Steven Soderberg esta de vuelta en cines de España con una drama familiar con pizcas de thriller psicológico que te mantiene pegado a la pantalla hasta que en algún momento se desinfla, por la falta de clímax.

En «Presence» el director ganador del Oscar nos sumerge en la vida de una familia liderada por un personaje oscuro llamado Rebekah, interpretada por la madre Lucy Liu y su pusilánime marido, papel de Chris Sullivan. Ellos y sus dos hijos comienzan a experimentar fenómenos inexplicables tras mudarse a su nueva casa.

Las extrañas presencias que se manifiestan a su alrededor les harán cruzar la delgada línea entre la realidad y la percepción.

Desde un principio el creativo cineasta, porque lo es y en este ensayo fílmico lo demuestra, nos mete en el cuento. ¿Cuál es? Un espíritu va siguiendo a la familia burguesa y nos va desvelando sus secretos, intrigas, depresiones, etc .

Lo mas interesante de «Presence» es como Steven nos cuenta la vida de los personajes desde la perspectiva del fantasma. El director utiliza de manera magistral una técnica de cámara que, pese a ser mas vieja que el hilo negro y que se utiliza desde el clásico «El ente» de 1982 (Sidney J. Furi), no nos aburre y nos negamos a salir corriendo del cine.

Es que parte del encanto del filme es la manera en que Soderbergh se mueve con el lente por la casa y cómo nos va dando pequeñas migas de lo que se viene, y en que terminará todo.

La idea de aplicar thriller psicológico a ‘Presence’ es interesante. Especialmente porque en el escalón del terror paranormal todo esta hecho. Y hay que decirlo: en los tiempos actuales es muy difícil sorprender y meter miedo al espectador. La razón es que en la dictadura de las RRSS y la ultraviolencia sólo nos sorprende una cosa: el Gore.

Sin embargo, Soderbergh no logra concretar su idea. Si bien plasma un experimento de thriller psicológico que visualmente entretiene, no se materializa en cuanto al contenido. Porque en esta lucha entre el bien y el mal, con algunos toques religiosos, no esta claro hacia donde quiere llevar a los espectador el director.

Ello debido a que la historia acaba de forma tan abrupta que pareciese que a Soderbergh las ideas se le fueron apagando por el camino, y pensó que lo mejor era entregar un capítulo para una serie de fantasmas.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

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