El fin de semana del 5 de febrero se repuso en 89 cines de todo el país ‘El Chico’ (“The kid”) de Charles Chaplin, coincidiendo con el centenario de su estreno en 1921. La película, que vuelve a las salas en su versión restaurada en 4K, es una de las más memorables e icónica del cómico inglés.

Por María Eugenia Román

EL CHICO
DIRECTOR : CHARLES CHAPLIN
DISTRIBUIDORA : A CONTRACORRIENTES

El 6 de febrero de 1921 Charles Chaplin estrenó comercialmente su primer largometraje, “The kid”, con el que dio un decisivo paso adelante en su carrera.

El creador de uno de los personajes más famosos de la cultura popular, el vagabundo de buen corazón conocido en nuestro país como Charlot, ya había dado muestras de su talento en el campo del cortometraje. Pero a partir de entonces su maestría se manifestaría en todo su esplendor, tanto en el cine mudo como en el sonoro.

Sin duda Chaplin ha sido, es y será uno de los grandes nombres de la historia del cine. El Chico fue la primera de sus muchas aportaciones al séptimo arte, con títulos tan destacados e inolvidables como “El gran dictador”,“Tiempos modernos”,“Luces de la ciudad”o “Candilejas”.

En este filme mudo Charles retrata su infancia de niño pobre y vagabundo con un padre alcohólico y una madre con una débil salud mental. Chaplin se ganaba el pan mendigando en la calle junto a su hermanastro Sid mientras hacía espectáculos callejeros.

Todo ello, junto a la pérdida de un hijo pocos días despues de nacer, fue el origen de esta preciosa obra autobiográfica. Aquí el Charles Chaplin mezcla la comedia con toques de tragedia.

En 1971, Charles Chaplin hizo una restauración moderna de la película y compuso una nueva banda sonora compuesta por el mismo. Además eliminó tres escenas donde aparecía la madre del chico que no mejoraban el relato.

Retrato de la vida en los callejones y las casas de alquiler

La historia comienza cuando un niño es abandonado por su madre en un arrebato de desesperación. El bebe cae en los brazos de Charlot, el vagabundo, quien se resiste a quedárselo en una secuencia de escenas y pases clásicos que culminan al bebe en casa del vagabundo que se transforma en un niño “vivaracho” y despierto.

Chaplin, el vagabundo vividor, y el niño protagonizado por Jackie Coogan (de la serie de TV “La familia Addams”) son una de las parejas más divertidas de la historia cine. Desde un principio el niño sorprendió a Chaplin en los ensayos. Este le conoció como pequeño actor y bailarin de vaudeville, y lo contrató por sus inmensas capacidades histriónicas.

Charles Chaplin se hizo cargo de todas las funciones para estrenar este clásico del cine. Fue guionista, director y productor, pasando por la de co-protagonista. Luego le cede a Coogan la actuación y permite que él sea el verdadero un protagonista.

Es imposible sacarse de la mente imágenes alucinantes. Como cuando el niño es arrebatado de la casucha de su padre adoptivo vagabundo. O aquella en la que llora suplicante, en la parte trasera del camión del servicio social que lo lleva al orfanato público.

Es que la obra maestra de Chaplin esta plagada de gags divertidisimos que se alternan con escenas melodramáticas que nos hacen llorar como una Magdalena. Por eso, nada más comenzar el film, Chaplin advierte “una película con un sonrisa y quizás alguna lágrima”.
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