La película Frankenstein ha tenido muchas versiones pero ahora llega a los cines una de las más esperadas. El director mexicano Guillermo del Toro, que se ha pasado la vida obsesionado por el mito creado por Mary Shelley en 1818, nos entrega una versión humanista con una fotografía espectacular aunque con algunos fallos de guion, lo que no quita de que nos sintamos muy cercanos al monstruo mas querido de todos los tiempos. El film a Netflix llegará el 7 de noviembre

Por María Eugenia Román.

FRANKENSTEIN
DIRECTOR : GUILLERMO DEL TORO
DISTRIBUIDORA : NETFLIX

Sin duda, Frankenstein se ha convertido en manifiesto de las obsesiones de Guillermo del Toro. Es parte de los márgenes de lo humano, las criaturas como metáforas de la exclusión y el barroquismo visual como seña de identidad.

Ahora el director mexicano nos muestra un Frankenstein que hunde sus raíces en el Libro de Job, donde un dios todopoderoso inflinge un castigo terrible a un ser inocente. Aunque también hay algo más que aflora y es la necesidad de conectar con la naturaleza y dejarse guiar por ella.

Victor Frankenstein está encarnado por el actor Oscar Isaac, que como brillante y egocéntrico científico da vida a una criatura arrogante, obsesionado y rígido, que no logra del todo justificar la crueldad de sus actos. En tanto, Jacob Elordi en este experimento retrata una criatura desconcertada, vulnerable y brutal a la vez, un monstruo que encarna humanidad, mientras el creador exhibe monstruosidad.

La película Frankenstein es una obra magistral y emotiva, a veces irregular. Hay que destacar su belleza visual como su profunda exploración alrededor de temas como la humanidad, la obsesión y el trauma.

Hay que resaltar el estilo visual de Del Toro, con escenarios y vestuarios magníficos que crean una potente y perfecta atmósfera gótica. Los decorados son una delicia, todo lleno de combinaciones de colores blanco y negro o de negro y rojo, todos pertenecientes a la simbología romántica, que adora el creador de ‘El laberinto del Fauno’.

La música de Alexandre Desplat es insistente y adecuada. Esta construye una banda sonora elaborada con signos de exclamación, grandilocuente y atronadora. Esta es una película que abruma constantemente la vista y el oído, operística en el tono y en el volumen.

Una obra gigantesca y poderosa, que hace homenaje a los clásicos. Es oscura, gigantesca por su suntuosidad, pero el enfoque se centra más en la emotividad de la historia que en el terror puro.

BLACK PHONE 2
DIRECTOR : SCOTT DERRICKSON
DISTRIBUIDORA : UNIVERSAL PICTURES

Inspirada ahora por “ Pesadilla en Elm Street”, pero más lúgubre y menos lúdica, la segunda parte del asesino del teléfono es una película de terror sobre los sueños, sobre sus misterios y oscuridades.

El director Scott Derrickson, que ha dirigido “El exorcismo de Emily Rose”, y «Sinister», es uno de los directores con mayor capacidad para generar situaciones e imágenes de miedo, a la vez que reflexiona sobre la infancia, la violencia y el miedo.

La segunda parte de Black Phone, historia basada en un cuento de Joe Hill, nos sitúa cuatro años después de que Finn, con trece años, mató al hombre que le había secuestrado convirtiéndose en el único superviviente de El Captor. Pero el mal trasciende la muerte y el teléfono vuelve a sonar. Ahora El Raptor (papel de Ethan Hawke) quiere vengarse de Finn desde la tumba y escoge como objetivo a Gwen, su hermana pequeña.

Black Phone 2 tiene a Ethan Hawke como el principal gancho para ir a verla ya que lo hace genial como el malo malísimo.

Además si bien es mucho más directa y psicológica, le falta terror. No hay gore. Podría ser una especie de precuela que nos invita a descubrir el origen de El Captor y porque es un asesino.

LOS DOMINGOS
DIRECTORA : ALAUDA RUIZ DE AZÚA
DISTRIBUIDORA: BTEAM PICTURES

Alauda Ruiz de Azúa, directora de “Cincolobitos” y “Querer”, conquistó la Concha de Oro en el último festival de Cine de San Sebastián con “Los Domingos”; una película que habla de la fe y la religión y de una adolescente Ainara (Blanca Soroa), de 17 años que quiere ser monja de clausura.

Esto genera conflictos en una familia que nunca se ha dicho las verdades. ¿Que hace esta familia con esta chica guapa y lista que dice que se ha enamorado de Dios, y no quiere ir a la Universidad?.

A su padre no le gusta la idea, a su tía (Patricia Lopez Arnaiz) le parece una aberración. Esta revelación actúa como un cataclismo familiar, planteando un profundo conflicto entre la fe, la vocación y los lazos familiares.

El meollo del asunto, el centro espiritual del film, enfrenta al espectador con un dilema mucho más allá del tema religioso.

La cinta es muy clara. No hay manipulación ni adoctrinamiento de los religiosos. Tampoco hay una prohibición muy clara de la familia, aunque la tía Maite se niega a aceptar la decisión de su sobrina en nombre de la razón. La música es muy importante en la cinta y la banda sonora la hizo con un coro de niños que le da ese sentido espiritual que la directora buscaba.

Se podría decir que Los domingos es una película que nos habla de la necesidad del ser humano de creer en algo para sobrellevar las heridas que viene arrastrando en su vida.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura