El ex ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, dijo que el Eurogrupo está «total y completamente» controlado por el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, en una entrevista publicada por la revista «NewStatesman».
Hace unos días, la Unión Europea y sus socios endurecieron las medidas prioritarias ofrecidas a Grecia a cambio de su 3er rescate, de unos 50.000 millones en tres años. Además, reclamaron a Grecia crear un fondo de venta de activos públicos bajo la tutela de la UE.
Atenas aceptó prácticamente el 100% de las exigencias. El acuerdo prevé también medidas urgentes como subidas de Iva, subidas de impuestos, políticas de austeridad del Estado, revisión de pensiones, reestructuraciones económicas, etc. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, deberá bregar mucho para que su partido acepte estas condiciones en el parlamento.
En la conversación con el medio norteamericano, según informó EFE, que se llevó a cabo antes del acuerdo para el tercer rescate al Estado heleno, el economista hace un repaso de sus cinco meses al frente del equipo negociador del Gobierno de Alexis Tsipras.
Preguntado por el periodista si el Eurogrupo está dominado por la posición alemana, Varoufakis, que dimitió hace una semana, mantiene que «es como una orquesta afinada» donde Schäuble «es el director».
«Todo sucede en armonía. A veces la orquesta desafina, pero entonces él la reúne de nuevo y la devuelve al tono», explica en la entrevista.
Aunque el ministro de Finanzas francés es el único que a veces discrepa «muy sutilmente», al final «se pliega y acepta» la línea oficial, afirma el académico.
Varoufakis dice reconoce sentirse «aliviado» por haber dejado su cargo, con el que debía negociar una posición cada vez más «difícil de defender», lamenta de su experiencia en la negociación «la completa falta de escrúpulos democráticos, por parte de los supuestos defensores de la democracia de Europa».
El economista explica que, cuando intentaba presentar un argumento económico a sus homólogos europeos, «no se implicaban», «era como si nadie hubiera hablado», porque al final se ceñían al protocolo oficial previamente marcado.
Explica que, aunque algunos ministros y responsables de instituciones, como el FMI, empatizaban con él en privado, en las negociaciones «se parapetaban en la versión oficial», mientras que Schäuble fue «consistente desde el principio».
«Su punto de vista era: ‘no voy a negociar sobre el programa, fue aceptado por el previo Gobierno y no vamos a dejar que unas elecciones cambien nada'», rememora.
Según el economista, pese al pretexto de la negociación, desde el principio se le dijo a Grecia: «Esto es un caballo y o te subes o está muerto».
El exministro explica que los Gobiernos de otros países endeudados, a los que no cita, fueron desde el principio «enérgicos enemigos» del Gobierno de Tsipras, pues si Atenas conseguía un mejor acuerdo podía salir perjudicados políticamente.
Preguntado por «NewStatesman» si Syriza buscó alianzas con Podemos en España, Varoufakis señala que, pese a la buena relación, «no había nada que pudieran hacer», y, cuanto más hablaban a favor de Syriza, «más contrario se mostraba el ministro de Finanzas» español.
Varoufakis, que como ministro buscó una respuesta más «enérgica» a Bruselas que no secundaron sus colegas de gabinete, asegura que mantiene una «estrecha» relación con Tsipras, al que conoció en 2010, y especialmente con su sucesor, Euclides Tsakalotos.
Yanis Varoufakis afirma que no le sorprendería si Tsipras acabe aceptando un mal acuerdo con las instituciones acreedoras (la entrevista fue antes del Sí de Tsipras a las condiciones del Eurogrupo), como ha sucedido donde la operación de rescate heleno por parte de la Unión es peor que la que en principio se le presentó a Grecia.
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Muchos analistas han declarado que finalmente fue una especie de venganza del Eurogrupo contra un Estado que intentó saltarse los acuerdos de negociación que los países más endeudados como España habían aceptado. Y permitir aquello sería el fin de los gobiernos que apoyan la política alemana de las privatizaciones, la austeridad y el empleo basura.


