Por fin llega a los cines de España el documental (1h38m) sobre el icono y pionero del rock and roll Little Richard (Macon, Georgia 1932) . A partir del próximo 26 de enero podremos ver la vida y obra, como también conocer las polémicas surgidas alrededor del creador de temas tan históricos como «Good Golly Miss Molly» o Tutti Frutti.
‘Little Richard: I am Everything’, una película de Lisa Cortés que se estrenará en cines españoles con pases limitados y en algunos casos con una única sesión, además de ser una bio muy completa nos muestra las contradicciones íntimas de Richie. ¿Cuáles? Pese a ser un referente Queer y homosexual nunca logró salir completamente del armario y abrazo la religión como penitencia.
De principio a fin, ‘Little Richard: I am Everything’ enamora al espectador especialmente por el desparpajo y gracia de Richie. El sudoroso pianista liberó a fans y reconocidos artistas con su música alocada y letras picantes. Pero también destacó por su lucha constante para ser reconocido como el arquitecto del rock and roll, hecho que se le negaba por parte de la industria musical.
El guion cuenta con bastantes fuentes y videotecas. Ello le hace bastante entretenida. Por ejemplo, participan músicos y actores como John Waters, Tom Jones, Mick Jagger, Paul McCartney o Nile Rodgers, entre otros. Todos ellos opinan sobre la importancia de Richard Wayne Penniman (su nombre real) en la industria y como su desparpajo les abrió los ojos para transformarse en sus personajes.
Incluso Little Richard , como buen bravucón, remarca siempre que acogió en sus giras por Reino Unido a The Beatles y a Los Rolling Stones, quienes copiaron sus gritos y bailes. También tuvo a Hendrix en su banda, dándole el primer impulso, aunque lo expulsó de su banda por constantes faltas profesionales.
Little Richard rompió el sistema conservador de los 50 pero nunca soltó las amarras de la religión y negó su condición queer
Little Richard tuvo una infancia difícil. Si bien nació en una familia numerosa, doce hermanos, y con una madre comprensiva frente a su condición afeminada (que no escondía) tuvo que buscarse la vida de joven ya que el padre lo expulsó de la casa por gay.
Gracias a su constante búsqueda de éxito, Little Richard se hizo un espacio en las radios con el hit ‘Tutti Frutti’, cambiando totalmente el panorama musical del momento, con un ritmo alocado y que la juventud acogió rápidamente como suyo. De esta manera se transformó en uno de los artistas más carismáticos y liberales de su generación.
Luego vendrían más hits como «Lucille» y Long Tall Sally». Pero el ser negro en los años cincuenta en USA le cerraba las puertas mas allá de su pueblo. El «establisment» quería frenar su influencia en los jóvenes blancos, ansiosos de movimiento y locura, por lo que hizo cantar a artistas blancos sus composiciones.
Tras morir su padre, Richard tuvo que hacerse cargo de toda su familia. Ello y la presión de seguir en lo mas alto le trajo problemas con las drogas y el alcohol. Además se sumergió en escándalos sexuales, y su constante negativa «a salir del armario» como la pérdida de su hermano le llevaron a acoger la religión evangélica hasta el final de sus días.
Finalmente, Penniman logro el reconocimiento que pedía a gritos. Entró al Salón de la Fama del Rock and Roll en 1998 y al Salón de la Fama de los Compositores. Recibió los premios Lifetime Achievement Awards de la Academia de la Grabación y la Fundación Rhythm and Blues.
«Tutti Frutti» de Penniman fue incluida en el Registro Nacional de Grabaciones de la Biblioteca del Congreso en 2010, alegando que la «vocalización única sobre el ritmo irresistible anunciaba una nueva era en la música».
El maestro falleció el 9 del 5 del 2020 a los 87 años
‘Little Richard: I am Everything’ es genial y muy divertido. No pararás de reírte pero también llorarás en algunos momentos.


