La rabia de los ciudadanos se ha hecho valer contra el establishment político norteamericano.

Estados Unidos, el país más poderoso del mundo, ya tiene a su 45 Presidente. El polémico empresario neoyorquino y candidato presidencial del Partido Republicano Donald Trump (70 años) obtuvo 276 votos electorales, frente a 218 de su rival demócrata, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.

El presidente ya electo (necesitaba 270 votos para ganar) dio su primer discruso como gobernante y dejó de lado su tono agresivo para llamar a la unión el país.

«Ahora es el momento de que Estados Unidos cierre las heridas de la división», señaló el Trump vencedor en NY.

El empresario se convirtió en presidente gracias a que logró ganar Ohio, Florida, Carolina del Norte o Iowa, estados claves y que en las encuestas no le daban apoyo.

Donald Trump - 45 presidente EE.UU. (https://www.flickr.com/people/22007612@N05)

Donald Trump – 45 presidente EE.UU. (https://www.flickr.com/people/22007612@N05)

En tanto, Hillary Clinton no ha podido hacer realidad su sueño y ambición especialmente porque no logró convencer ni a los migrantes ni a todas la mujeres norteamericanas.

Clinton tras conocer su derrota llamó a Trump para felicitarle por su victoria.

La líder demócrata además perdió en otros estados que debió haber ganado, como Michigan y Wisconsin, que en teoría eran feudos demócratas.

El candidato republicano se impuso a ella igualmente en Pensilvania, estado elegido por la demócrata para dar su gran mitin de cierre de campaña. Pensilvania es un pueblo siderúrgico y minero del este de EEUU que destaca siempre por ser demócrata pero Trump supo encandilar con promesas de prosperidad.

Trump pese a tener un discurso nacionalista, proteccionista, xenófobo y populista, siempre fue directo y nunca escondió lo que quería y es posible que esa actitud le haya dado la victoria: Así se ganó a la clase media, obrera y rural estadounidense y les ha hecho creer que expulsará a todos los políticos tradicionales de Washington.

En cambio, Hillary Clinton estuvo rodeada por muchas actitudades oscuras como el escándalo de los correos electrónicos que investigó el FBI por no seguir la prerrogativa de seguridad mientras era ministra de Obama. También le perjudicó la información desvelada sobre la financiación de Wall Street en su campaña a través de su fundación que nunca reconoció. Asimismo, la campaña para manchar la imagen de su compañero de partido Bernie Sanders,  le generó enemigos en su propio partido.

Trump supo utilizar esa desconfianza del electorado con Clinton y la llamó la “deshonesta Hillary”.  De esta manera, creció en torno a Hillary una imagen de persona no de fiar.

Clinton como Trump, son los dos candidatos presidenciales más impopulares de la historia moderna de los Estados Unidos, con una opinión negativa del alrededor del 60 % de los estadounidenses, según encuestas recientes, informó EFE.

Sin embargo, sus votantes no le dieron la espalda a Trump que basó su apoyo entre los desempleados, los obreros, los veteranos y, sobre todo, el creciente grupo de los descontentos con la egoísta política generada desde Washington.

Pese a tener todo en contra Trump ganó. Incluso sin el apoyo de los barones republicanos, que no aprobaban su campaña del terror, mal hablada y polémica. Ahora los líderes republicanos no tendrán más remedio que reconciliarse con el magnate 45 presidente de los EE.UU.

¿Qué pasará ahora?

Nadie lo sabe … el futuro lo dirá.

Pero Trump tiene algo claro sobre lo que hará en sus primeros 100 días de gobierno:

Construir un muro en la frontera con México para que no se filtren más migrantes. Derogará la reforma sanitaria del presidente Obama que ha dado cobertura médica a 20 millones de ciudadanos. Iniciará la deportación masiva de inmigrantes en situación irregular. También renegociará el acuerdo de libre comercio de América del Norte. Aprobará una ley donde se obligue a dar prioridad a los norteamericanos en los puestos de trabajo

Por otra parte, retirará a Estados Unidos del acuerdo Comercial Transpacífico y tendremos que esperar a ver si trae de vuelta las empresas norteamericanas que se han instalado en el tercer mundo. Son muchas promesas que cumplir….

¿Trump hará a Norteamérica grande otra vez? … El tiempo lo dirá….

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura