Este finde Arnold Schwarzenegger, icono del cine de acción de los años 80 y 90, será el protagonista de la segunda muestra de cine “Tiempo de Culto Weekend”. El evento nace de las mentes de Paco Fox y Ángel Codón Ramos, que dirigen un exitoso podcast homónimo.
La cita es el 21 y 22 de octubre en los cines mk2 Palacio de Hielo de Madrid. Los fans podrán ver al actor austríaco en blockbuster como “Mentiras Arriesgadas” (1994) de James Cameron o “El Último Gran Héroe” (1993) de John Mctiernan.
También se rendirá tributo al cine de acción de los años 90. Destaca en la programación “La Roca” (1996), “Stargate” (1994) y “La Momia” (1999), esta última protagonizada por Brendan Fraser.
En total son cinco películas repartidas en dos días; «las que conforman el cartel de un evento único en España con el que revivir la era del videoclub en pantalla grande”, recalcan sus responsables.
Los filmes se proyectarán en las mejores condiciones de imagen y sonido posibles, y en versión original subtitulada al castellano. Además habrán actividades como presentaciones, podcasts en directo o coloquios con expertos en el séptimo arte.
Paco Fox, uno de los creadores del podcast ‘Tiempo de Culto’ conversó con Eurolatinpress Cultura sobre el cine de los 80 y 90, que sigue atrayendo a legiones de fans.
1. ¿Por qué las películas de los 80 mantienen su vigencia hasta nuestros días?
-Es un tema cíclico y, a la vez, social. En lo cíclico se trata de que los que crecieron con el cine de los 80 ahora son los directores o guionistas en el poder y, por lo tanto, reviven a través de sus obras sus primeras influencias. Lo mismo pasó con la generación de los 70 (Spielberg o Lucas) retomando su fascinación con el cine de fantasía de los 50 (o incluso seriales anteriores que descubrieron en reposiciones o en televisión), que es algo que se podrá ver en la nueva película del primero, ‘The Fablemans’.
«Por otra parte, los 80 se fijaban a su vez en los 50. Ambas décadas, a pesar de tener grandes aspectos oscuros, se han recordado por algún motivo a nivel social por una especie de optimismo general. Eso es algo de confort en la situación que vivimos y que no se puede decir de los 70 o los 90, años de crisis».
2.- ¿Desde TdC reivindican el cine de acción de los 90?
-Para este TdC en Vivo reclamamos que gran parte del cine de género de los 90 sí tenía un aspecto lúdico muy importante que quedó bastante sepultado a nivel crítico por tratarse de una década marcada por el auge del cine independiente. ¿Y, por qué no reconocerlo?. Es verdad que algunas superproducciones de calidad más dudosa acusaban un agotamiento de la fórmula empezada en los 80 al unirle la nueva moda del CGI. Nosotros hemos rescatado para este fin de semana algunas de las mejores.
3. ¿Por qué es tan encantador Arnold?
-En los actores lo más importante es la credibilidad de la interpretación. Las estrellas son otra cosa. Algo más difícil de definir. Schwarzenegger no sólo tiene ese carisma, sino que además en su época de esplendor demostró mucha inteligencia a la hora de elegir los proyectos adecuados para moldear su imagen pública. Así que unimos a alguien que sabe cuándo está en una peli seria y cuándo debe tomarse a sí mismo en broma. Es una persona con olfato para desarrollar o apoyar buenos proyectos.
4. En tu opinión, ¿cuál es la diferencia entre el cine de ayer y hoy?
-El cine de acción anterior, como casi todos los géneros, era más naif. Más inocente. Podría tener escenas que quizá hayan quedado cursis hoy en día. Pero precisamente por eso no tenía tanto miedo a intentar tocar el corazón y las emociones. Cuando no lo conseguía, la pasada de frenada quedaba vergonzosa. Y cuando alcanzaba el objetivo, el aplauso era innegable.
5.- Claro, las pelis de acción actuales son muchos más frías..
-Hoy en día hay mucha profesionalidad y mucha espectacularidad gracias al trabajo de los expertos en CGI. Pero hay menos atención al detalle, menos riesgo y la emoción se intenta sacar más del reconocimiento de marca, de la nostalgia como ha pasado con ‘Spiderman: No Way Home’, por ejemplo. O los cameos e incluso la nostalgia musical con ‘Doctor Strange and the Multiverse of Madness‘. Sin desmerecer muchos grandes blockbusters de hoy, que los hay y de gran calidad, el objetivo del aplauso se consigue de maneras distintas y antes se corrían más riesgos.


