En su vuelta a la industria del cine tras varios años alejada de las películas, Jennifer Lawrence, ha conquistado la taquilla con la comedia sexual, ‘Sin malos rollos’, dirigida por Gene Stupnitsky.

La actriz no solo es protagonista y nos hace reír sin parar con sus gamberradas como por su desparpajo. Sino que también es productora del filme con Excellent Cadaver, empresa de su propiedad.

La historia comienza cuando Maddie (Lawrence) está a punto de perder su casa de la infancia en un pueblo costero de moda. Además debe dinero a Hacienda y un tsunami de ricos están esperando que se hunda para comprar su propiedad.

Sin coche ya que se lo han embargado (trabaja en Uber), descubre un curioso anuncio: unos adinerados padres controladores están buscando a alguien que salga con su introvertido hijo de 19 años, Percy (Andrew Feldman), antes de que este vaya a la Universidad. En parte de pago le darán un automóvil ‘Buick’. Para su sorpresa, Maddie descubre pronto que la torpeza de Percy no está tan clara y que esconde varias facetas.

Sin malos rollos‘ (No Hard Feelings), que se estrenó el pasado 23 de junio en cines de España, es una comedia que recupera el cine norteamericano de los años ochentas donde la vida de los jóvenes gira entorno al sexo, con bromas y locuras sin filtro. Pero también muestra que los personajes pueden ser genuinos, no un copypaste de superhéroes.

El filme de Lawrence recoge influencias de películas que han quedado en la mente de los amantes de la comedia como El graduado’ y ‘Risky Business’. Aunque también toma prestados «sketches» de ‘American Pie‘. Todas estas derivan de lo que se llama comedia física (en inglés ‘Slapstick’), donde el guion deja una enseñanza mientras presenta acciones exageradas de violencia física que no causan dolor.

Por su parte el director Gene Stupnitsky, quien ganador de varios Grammys por los guiones de la americana The Office, y que debutó en el cine con Chicos buenos (2018), en medio de todo este «cachondeo» juvenil y de liberación, hace una denuncia sobre la gentrificación que asola a las clases medias y pobres.

Es que Stupnitsky no quiere entregarnos una comedia y ya esta. El cineasta, nacido en la Kiev soviética, desgrana también el problema del bullying en los colegios como el endeudamiento de los jóvenes en las universidades ultra segmentadas socialmente.

En definitiva, tras ver la película nos hemos encontrado con una magnífica y totalmente querida Maddie en manos de Jennifer Lawrence. Incluso nos presenta una escena en la playa que es para morirse de la risa.

Muy recomendada.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

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