Las aguas estadounidenses tendrán un área protegida de 46 millones de hectáreas y el próximo presidente electo Donald Trump tendrá difícil invalidar la ley de 1953 acordada entre EE.UU y Canadá.

Ludovico Einaudi /Ártico/ foto :Pedro Armestre / Greenpeace

Ludovico Einaudi /Ártico/ foto :Pedro Armestre / Greenpeace

El presidente de EE.UU Barack Obama y el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, han dado un paso firme contra el cambio climático y la protección de los pocos santuarios que quedan en el planeta.

Los dos líderes han firmado retirar permanentemente la autorización a la búsqueda de petróleo y gas en alta mar en gran parte del océano Ártico como en áreas del océano Atlántico .

La búsqueda de gas y petróleo en los mares de Chukchi y de Beaufort queda totalmente prohibida a partir de ahora.

Obama aplicó una disposición a la Ley de Plataforma Continental Exterior (Ley 1953), que confiere la potestad al presidente para bloquear de forma indefinida perforaciones petroleras y gasísticas en algunas aguas controladas por el Gobierno federal estadounidense, destaca Greenpeace en un comunicado enviado a la prensa.

Esta disposición se aplicó antes de la llegada al poder de Donald Trump. La idea es bloquear cualquier acción de Trump en pos a autorizar a sus amigos petroleros a perforar el Ártico. Algunos pasos ya ha dado Trump en este sentido al designar al presidente de ExxonMobil, Rex Tillerson, como su secretario de Estado de EE. UU.

Para volver a autorizar la extracción de gas y petróleo, Trump tendrá que pedir al Congreso que apruebe un nuevo proyecto legislativo. Sin embargo, no le será nada fácil volver atrás ya que hay que seguir unos complicados pasos y luego pasar por el Senado.

Greenpeace ha señalado que la acción de Canadá y EE.UU. es positiva pero aún quedan aguas árticas dentro de las zonas económicas exclusivas de Noruega o Rusia que tienen licencias de exploración y explotación concedidas a varias multinacionales del petróleo y el gas.

“Esta decisión tiene una repercusión increíble para los habitantes del Ártico y para todo el planeta. La explotación petrolífera es una seria amenaza para la región y la ciencia es clara, si queremos cumplir los compromisos de lucha contra el cambio climático de París y evitar un calentamiento que no supere los 1,5 ºC el petróleo del Ártico debe permanecer en el subsuelo”, ha declarado Pilar Marcos, responsable de la campaña Salvar El Ártico de Greenpeace.

2016 ha sido el año más caluroso de los últimos 100 años y las regiones polares lo han sufrido con el deshielo continuo del hábitat del oso polar, animal en peligro de extinción.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura