Lars Von Trier vuelve a las andadas. Ahora con La casa de Jack, que se estrena en cines de España este 25 de enero. La historia nos lleva tras los pasos de un asesino en serie en los Estados Unidos de los años setenta. Se llama Jack y concibe cada asesinato como una obra de arte, fijándose como objetivo alcanzar la perfección absoluta con el último.
El director danés golpea al espectador con imágenes duras, la violencia no se detiene casi nunca, y lo sumerge en la mente de un hombre que odia a las mujeres, que es mentiroso, farsante y con sangre fría. Jack sería una especie de Ted Bundy, un asesino real que tuvo a la policía en vilo por casi 10 años, llegando a matar sin misericordia en tres estados de EE.UU durante los años setenta. En total a Bundy se le achacaron 38 víctimas, todas mujeres jóvenes.
Es interesante el juego que realiza Von Trier al mostrarnos esa frialdad de los asesinos de la calle, desconocidos, fracasados, que son una imagen y semejanza de los exterminadores que han moldeado el mundo con guerras como Hitler, Nixon, etc. Es una forma de decirnos que el mundo es como es gracias a la dominación y que por donde se mueven los seres vivos es una selva donde el mas fuerte vence.
Matt Dillon interpreta de forma magistral ‘La casa de Jack’. Le acompaña Bruno Ganz como el misterioso Verge, que reta y explora la mente de Jack mediante un diálogo constante.
Muchas veces para entender las creaciones de Von Trier hay que saber de arte, de conceptos, pinturas, música y mucha literatura. No es un cine de consumo fácil aunque en esta ocasión, salvo al final del relato, logra conectar con los espectadores. El guión es directo, con flashback y FlashFoward, imágenes psicodélicas, y no tiene muchos planos cansinos, una característica del cineasta. Sino más bien cuenta una historia fácil de digerir.
Al final el creador de Dogma se sale con la suya ya que se acerca al estilo norteamericano de filmar pero no no vende el alma. En ocasiones parece más una película de serie B por la cantidad de sangre que lanza a las butacas, sin embargo la actuación de Dillon nos despierta. Y creemos que Von Trier lo hace adrede como diciendo: «así es el mundo, os jodéis si no os gusta».
Peli recomendable para estómagos duros y para quienes no se tapan la cara cuando hay violencia desmedida.
Sinopsis de La casa de Jack:
Estados Unidos, años setenta. Seguimos al inteligentísimo Jack durante cinco incidentes y descubrimos los crímenes que le definen como un asesino en serie. Vivimos la historia desde la perspectiva de Jack. Considera cada asesinato como una obra de arte, pero su profunda inadaptación le plantea problemas con el mundo exterior.
A pesar de la intervención de la policía, que se acerca inevitablemente, Jack se empeña en arriesgarse cada vez más contra toda lógica. A medida que la historia avanza, compartimos las descripciones que hace de su condición, sus problemas y pensamientos mediante conversaciones con el desconocido Verge:una mezcla grotesca de sofisticación, de una casi infantil autocompasión y de explicaciones detalladas de maniobras tan peligrosas como difíciles para Jack.


