Greenpeace Holanda  ha publicado en su web los documentos secretos del Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) que se negocia entre Europa y EE.UU. En los papeles se conocen un gran cantidad de peticiones por parte del país norteamericano que no son del agrado de ecologistas ni de los ciudadanos.

Los documentos comprenden los textos de la ronda 13 de negociaciones, con fecha en Nueva York, 25-29 de abril de 2016, lo que significa más de la mitad de las reuniones entre ambos continentes.

Asimismo confirman que mientras la sociedad civil no ha tenido un acceso a las negociaciones, la industria ha sido consultada y ha tenido un papel privilegiado en el proceso de toma de decisiones en muchos casos.

«Los documentos filtrados indican que la opacidad de la UE es debida a la la influencia de los intereses de los poderes de la industria», critican los ecologistas.

“Estos documentos reflejan la magnitud y el alcance del intento de los Estados Unidos y la Unión Europea de anteponer los beneficios empresariales a los intereses de la ciudadanía. Ya es hora de que las negociaciones se detengan y de que comience el debate. La protección ambiental no debe verse como una barrera al comercio, sino como un salvavidas para nuestra salud y la salud de las generaciones futuras.

Greenpeace hizo una llamada a la ciudadanía, políticos y empresarios para que se involucren en el debate del TTIP de manera abierta y sin miedo. «Les pedimos que mientras no respondan a cuestiones pendientes detengan las negociaciones”, ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España.

Todo ello tras liberarse los documentos sobre la negociación del TTIP entre USA y Europa en la web ttip-leaks.org y así se cumpla el principio de transparencia de una democracia de verdad.

Por su parte, la Comisión Europea publicó una descripción general en la que afirma tener 17 textos ya consolidados. Esto significa que los documentos publicados por Greenpeace Holanda abarcan 3/4 de los textos consolidados existentes.

Los textos consolidados son aquellos en los ha habido acuerdo entre Europa y Estados Unidos. «Por lo que se ven claramente las áreas en las que la UE y EE.UU. están ya cerca de un acuerdo y donde todavía tienen compromisos pendientes de alcanzar y concesiones que hacer. De los documentos publicados por Greenpeace Holanda, en total 248 páginas , 13 capítulos ofrecen por primera vez la posición de los EE.UU.», explica la ONG.

Hay cuatro aspectos que son motivo de gran preocupación sobre el TTIP:

Ninguno de los capítulos hace referencia a la regla de Excepciones Generales. Esta regla del GATT de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aprobada hace 70 años permite a los estados regular el comercio “para proteger a los seres humanos, la vida animal y vegetal o la salud” o para “la conservación de los recursos naturales no renovables”.

Greenpeace señala que «la omisión de esta regla sugiere que ambas partes están creando un acuerdo que sitúa los beneficios económicos por encima de la vida, la salud y el medio ambiente».

El acuerdo sobre el Clima de París, la COP21, se propuso que el incremento de la temperatura mundial por debajo de 1,5 ºC, para evitar una crisis climática con efectos desastrosos para miles de millones de personas en todo el mundo. 

«Los documentos filtrados no dicen nada sobre la protección del clima. Peor aún, el alcance de las medidas de mitigación está limitada por las disposiciones de los capítulos sobre la Cooperación Regulatoria o Acceso a los Mercados para los productos industriales. Como ejemplo de estas propuestas se descarta la regulación de la importación de combustibles altamente contaminantes como el petróleo procedente de las arenas bituminosas (tar sands)», explican en Greenpeace.

El principio de precaución, consagrado en el Tratado de la UE , no se menciona en el capítulo sobre Cooperación Regulatoria. Aunque sí se cita en varios capítulos la demanda de la delegación estadounidense de trabajar en un enfoque “basado en el riesgo” que tiene como objetivo la gestión de sustancias peligrosas, en lugar de evitarlas. Este enfoque socava la capacidad de los reguladores de tomar medidas preventivas.

Por su parte los ecologistas destacan que «al mismo tiempo que las propuestas amenazan el medio ambiente y la protección de los consumidores, las grandes empresas han conseguido lo que querían.

El sector empresarial tiene oportunidades para participar en la toma de decisiones para intervenir en las primeras fases del proceso de toma de decisiones».

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura