La marca Alemania ha sido tirada por la borda tras conocerse que el fabricante automovilístico Volkswagen Golf arregló varios de sus vehículos con un software que falseaba sus emisiones contaminantes reales. La acción tenía la intención de esquivar los controles de las autoridades. Pero el delito ha sido descubierto por las autoridades de Estados Unidos quienes multarán a la empresa y la llevarán a juicio.
En total, se cree que 11 millones de vehículos en todo el mundo están falseados. Sólo 482.000 han sido vendidos en EE UU. La empresa alemana ha perdido en dos días 25.000 millones de euros, un 35% de su cotización.
En tanto, los medios teutones como los políticos le han pedido la renuncia al presidente de Volkswagen, el alemán Martin Winterkorn, aunque este aguante estoicamente. Martin se disculpó por la manipulación de las emisiones. Por su parte, el jefe de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, fue más drástico en su valoración: «La hemos cagado por completo».
El escándalo, que se conoció el viernes pasado, es un gran golpe a la economía germana puesto que la producción de coches es una de las industrias que más dinero (más de 200 mil millones al año). Este negocio aporta a la economía del país europeo.
La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos reveló que Volkswagen utilizó el software para falsear las emisiones contaminantes de los modelos diésel de Jetta (2009-2015), Beetle (2009-2015), Audi A3 (2009-2015), Volkswagen Golf (2009-2015) y Passat (2014-2015).
Según EFE, el programa se activaba automáticamente cuando los vehículos detectaban que eran sometidos a revisiones de emisión de gases y aplicaba medidas para reducirlas. Posteriormente, los coches volvían a funcionar como previamente, con una contaminación superior a los niveles permitidos. Se llegaba a superar hasta 40 veces más en el caso de la legislación norteamericana.
La pregunta es ¿por qué no crearon un software que reduciera las emisiones antes de crear uno pirata?
Los investigadores de la Universidad de Virginia Occidental fueron quienes descubrieron el fraude de Volkswagen y ya el año pasado habían informado que los vehículos diésel de esta marca emitían hasta 40 veces más óxido de nitrógeno que lo permitido por la normativa. Asimismo, los investigadores descubrieron que este engaño puede llevar al consumidor a pagar 502 euros más de lo previsto al año en combustible que lo anunciado por la compañía en su publicidad.
Según estimaciones de la compañía, el número de vehículos afectados ascendería a once millones en todo el mundo. Se trata de los que tienen un motor del tipo EA 189.
Frente a esta estafa, Volkswagen Golf se enfrenta a una posible multa por fraude a la administración estadounidense de 37.500 dólares por vehículo. Además debe reparar los 482.000 vehículos vendidos bajo esas especificaciones desde 2009, posibles demandas de los consumidores y el coste para la compañía.
La sanción en EEUU podría suponer para la compañía una pérdida de 16.000 millones de euros. Los beneficios de la compañía el pasado año alcanzaron los 11.000 millones, informó EFE. Se especula que se podría rebajar la multa. Sin embargo para ello la compañía deberá colaborar en la investigación.
Por su parte, los gobiernos de Alemania, Italia y Francia ya han iniciado sus propias investigaciones .
Otros grandes empresas han ocultados también datos de sus coches. Por ejemplo Toyota, el segundo mayor fabricante mundial de automóviles,y General Motors (GM).
El primero pagó la multa récord de 1.200 millones de dólares después de que el Departamento de Justicia de EEUU determinase que, durante años, la compañía sabía que algunos de sus modelos sufrían aceleraciones involuntarias. Y pese a todo siguió ocultando el defecto. Este provocó centenares de accidentes en Estados Unidos con al menos 89 fallecidos y 52 heridos.
El segundo: General Motors (GM), el mayor fabricante de automóviles de USA, pagó una multa de 900 millones de dólares por ocultar durante años el defecto del sistema de ignición que afecta a millones de sus vehículos. Este permitía la desactivación repentina del motor del vehículo, lo que desconecta sus airbag. Según las autoridades al menos 124 muertos y 275 heridos habrían sufrido este defecto.


