Metallica regresa mas potente que nunca con su undécimo disco: ’72 Seasons’. Sin duda, hay que dar gracias al incombustible James Hetfield, elemento esencial que mantiene viva a la banda más importante de la historia de heavy metal.

El cantante y guitarrista de los de San Francisco es el creador de la mayoría de los riffs mientras su magnética voz logra despertar del letargo a los metaleros, aunque en los últimos tiempos se oían ruidos de separación .

Hetfield, como vimos en el documental ‘Some Kind of Monster’, es el dínamo que da fuerza a la banda. Porque si dejásemos todo en manos del baterista, Lars Ulrich, que debe ser de los músicos mas mediocres de la escena, sin ritmos innovadores y redobles de caja que llena de ripios las canciones, Metallica sería ya pasado.

¿Qué decir de Hammet? Es un lead guitar fantasma, que se encarga de meter Wah Wah en medio de las canciones y ya esta .

Por ahora, no podemos catalogar al bajista Robert Trujillo. Está ahí pero no destaca para nada, a diferencia de como si lo hacía en Infectious Grooves o en Suicidal Tendencies.

Por su parte, recordando el documental de Metallica ‘Some Kind…’; donde vimos un James Hetfield dictador, en disputa siempre con Lar, en lo que se refería a la creatividad, en esta ocasión, James ha dado a torcer su mano en distintos aspectos.

Metallica James Hetfield 72 Seasons

Así lo explica en una entrevista en la web de Metallica: «el amarillo, para mí, es luz. Es luz. Mi visión era que quería que este álbum se llamara Lux Æterna porque eso resumía todas las canciones para mí. Una especie de luz eterna que siempre estuvo dentro de nosotros y que tal vez recién ahora está saliendo. Y fui superado en las votaciones. 72 Seasons es definitivamente más masticable. Tienes que averiguar qué es. Puedes cavar en él y masticarlo un poco más”.

Bueno, luego de discos anteriores sin alma como St Anger (aburrido de principio a fin y con una batería que sonaba a tarro), Death Magnetic y Hardwire, mejores en cuanto a sonido, ahora la banda de Hetfield nos presentan un Lp lleno de riffs, breaks interesantes y una velocidad aplastante .

El concepto del Lp se basa en las “72 Estaciones”, que son los primeros 18 años de vida del ser humano. A lo largo de este período se forma su personalidad, identidad, como también lo peor de uno como individuo.

Damos al play y comienza 72 Seasons . Metallica y James Hetfield quieren pegar el primer golpe desde el principio y lo logran sin problemas con riffs amenazantes y potentes golpes de caja y charles. La voz de Hetfield se muestra de «puta madre» . Si bien, este tema, es parecido a ‘Master of Puppets’, en el camino migra hacia los ritmos de And Justice for All .

Shadow Follow es como la continuación de la primer canción. La batería no cambia en nada. Siguen los riffs y la voz del maestro Hetfield logra que olvidemos la monotonía de Ulrich por un momento. Luego cambia a Screaming Suicide, que suena igual a las dos primeras canciones. Especialmente la batería no aporta nada nuevo.

En tanto, Sleepwalk My Life, no nos dice mucho mas que lo que veníamos escuchando y You Must Burn !, creemos que es una copia en tempo y potencia a Sad But True, aunque se transforma en un blues potente a medida que avanza.

Lux AEterna es un latigazo que levanta a un muerto en vida y Crown of Barbed Wire, se queda a medio camino entre los discos Load y ReLoad. Aunque Chasing Light y If Darkness had a Son ‘ sorprenden con estructuras tipo Mercyful Fate o Killing Joke, To far Gone y Room of Mirrors, no logran sacar la cabeza para respirar alguna idea creativa.

El disco amarillo tiene 77 minutos de riffs demoledores, repartidos en 12 canciones entretenidas. Aunque en la suma todas se parecen entre sí . Lo ideal podría haber sido acortar los temas y dejarlos en 3 o 4 minutos.

En el final con Inamorata , 11 minutos, escuchamos a Black Sabbath con sonidos de la época de Load, y nos persigue la batería monótona, insulsa de Ulrich. La parte en la que debería destacar Trujillo, una transición con el bajo en solitario, deja mucho que desear y no hace honor a su calidad.

En definitiva el disco suena muy pro, y eso es trabajo del productor Greg Fidelman. Además damos las gracias a Hetfield por mantener vivo a Metallica. Aunque sería bueno verlo en una banda con mejores músicos, que le aporten ideas frescas. Así escaparía del producto Metallica y realmente nos podría entregar algo diferente a lo de siempre.

¿Habrá algunas vez una reunión Mustaine – Hetfield?. Esperemos que Dios y Satán nos escuche…

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura