¿Os acordáis cuando el General Colin Powell, ese militar norteamericano de la Administración de Bush hijo, mostraba unas imágenes vía satélite de una bases iraquíes en el desierto, y asustaba a todo el mundo diciendo que adentro de esas hangares, los cuales no se veían nada bien sino borrosos, habían armas de destrucción masiva que podían hacer desaparecer el mundo civilizado?

Esas justificaciones  de Colin Powell, que también utilizaron el entonces presidente de EE.UU George Bush hijo, el ex  primer ministro de Inglaterra, Tony Blair y el ex presidente de España, el señor José María Aznar, eran todas mentiras. Ello se veía a la legua. Pero que raro, los líderes mundiales de EE.UU, Gran Breatña y España, erre que erre, iban a lo suyo. Al final como siempre: todo era una justificación para invadir Irak y sacar a Sadam Hussein del poder, y luego apoderarse de los pozos petroleros de la zona.

Bueno, ahora se ha conocido y confirmado la verdad. Incluso la ONU rechazó la invasión por la falta de pruebas, Pero la situación no había sido plasmada en unos papeles oficiales. Y ahora todos se rasgan las vestimentas, menos Aznar y Bush hijo, por supuesto, los paladines de la democracia occidental..

foto de las Azores /Barroso, Bush Jr, Aznar, Blair. Invasión de Irak (commons.wikimedia.org)

foto de las Azores /Barroso, Bush Jr, Aznar, Blair. Invasión de Irak (commons.wikimedia.org)

El ‘informe Chilcot’ ha levantado polémica en Gran Bretaña, especialmente en los familiares de los soldados muertos en acción en Irak. La investigación oficial que ha durado 7 años sobre las causas que llevaron a Reino Unido a unirse a Estados Unidos para invadir Irak en 2003,  ha sido publicada este miércoles. El ex alto funcionario británico John Chilcot crítica en su informe la decisión de Tony Blair, de atacar y ocupar Irak. Dice que la acción es «gravísima».

Inglaterra participó, junto con España gobernada en ese momento por el Partido Popular, en la invasión militar ideada por Estados Unidos, que se prolongó entre el 20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, con una larga y caótica posguerra que duró hasta julio de 2009, cuando se retiraron las tropas.

Según revelan los documentos de Chilcot, Blair se había unido a EE.UU de forma ciega sin importar los pocos fundamentos que había para aprobar la invasión. «Hemos concluido que Reino Unido decidió unirse a la invasión de Irak antes de agotar todas las vías pacíficas de desarme. En aquel momento, la acción militar no era la última opción», señala Chilcot.

«Estaré contigo pase lo que pase», escribió Blair a Bush el 28 de julio del 2003, ocho meses antes de la invasión. En total se han difundido las 29 cartas y notas que se intercambiaron los dos mandatarios. «Pero este es el momento de evaluar directamente las dificultades. La planificación y la estrategia de todo esto son difíciles. Esto no es Kosovo. Esto no es Afganistán. Ni siquiera es la Guerra del Golfo», dice Blair en una carta enviada a Bush. En otra carta señala que «si ganamos rápido, todo el mundo será nuestro amigo. Si no ganamos y no se han implicado antes, empezarán las recriminaciones».

En tanto, tras enterarse de la publicación del informe (12 volúmenes y 2,6 millones de palabras) los familiares de los soldados ingleses muertos en la guerra de Irak han señalado que estudiarán medidas legales contra las personas que autorizaron la invasión, según informo agencias internacionales. Uno de los familiares señaló a la prensa que «hay un solo terrorista en el mundo, y su nombre es Tony Blair».

La invasión fue un horror como toda guerra. Cientos de miles de iraquíes y 179 soldados británicos perdieron la vida en el conflicto. Además, se destaca en el documento que la invasión estuvo mal preparada y se fundamentó en pruebas «defectuosas» que no fueron «debidamente cuestionadas»  y advierte de que las consecuencias de esas malas decisiones «aún se sufren hoy», informaron agencias.

El primer ministro del Reino Unido, el conservador David Cameron, dijo que  «todos los que votamos a favor de atacar Irak debemos asumir nuestra parte de responsabilidad». Pero los muertos no pueden renacer tras estas palabras. Una pena la calidad moral de los políticos que tiene Europa.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura