Astor Piazzolla provocó un terremoto en Argentina al revolucionar el tango y convertirlo en un lenguaje universal, más moderno en cuanto a sonidos y composición.

Ahora, cinco músicos excepcionales (dos argentinos, un peruano y 2 españoles), entre los que se encuentra su nieto Daniel “Pipi” Piazzolla, se reúnen para celebrar el centenario del gran compositor marplatense. El proyecto, nacido de la mente del pianista bonaerense afincado en Madrid, Federico Lechner, propone liberar el alma jazzística del genio argentino a través de la improvisación.

Piazzolla x100 ofrecerá 6 conciertos de presentación en Madrid. Los días son el sábado 20 en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares, 21 en Alcobendas, 23 y 24 en la capital, 27 en San Lorenzo de El Escorial y 28 en Parla. La super banda también tocará en el centro Botín, Santander, el día 25F y en Barakaldo, País Vasco, el 26 de febrero.

En tanto, Daniel “Pipi” Piazzolla es un batería jazz que se ha hecho su nombre como sideman tocando con Chick Coream, Lito Vitale, entre otros.

Además es el fundador del grupo fusión Escalandrum y durante su carrera ha sido distinguido con el premio Gardel 2004, el Konex 2005. También obtuvo una nominación a los Grammy Latinos en 2011.

El programa de Piazzolla x100 que ofrece en su gira por España va desde la dulce melodía del Ave María hasta la gravedad de La Muerte del Ángel, pasando por el costumbrismo del Chiquilín de Bachín, entre otras .

ASTOR: EL ASESINO DEL TANGO

Astor Pantaleón Piazzolla nació en Mar del Plata (Argentina) en 1921. Siendo pequeño su familia viajó a Nueva York donde su padre le regaló un bandoneón para que no sintiese añoranza de la patria.

Piazzola se formó en la música clásica pero tuvo la posibilidad de conocer de primera mano la música de Miles Davis y el octeto de Gerry Mulligan. Todos ellos le inspiraron a evolucionar en la música.

Al volver a Argentina, comenzó a componer el “nuevo tango”, y los tangueros tradicionales criticaron sus composiciones. Incluso le llamaban el “asesino del Tango”. Sin embargo Piazzolla les respondió con una nueva definición del mismo y modernizó el estilo.

“Sí, es cierto, soy un enemigo del tango; pero del tango como ellos lo entienden. Ellos siguen creyendo en el compadrito, yo no. Creen en el farolito, yo no. Si todo ha cambiado, también debe cambiar la música de Buenos Aires. Somos muchos los que queremos cambiar el tango, pero estos señores que me atacan no lo entienden ni lo van a entender jamás. Yo voy a seguir adelante, a pesar de ellos”, replicó Ástor Piazzolla en una entrevista en 1954.

Sólo al final de sus años fue reconocido por los nuevos referentes del tango, compositores de jazz y de rock, como intelectuales, que lo consideraron uno de los grandes músicos trasandinos.

Incluso compuso la banda sonora de unos 40 filmes. Piazzolla falleció en Buenos Aires en 1992.