Greenpeace lanzó la segunda edición de su Guía de Atún 2015 en el que se evalúa la sostenibilidad de las 14 principales marcas del sector de la conserva de atún en España. Entre las que se incluyen marcas privadas y marcas de distribuidores.
Pese a los avances de algunas empresas, la transparencia y la información a los consumidores siguen siendo escasa o deficiente en la gran mayoría de las marcas evaluadas. Esto dificulta una elección de productos sostenibles por parte de los consumidores y consumidoras.
El análisis comprendió siete criterios. Por ejemplo trazabilidad; sostenibilidad del origen y los métodos de pesca; pesca ilegal; equidad social. Además la política de compra; información y transparencia hacia el consumidor; e iniciativas adicionales para potenciar el cambio.
La Guía de Atún 2015 se realiza mediante la información proporcionada por las empresas y distribuidores.
La flota pesquera de atún genera una gran presión sobre este recurso y Greenpeace ha denunciado en muchas ocasiones de que el atún que llega a las conserveras españolas es principalmente el capturado con cerco empleando el uso de FADs (son objetos flotantes que crean un hábitat artificial atrayendo a distintas especies de peces) .
Tras el análisis realizado, la organización ecologista señala que muchas marcas y grandes superficies promueven en sus productos, en mayor medida que en 2013, un atún sostenible, pescado con caña y anzuelo y capturado con cerco en banco libre .
Sin embargo, la transparencia y la información a los consumidores siguen siendo escasa o deficiente en la gran mayoría de las marcas evaluadas. Esto dificulta una elección de productos sostenibles por parte de los consumidores y consumidoras.
Celia Ojeda, responsable de océanos de Greenpeace, señaló que «el consumidor necesita conocer el origen del atún. Para poder ejercer una compra responsable y premiar con su consumo a las conserveras y superficies que se proveen de pesca sostenible».
Greenpeace además pide «a las marcas que faciliten una elección de atún sostenible a los consumidores añadiendo en el etiquetado información de la especie, la zona de pesca y el método de captura».
En tanto, Greenpeace felicitó a las marcas que han subido o mantenido su posición con respecto al anterior análisis (Frinsa, Jealsa-Rianxeira, Alcampo, Mercadona, El Corte Inglés, Consorcio, LIDL, Garavilla-Isabel y Salica-Campos). Los resultados obtenidos se observa una progresión en la mayoría de ellas, aunque aún quedan muchos aspectos de mejora.
Las últimas posiciones están ocupadas por las empresas que además han bajado de posición respecto a la anterior edición (Carrefour, Calvo, Albo y Eroski). Ello refleja que su compromiso con la sostenibilidad es insuficiente y no sigue el ritmo de otras empresas del sector.
Caso especial es el de Ortiz que, aunque ha iniciado la conversación con Greenpeace, sigue sin facilitar la información necesaria para su evaluación como ya hizo en 2013.
Los resultados de organización ecológica ha detectado que las empresas han mejorado mucho en su trazabilidad desde el mar hasta el punto de venta y en su cadena de custodia. Además ya incorporan criterios de equidad social en su actividad pesquera y productora, independientemente del país de enlatado.
Hay marcas que comienzan a demandar atún capturado con métodos de pesca sostenibles como la caña y línea o el cerco sin FADs . Pero esta sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes, ya que incluso algunas marcas tienen atun de arrastre pelágico, uno de los métodos de pesca más dañinos.


