«La habitación de al lado» de Pedro Almodóvar, película premiada con el León de Oro en Venecia, ya se puede apreciar en los cines españoles, con el plus de un elenco de primer nivel: Tilda Swinton y Julianne Moore.
El primer largometraje del cineasta en inglés, si bien tiene el potente universo almodovariano, y a dos actrices que nos mantienen obnubilados frente a la pantalla, carece que un clímax que convierta al filme en un clásico.
La historia nos sumerge en el reencuentro de dos mujeres: Ingrid (Julianne Moore), novelista, visita a Martha (Tilda Swinton), reportera de guerra, tras enterarse de que ella esta muy grave en el hospital. La reunión se convertirá en una propuesta que trastocará la vida de Ingrid.
Rodada entre Madrid y Nueva York, la narración del director manchego engancha desde el principio porque es sincero sobre el tema que va a tratar: la eutanasia. Y aunque nos revela las cartas del leitmotiv en los primeros minutos, seguimos expectantes para ver de qué manera Pedro va a sorprender de nuevo. A ello se suma que el tema es tratado de forma lenta pero convincente.
Almodóvar con ‘La habitación de al lado’ juega con el espectador mediante toques de drama y thriller.
Se podría decir que el guion va bien hasta la mitad de la cinta, sin embargo, luego el director comienza a desvariar contando la vida de dos carmelitas en la guerra de Bosnia, la aparición de un hija enojada, a lo que se suma un John Turturro que muchos se preguntan para que lo pusieron ahí.
Hay que destacar la fotografía: como siempre esta perfecta en los universos de Pedro. Aunque tiende a convertirse en una especie de telenovela latina de Miami por todo lo suntuoso que gira alrededor de los departamentos y casas. Es que Almodóvar podría haber llevado su estilo a las calles de Nueva York y seguramente habríamos estado ante un filme perfecto.
También tenemos que remarcar la música de Alberto Iglesias. El profesional acompaña con melodías oscuras de forma excelente, y las fuertes armonías de terror que surcan varias escenas nos dejan helados.
Bueno, un punto y a parte, y no se porque Almodóvar se le ocurrió meterlo en la edición, es cuando aparece la hija de Martha. Es mas para un teledrama que de un peliculón, que si bien transmite una idea potente no logra quedar en el alma del espectador.
En definitiva, es una película que merece la visita al cine. El inconveniente es que dejará con gusto a poco al espectador. Eso sí , Almodóvar tiene mano para seguir filmando en inglés, y esperamos que vuelve a estrenar una de las clásicas suyas.


