Con motivo del 80 aniversario de la creación del “Guernica”, de Pablo Ruíz Picasso, y su llegada hace 25 años a sus salas, el Museo Nacional Reina Sofía ha organizado “Piedad y Terror en Picasso.

El camino al Guernica es una exposición (Del 4 de julio al 4 de septiembre) sobre el tortuoso camino recorrido por el artista malagueño hacia la concreción de su obra maestra.

Por María Eugenia Román

Esta exposición a través de obras difíciles de volver a reunir, narra las circunstancias personales e históricas y la radical transformación artística que experimentó Picasso. Todo a partir de los años 20 para llevarle a componer el mural tal y como finalmente lo hizo.

El Reina Sofía ha realizado una meticulosa selección de 180 obras que resultan fundamentales. Que proceden de 30 instituciones y colecciones privadas de todo el mundo: el Musee Picasso y el Centre Georges Pompidou de París. Del Tate Modern de Londres, o el Moma y del Metropolitan Museum de Nueva York.

Destacan obras tales como “Las tres bailarinas” (1925) de la Tate de Londres o la Escultura “Mujer en el Jardin” (1930) del Museo Picasso de París. Venidas desde Nueva York pueden contemplarse “Mujer peinándose” (1940) del MOMA “Desnudo de pie junto al mar” (1929) del MET. O “Mandolina y guitarra (1924) del Museo Salomon R. Guggenheim y “Monumento : cabeza de mujer” (1929) de una colección particular.

Una de las comisarias, Anne M. Wagner, destacó la presencia de lo femenino en la obra de Picasso. Y “el cambio de su mirada” especialmente a partir de esos años 20, donde empieza a mostrar a la mujer “como un arma”.

También la comisaria insistió en observar la serie de dibujos previos al Guernica donde Picasso trabaja con un lápiz de color para abordar “la muerte de inocentes”. “Hizo una obra de sufrimiento de madres, niños y animales. No hay hombres –dijo la comisaria Wagner-por eso ha logrado comunicar tanto.”

En esta exposición distribuida en 10 salas, el Guernica es el epicentro alrededor del cual orbitan otras piezas anteriores y posteriores de Picasso. Todas dan las claves precisas para analizar las transiciones artísticas y vitales del artista.

Además esboza los motivos por los que el Guernica se ha erigido en una de las piezas más icónicas de la historia del arte. “Un lienzo que desde 1937 y para varias generaciones de todo el mundo se ha convertido en la escena trágica de nuestra cultura “ según T.J. Clark uno de sus dos comisarios.