El festival ‘La Mar de Músicas’, que en esta edición tiene como país invitado a Chile, rendirá homenaje a la figura de Víctor Jara con los históricos Quilapayún y el cantautor chileno Manuel García.
El programa doble se presentará el domingo 19 de julio en el Auditorio El Batel. Las entradas cuestan 18 euros. El festival tiene actividades gratuitas como de pago durante la semana del 17 al 15 de julio alrededor de la ciudad de Cartagena, Murcia.
Por su parte Víctor Jara es la figura cultural más grande de Chile. El profesor, activista político, militante en el Partido Comunista de Chile, y además, músico y cantautor, sigue presente en la memoria mundial pese a ser asesinado en 1973 por la dictadura de Pinochet .
Por ello, y por ser referente de la música de protesta, el festival La Mar de Músicas quiere este año hacer un Especial Chile y recordar la figura de Jara el domingo 19 de julio, con la actuación de los históricos Quilapayún, banda chilena de la cual Víctor fue fundador hace cincuenta años.
Además, el cantautor chileno Manuel García presentará su proyecto “Víctor Jara Sinfónico”, acompañado en esta ocasión por Orquesta y Coros de la Región de Murcia y el cantautor canario Pedro Guerra. El programa doble se presentará el domingo 19 de julio en el Auditorio El Batel.
Víctor Jara y Quilapayún, historia viva de Chile
Víctor Jara es de los artistas más emblemáticos de todos los tiempos de Chile. Fue el protagonista del movimiento artístico que se llamó “la nueva canción chilena”.
Hijo de campesinos, conoció la explotación y miseria en su infancia y juventud. Aprendió música por la intuición de su madre. Cuando ella falleció, viajó a Santiago a estudiar teatro. Como director teatral recibió premios de la crítica y la prensa por sus montajes e hizo giras por dos continentes.
Mientras estudiaba dramaturgia, comenzó a tocar y componer con el grupo Cuncumén. Después trabajó con la pléyade del folclor chileno: Quilapayún, Inti Illimani, Ángel e Isabel Parra, Patricio Manns, Rolando Alarcón. Violeta Parra fue una de las que descubrió tempranamente el talento de Jara como compositor e intérprete.
El músico y artista fue un gran apoyo del Gobierno de Salvador Allende. Jara defendió a la Unidad Popular con su guitarra, hizo canciones de protesta.
Pero sus obras mayores, aquellas más sencillas e imperecederas, son las que brotan desde la tierra y de la pobreza de las barriadas periféricas de Santiago, las fuentes de su saber. Víctor creía que «la mejor escuela para el canto es la vida”.
Te recuerdo Amanda, Cuando voy al trabajo, El cigarrito, Luchin, Manifiesto, El derecho de vivir en paz, Plegaría a un labrador… son algunas de sus canciones que se podrán cantar en el Festival Mar de Músicas en Cartagena, Murcia durante el concierto de homenaje de Quilapayún.
El programa de actuaciones del domingo 19 de julio comenzará con la mítica formación Quilapayún. El grupo fue el mayor emblema de la nueva canción chilena, el más identificado con el gobierno de la Unidad Popular; y su repertorio fue el que mejor representó, antes y después del Golpe Militar de 1973, a la izquierda política del país. En agosto de 1973 emprendieron una gira por Francia que no tuvo regreso.
Mientras daban una entrevista en una radio en París, se enteraron de la llegada de los militares chilenos al poder. Fue el inicio de un exilio que se prolongó hasta fines de los años 80. Instalados en París, Quilapayún inició una serie de presentaciones en conciertos de solidaridad con la situación en Chile, y se convirtió en Europa en un símbolo de la resistencia.
El pueblo unido jamás será vencido (1975), que incluye el himno del mismo nombre escrito por Sergio Ortega, fue su primer disco en el exilio, y mantuvo los códigos líricos y musicales que el grupo desarrollaba en Chile.
Tras algunas crisis y períodos de silencio, hoy existen con músicos viviendo en Chile y en Francia, y han continuado grabando discos y haciendo giras, en un oficio que el 2015 cumple medio siglo de vida.
Solemnes en su sonido y presencia, fruto de la rigurosa dirección artística de Víctor Jara en sus primeros años, las canciones de Quilapayún van desde los contenidos latinoamericanistas, con ritmos e instrumentos andinos como base hasta un poderoso trabajo vocal.
A partir de 1988, varios músicos fueron dejando paulatinamente al conjunto. Algunos regresaron a Chile con el retorno a la democracia. De los miembros que dieron origen a Quilapayun sólo queda Eduardo Carrasco en sus filas.
Sin duda, Quilapayún es historia viva de Chile.


