King Gizzard & the Lizard Wizard anunciaron su nuevo álbum, «The Silver Cord» y pronto podremos escuchar su música. Los chicos australianos informaron que se publicará el 27 de octubre bajo el sello KGLW, .
Como adelanto para los fans presentaron sus primeros sencillos/videos principales, «Theia / The Silver Cord / Set», pistas que abren el Lp.
En tanto, el 25º álbum de Los Gizzard viene rodeado de sintetizadores de épocas ya que el grupo de rock girará hacia la música electrónica pop de los ochentas.
De esta manera, «The Silver Cord» es un álbum con personalidades divididas y estará disponible en dos verisiones. La primera que tendrá siete pistas con una esencia pop intrínseca, respetando la estructura tradicional de la canción.
Pero la segunda versión del álbum, se desatará lo que gusta a los Gizzard: el caos musical. «The Silver Cord – Extended Mix», los músicos son sus propios djs de discoteca y exploran infinitas posibilidades.
«La primera versión está realmente condensada, recortando toda la grasa», explicó el líder y guitar Stu Mackenzie.
«En la segunda versión, esa primera canción, ‘Theia’, dura 20 minutos. Es la versión ‘todo’: esas siete canciones que ya has escuchado en la primera versión, pero ahora con un montón de otras cosas que grabamos mientras la hacíamos. Es para los Gizzheads. La verdad es que me encantan los discos de Donna Summer con Giorgio Moroder, y nunca escucharía las versiones cortas ahora. Soy una de esas personas que quiere escuchar todo. Estamos probando los límites de la atención de las personas cuando se trata de escuchar música, quizás, pero estoy muy interesado en destruir tales conceptos».
Para King Gizzard & the Lizard Wizard no hay fronteras musicales
Los Gizzard llevan más de una década de viaje musical, donde ha experimentado con diversos géneros. Han traspasado desde la psicodelia turca e Hindú, al prog, pasando por el thrash-metal, o el funk, y no hay estilo que se les escape, convirtiéndose en una banda única en la industria, ya que no se venden al mercado e igualmente siguen llenando salas de conciertos.
Los freakis de Los Lizard Wizard sabrán que «The Silver Cord» no el primer Lp donde osciladores toman ventaja en sus creaciones. Por ejemplo, su álbum de 2021, «Butterfly 3000», también se centró en los sintetizadores modulares vintage y arpeggiators.
Sin embargo, ahora todo comenzó con una antigua batería electrónica Simmons de los 80 comprada por impulso por el batera Michael «Cavs» Cavanagh.
Explicó Stu que «tiene este pequeño ‘cerebro’ electrónico al que se conectan todas las almohadillas de la batería, y aunque los sonidos que puede hacer son bastante rudimentarios, pronto decidimos que queríamos comprometernos con él como el sonido de batería para este próximo disco. Colocamos el kit Simmons de Cavs en el centro de la habitación y luego arrastramos todos los sintetizadores que teníamos en el espacio de ensayo o que estaban por nuestras casas al estudio y los enchufamos. Fue caótico. Probablemente fue la mejor pinta que ha tenido nuestro estudio, para ser honesto».
El grupo abordó la composición de «The Silver Cord» con la misma impro que guió al Lp thrash «PetroDragonic Apocalypse», y a «Ice, Death, Planets, Lungs, Mushrooms And Lava».
«Nos acercamos a la música electrónica desde un ángulo amateur», reconoció Mackenzie. «Toco el sintetizador Juno como si fuera una guitarra, realmente no sé tocarlo. Pero quería estar en paz con ser la banda de rock que finge saber cómo usar sintetizadores modulares. Estamos en aguas inexploradas, estamos más lejos en el mar, pero nos estamos inclinando hacia ello, y llegamos a un punto en el que estábamos realmente felices con lo que salió», destacó.
The Silver Cord «es metafísico», declara Mackenzie. Hablamos «acerca del espíritu, sobre la vida y la muerte, sobre antiguos mitos y dioses, meditación y viaje astral. Quería establecer muchas conexiones dispares».
En definitiva en este disco Los Wizard Lizard salen fuera de sus zonas de confort, que es lo que más le gusta. «Es liberador asustarse a uno mismo. Realmente creo en eso como filosofía. Siempre ha sido parte de nuestro ADN. Es algo que siempre hemos hecho, colocándonos en una posición en la que la cortisol se activa, empujándonos desde el puente y forzándonos a nadar. Tal vez tenemos el gen del buscador de emociones en nosotros o algo así. Definitivamente es mi idea de diversión», concluye Stu.


