El nuevo filme de ‘Sé lo que hicistéis el pasado verano’ dirigida por Jennifer Kaytin Robinson, mezcla de reboot y secuela, no ha convencido a todos los fans de la saga. Si bien ha tenido una recepción moderada en la taquilla recaudando unos 50 millones de dólares alrededor del mundo, se ha ido desinflando con el boca a boca.
Es que a pesar de tener el gancho de invitados especiales como Jennifer Love Hewitt y Freddie Prince Jr (protas de la exitosa peli de 1997), la nueva entrega nacida de la novela de Lois Duncan, aunque intenta no ser un copia total de la original, no puede escapar de la nostalgia ni de la mediocridad.
Desde un principio la trama se cuelga del filme noventero. Todo es igual al principio: un grupo de jóvenes, tras generar un accidente mortal, intentan encubrirlo. Un año después empiezan a ser acosados por un nuevo asesino del garfio. Todo es una copia exacta de la dirigida hace 30 años por Jim Gillespie, hasta que en los últimos 30 minutos la directora tuerce el guion para que no te sepa todo a podrido. Por lo menos Kaytin Robinson tiene principios.
A medida que los amigos son acechados uno a uno por el asesino del garfio, descubren que esto ya ha sucedido antes. Por eso recurren a dos supervivientes de la legendaria Masacre de Southport de 1997 para afrontar el miedo.
Sinceramente ‘Sé lo que hicistéis el verano pasado’ esta filmada con una fotografía bastante mediocre cómo si fuese una telenovela de segunda categoría. Sí, como esas que pasan por la tarde en Antena 3 mientras que las peleas y muertes tienen muy poco de Slasher. Sólo hay tres sustos, no hay casi sangre en la pantalla, y la verdad es que al final todos los espectadores rezamos para que asesinen a los protagonistas por malos actores.
El reboot ‘Sé lo que hicistéis el verano pasado’ lo puedes odiar o sencillamente olvidar.
Luego, la duración de casi dos horas de metraje aburre de sobremanera. En ocasiones la directora se queda sin ideas para contar algo que enganche, por lo que la espera hasta el desenlace para saber quienes son los asesinos, termina siendo una real tortura. Sin embargo, lo peor de todo es la mala idea de meter a presión temas actuales como el empoderamiento femenino . O rellenar el guion con frases «graciosas» de la Era de las RRSS para sacar risas a la nueva generación.
En definitiva si ya viste la de 1997, esta peli te sabrá a nada, mientras que los nuevos fans descubrirán una parodia.


