«El monstruo de St Pauli» del prolífico director Fatih Akin, que retrata la repugnante vida de un asesino en serie; el psicópata alemán Fritz ‘Fiete’ Honka, se estrenó en Filmin este finde del 5 de marzo. El deforme asesino aterrorizó la ciudad de Hamburgo a principios de la década los 70.

El biopic sobre Honka es el último trabajo del director turco-alemán Fatih Akin (también creador de clásicos como «Contra la pared», «En la sombra» «Soul Kitchen») es un crudo retrato, con enormes dosis de violencia explícita y fealdad.

Akin se ha lanzado a filmar una arriesgada apuesta conceptual, provocadora, con humor negro, que ha generado encendidos debates por mostrar sin ambages la violencia de género, los bajos fondos y la vida de los fracasados.

La adaptación al cine de la novela «Der Goldene Handschuh», de Heinz Strunk, no dejará a nadie indiferente y desde un primer momento las imágenes y atmósfera revuelve los estómagos. No sabemos si podemos seguir viendo lo que va tramando un alcohólico hombre, feo, que es impotente. A su vez trata como una mierda a todas la mujeres que conoce en un bar de mala clase, a las que lleva a su apartamento, el que transmite olor a muerte desde la pantalla.

‘Fiete’ Honka, superviviente del Holocausto cuando era niño, vive rodeado de perdedores, es uno de ellos, y se mueve a través del alcohol. El cual lo transforma en un horrible inhumano que asesinó al menos a cuatro mujeres. Sus cadáveres los descuartizó y escondió en su apartamento de Hamburgo durante meses, que olía a podridumbre, escondiendo el hedor con ambientadores de pinos colgantes.

Trailer del monstruo de st. Pauli

La fotografía de la peli es perfecta, teatral. Akin la sitúa en el distrito de St Pauli , Hamburgo, en los años 70, que gana fama por ser un barrio obrero y de prostitución. Ademas es frecuentado por bebedores, adictos al juego y otras almas solitarias.

El hombre de la cara deformada deambula por las noches buscando mujeres solitarias en el antro del barrio, “El guante dorado”, que hasta hoy día sigue en pie y es visitado por los curiosos.

Por su parte, «El monstruo de St. Pauli» está protagonizado por el impresionate actor Jonas Dassler («La revolución silenciosa»), que se lleva todos los aplausos. Su caracterización del personaje es grotesca, muy parecida al asesino original. Provoca ese morbo en el espectador que quiere seguir viéndolo pese a lo asqueroso de la situación y de su actitud.

En tanto, Fatih Akin ( Hamburgo, 1973), debutó como director en 1998 con «Corto y con filo». Su décimo largometraje de ficción, El monstruo de St.Pauli, logra molestar y a la misma vez llevarte al infierno con gran calidad.

Provocador, como siempre, Fatih nunca decepciona. Recomendable.