El Museo Universitario del Chopo ocupa uno de los espacios más originales y emblemáticos de la Ciudad de México. Se sitúa en el antiguo edificio del Museo de Historia Natural de la capital, construcción que gracias a sus características técnicas y estéticas, es uno los edificios más paradigmáticos de la ciudad.

La historia de esta mole de metal comienza en la ciudad alemana de Dörtmund. Fue construido en 1902 como pabellón de exposiciones industriales. Posteriormente fue desarmado y cada pieza fue transportada por barco a México para instalarse en su actual ubicación.

Para mediados de la década de los sesenta se realizaron trabajos de rescate al inmueble, acondicionándose para funcionar como un lugar dedicado a la difusión del arte joven y experimental. Años más tarde, 25 de noviembre de 1975, el rector Guillermo Soberón inauguró el Museo Universitario del Chopo. A partir de ahí se convirtió en un referente obligado del arte de vanguardia.

Por su parte el múseo universitario del Chopo, que fue renovado entre el 2006 y 2007, es un bien patrimonial representativo de la arquitectura de espacio flexible. Cuenta con más de mil 100 metros de salas de exhibición, un foro cerrado y un cinematógrafo equipado con vanguardia tecnológica en sonido y proyección de video.

Desde su fundación el museo alberga expresiones culturales emergentes que no hallaban espacio en las instituciones culturales de la época. Ubicado al norte de la capital mexicana, en una zona deprimida y sin infraestructur cultural, el museo convocó a disitintos sectores y estratos sociales.

Durante los ochenta en un ugar de encuentro para los circuitos culturales subterráneos y expresiones marginales como la literatura experimental, las reivindicaciones de género. También es foco del movimiento gay, las nuevas prácticas en las artes visuales y escénicas. Incluso hay performance, música undeground y expresiones subculturales

En tanto, el plan estratégico desde 2012 revisa esta historia desde un contexto político, urbanístico y cultural distinto al que le dio origen. La idea era reinterpretar su vocación fundacional y volver a atraer al público de los barrios cercanos y a las comunidades vinculadas a las escenas culturales emergentes.

Aprovechando ‘Los encuentros Internacionales de Gestión Cultura’, Pública12, que se realizaron en CBA de Madrid, conversamos con José Luis Paredes Pacho, Director del Museo Univesitario del Chopo.

-¿Cómo te convertiste en gestor cultural del Museo del Chopo?
-Cuando salí de Maldita Vecindad en noviembre de 2003 me llamaron como asesor de contenidos alternativos de la UNAM. Fui asesor durante un año, luego me mandaron a dirigir la casa del Lago, perteneciente también de la UNAM. Siete años después me mandaron a dirigir el Museo Universitario .

-¿Cómo definirías social y culturalmente al museo del Chopo?

-Bueno, la visión del Museo es el referente crítico y reflexivo para las nuevas tendencias dentro de las heterodoxias en las artes escénicas, visuales y la literatura. Conservar la memoria de la subterraneidad, y propiciar el encuentro de las diversas culturas postsubterráneas de la actualidad global con la comunidad universitaria, y el público en general.

-Por su parte, la misión del Chopo es explorar y activar la heterodoxia cultural creativa y crítica a través de iniciativas transdisciplinarias y multidisciplinarias. Queremos generar atmósferas de experimentación y reflexión en diálogo con colectivos culturales emergentes y redes independientes mediante programas transversales dirigidos a la comunidad universitaria y al público en general.

-¿A qué público van dirigidas las obras del museo del Chopo?
A las comunidades culturales y artísticas de nuevas tendencias, a la comunidad universitaria y a los jóvenes y estudiantes.

-¿Cuál es la obra que más destacarías o cual en tu opinión es la más atractiva del Museo?
Tenemos un plan estratégico donde todas las líneas y áreas de trabajo son igual de importantes.

El museo realiza exhibiciones durante todo el año. Además realizáis talleres y actividades para toda la familia, como feria de libros, conciertos de rock, etc. ¿De qué manera se puede coger esta experiencia en otros países latinoamericanos para acercar a las familias a la cultura y al museo ?

-Tenemos coincidencias con algunos espacios culturales de America Latina. Pero quizá el espíritu de riesgo y pensamiento crítico es lo más destacable.

-El aporte económico a la cultura por parte de los Estado ha decaído en Europa, especialmente debido a la crisis económica. ¿Cómo se financia el museo y que consejo de gestión daríais a los museos Latinoamericanos?

El financiamiento cultural por parte de los Estados es una inversión, no un gasto. El financiamiento cultural por parte de los Estados debería ser el camino para salir de las crisis. La crisis no debe justificar el recorte en la inversión en cultura.

-Bueno, el museo recibe un presupuesto público proveniente de la UNAM, que es una universidad pública no lucrativa. Además buscamos financiamientos extras mediante taquilla, colegiaturas de talleres, ventas de nuestra tienda. También tenemos becas, financiamientos de fundaciones por proyecto, renta de espacios y patrocinios

-El rock es parte importante de las actividades del museo. ¿Por qué?

-Nuestro Museo tiene un área de artes escénicas tan importante como la de exposiciones, el centro de documentación y la de literatura extendida. Por eso, dentro de las artes escénicas, la música y el rock son parte importante en todas sus expresiones, sobre todo experimentales.

-¿De que manea los museos y las artes plásticas pueden dejar de ser tan exclusivas y trasladarse al ‘pueblo’ de forma que entiendan la cultura como suya?

-El arte que más me interesa es incluyente. Sin embargo, no sé si la enunciación de «pueblo»  pueda ayudarnos a desarrollar una política cultural incluyente, por tratarse de un enunciado retórico.

-¿Qué bandas de rock te gustan? ¿Cómo ves el rock latinoamericano hoy día?
Me interesa mucho todo lo que se haga en latinoamérica. Por ejemplo, de Colombia los Meridian Brothers.

-Fuiste batería de Maldita Vecindad. Saliste en MTV, ¿qué recuerdas de esa época de los noventas?

-Estuve en MV de 1986 a 2003, la parte que más me gusta recordar es la inicial, la de los 80, cuando éramos un grupo subterráneo. Por ejemplo, el pasaje cuando participamos en una manifestación en favor de la educación pública, tocando arriba de un camión de redilas por las calles de la cd, junto con más de 100 mil estudiantes movilizados