“El Che era un místico, más que un político, Mitterrand era un político más que un místico, Allende vivió como un político pero murió como un héroe místico”, dijo Regis Debray en Madrid. El escritor y pensador francés presentó en la Feria del Libro de la capital española su polémico ensayo ‘Elogio de las Fronteras’.
En su última creación plantea que las fronteras pueden convertirse en la «llave de la paz» para algunos conflictos y ser sinónimo de igualdad.
Por Eugenia Román
El filosofo y ensayista francés presentó en la Feria del Libro de Madrid “Elogio de las Fronteras”, (Gedisa) su nuevo ensayo donde asegura “una frontera no es un muro, sino un pasaje regulado que permite ir y volver. Es el reconocimiento mutuo de una soberanía. Son los imperios lo que no quieren fronteras. Pretenden estar como en su casa en cualquier lugar del mundo. Con imperios me refiero tanto a los capitales financieros como al fanatismo religioso, que no reconocen al otro como ser diferente.”
El ex compañero del Che Guevara en Bolivia reivindica las fronteras pero se muestra muy enérgico ante las barreras que crecen para poner freno a la llegada de refugiados. Y no duda en afirmar que “la reacción de Europa ante los refugiados es lamentable y vergonzosa. Es triste ver hasta que punto los privilegiados son egoístas y duros de corazón”.
Para Regis Debray, la frontera es la civilización, la igualdad. “Si yo soy débil y mi vecino es fuerte, una frontera reconoce nuestra igualdad de derechos y consagra el respeto mutuo”.
En tanto, el pensador galo ha escrito varias decenas de obras, una de ellas “Revolución en la Revolución” (1967). De alguna manera es el fruto intelectual de su participación en la Revolución Cubana y de sus andanzas con el Che Guevara por Bolivia, que terminaron con la captura y muerte del líder guerrillero.
En 1971 viajó a Chile, donde conoció a Salvador Allende. La muerte del presidente chileno tras el golpe de Estado de 1973 le cambió su orientación sobre los límites de la Teoría Revolucionaría. Le llevó a escribir “Crítica de la razón política” (1981). Tambien escribió un interesante ensayo llamado «Alabados sean nuestros señores» sobre su experiencia en el poder.


