyendo decir la verdad. Además tocamos temas como el aburrimiento, el deseo eterno de estar en otra parte, y la obsesión con el trabajo que termina en el repudio del mismo».

Para la dramaturga chilena, la protagonista no busca su destino individual. Es más, Masha quiere morirse, sí, pero también quiere saber qué van a decir en su funeral. «No lo desea para satisfacer una inseguridad narcisa con respecto a cómo la perciben las personas, sino que comprende que su muerte también tiene consecuencias con las personas con las cuales se relaciona. Por lo tanto, el tema de la muerte se toma, en esta obra de teatro, como el destino inexorable. No sólo de Masha, sino también de las relaciones que la conformaban».

Durante la obra veremos como Masha tiene un sentimiento con el cual muchas personas podrán identificarse. Ella ama su vida pero no ama la vida.

Frente a esta situación, Federica Larraín señala que la protagonista «entiende y ve que todo está «bien». Tiene un apartamento, tiene su trabajo, tiene su pareja. Si, todo está «bien». Pero aún así hay algo que le incomoda y le molesta, un permanente corazón roto. A diferencia de ella, los otros personajes, Simón, Irina y Alek, demuestran sentir la vida más tranquilamente, a pesar de las mentiras que dicen. Por lo que creo que hay un personaje para cada espectador.»

Los creadores de la comedia teatral creen que el público madrileño se sorprenderá y se verá atrapado por la humanidad de los personajes.

«Es como estar mirando a través de una ventana hacia un apartamento. Los personajes se sorprenden constantemente durante la velada, juegan y accionan. El espectador podrá encontrarse con todos esos viajes durante la obra. Planteamos una comedia realista que el espectador puede sentir cercana y a la vez distante para poder analizarla», comenta Larraín.

En definitiva, la obra habla de temas universales. Si bien está situada en Chile, tres de los actores son españoles. Por lo que no se percibe una lejanía para su entendimiento más allá del nombre de algunos lugares.

Ficha artística – Teatro La Usina de Madrid:

  • Autora: Federica Larraín Matte
  • Dirección: Federica Larraín Matte y María Concepción Orgaz
  • Compañía: Rodrigo Claro
  • Elenco: Antonio Carrera Anaya, Jorge Herranz, María Olga Matte, María Concepción Orgaz

Funciones viernes a las 22:00 y sábados a las 19:00. Estrenos viernes 23 y 30 de abril. Luego del 6, 7, 13, 14, al 20 y 21 de mayo en Teatro Madrid La Usina, C. Palos de la Frontera 4, Madrid.

Duración: 70 minutos