La organización de Mad Cool festejaba sin parar. Habían vendido todos sus abonos unos 6 meses antes de que se abrieran las puertas de la Caja Mágica (del 6 al 8 de julio), donde se realiza desde hace dos años el festival de rock pop madrileño. La confirmación de Foo Fighters como cabeza de cartel se había convertido en el gran anzuelo. Miles de fans de toda Europa y España viajaron a Madrid a ver a la banda de Dave Grohl, tan de moda como tan melosa.
Pues todo bien en el primer día: unos 45.000 asistentes vieron a los Foo. Mad Cool Festival 2017 cerró con gran éxito su primera jornada. Los Foo Fighters ofrecieron un concierto como los de siempre, potente y para todas las masas. Comenzó con sus tres grandes éxitos más conocidos Everlong, Monkey Wrench y Learn To Fly. Luego se lanzaron a por un set de más de dos horas y media destacando los mejores temas del Wasting Light. Aunque tocaron muy poco de su último disco, Concrete and Gold. Sólo Run sonó por los altavoces del Mad Cool.
Pero el sábado paso algo que nadie podría imaginar. El artista, trapecista, coreógrafo y bailarín Pedro Aunión, cayó inexplicablemente (aún se investiga porque) desde 30 metros. Realizaba su espectáculo desde una jaula en el cielo. Pedro falleció camino al hospital. Miles de espectadores vieron el horrible suceso.
Si bien Mad Cool se comunicó con la familia para darle el pésame, no canceló en ningún momento el festival. Salvo unos 30 minutos para que se arreglara todo antes de que saliera Green Day a escena. Lo peor de todo es que ocultó el horrible hecho a los asistentes (salvo a los que lo vieron en directo los cuales muchos se fueron a sus casas, otros vomitaron en el lugar) e incluso a la banda liderara por Billie Joe Amstrong se disculpó. Aunque criticó a la productora por no haberle dicho lo que realmente pasaba: según Amstrong sólo le comentaron que había un problema de seguridad.
FESTIVAL MAD COOL NO SUPERA LOS PROBLEMAS
La productora de Mad Cool (que nació de la unión de Live Nation y de un grupo de empresarios que se escindió de la organización del BBK Live) , señaló a los medios que «si el festival no paró en el momento de los hechos fue porque en una decisión coordinada entre los responsables de seguridad y los cuerpos de seguridad del Estado. Se desaconsejo hacerlo para prevenir un movimiento incontrolado de gente. Ante una posible conducta reactiva por una cancelación con 45.000 personas dentro del recinto. Ante el desconocimiento de una parte importante del público se podrían producir situaciones de pánico y tensión que habrían sido contraproducentes y arriesgadas. Igualmente no difundimos la identidad del artista para preservar la privacidad en la comunicación con los seres queridos».
Los organizadores agregaron en la declaración que «MAD COOL FESTIVAL cumple con todas las medidas de seguridad exigidas en este tipo de eventos para el público, artistas y empleados. La cultura es precisamente una apelación a la vida y por eso el festival ha decidido continuar como homenaje también a los trabajadores artísticos que intervienen mostrando sus habilidades ante un público que les admira y valora. En ese sentido, Pedro Aunión fue una persona comprometida con el arte que se merece todo el respeto y admiración. Al público asistente que se percató de lo ocurrido agradecerle su respeto, también a los cuerpos de seguridad y servicios de emergencias queremos mostrar desde la Organización nuestro afecto en las circunstancias que vivimos ayer noche».
Sin embargo, la productora no ha tenido sólo este desgraciado problema. Ya el año pasado estuvo a punto de cancelarse la primera edición del Mad cool por problemas de seguridad y el peligro de hundimiento del suelo en los escenarios principales. Todo se solucionó rápido tras ordenar el Ayuntamiento que se confirmará la seguridad del lugar.
Luego, el Mad cool 2016 tuvo otro problema el primer día con las pulseras para comprar bebidas y comida, estas no funcionaron. Fue todo un caos y hubo críticas por acá, críticas por allá. Al final se anularon las pulseras y se volvió al simple pago con tickets.
AL PUBLICO ESPAÑOL LE FALTA APRENDER
En la rueda de prensa de presentación de Mad Cool 2017, los dueños del festival, específicamente Javier Arnaiz, director de Mad Cool, al preguntárseles sobre si seguirían utilizando las pulseras, señalaron que sí y que el problema del año pasado era de los usuarios que no supieron utilizarlas, que la culpa era del usuario y que «le falta aprender mucho al público español para usar la tecnología». En resumidas cuentas que los españoles eran muy paletos. Algunos periodistas le recriminaron a Arnaiz que eso no era así, que el sistema informático era el que se había caído. Pero bueno quedó en eso. No se asumía ninguna culpa de nada.
Así llegamos a días antes de que Mad Cool 2017 comenzara con su fiesta musical y que terminará , por desgracia, con Pedro muerto entre amplificadores y barras de cerveza.
Días antes de que comenzara el festival, alrededor de 80 personas que habían trabajado en el Download Festival (organizado por Live Nation) como cajeros, bartenders, etc, estaban confirmados, de palabra, para seguir con sus labores tras las barras de Mad Cool. Ganarían más o menos 8 euros la hora por estar casi todo el día trabajando, incluso algunos de madrugada. Download fetival es propiedad de Live Nation, y la productora Pepe y Lola Crew son los que contrata a los trabajadores, en su mayoría jóvenes de 20 a 30 años.
Pues bueno, unos días antes del inicio del festival, los jefes de Pepe y Lola Crew avisan a todos los chicos que no podrán trabajar en Mad Cool. Que ya había otros elegidos. Muchos de los que habían sido confirmados de palabra perdieron trabajos en otros lugares por quedarse en Madrid. Otros habían pagado alojamiento ya que venían del sur y norte de la península
No hubo explicación a esto. Muchos de los jóvenes estaban indignados, otros lograron seguir trabajando. Pero la mayoría no obtuvo explicación y se enteraron de que el cambio de trabajadores había sido porque los nuevos cobraban 6 euros. Muchos intentaron ir a reclamar a la productora a las puertas de la Caja Mágica pero fueron ignorados por la prensa.
Aunque algunos trabajadores contratados, tras la muerte de Pedro, intentaron parar la tercera jornada del festival, fueron amenazados por la organización. Se les dijo que «si no asistían no se les pagaría los días anteriores». Muchos ya habían denunciado las «pésimas condiciones laborales» que tienen este tipo de evento. Hechos que el sindicato del gremio de los espectáculos y la música llevan años repitiendo y pidiendo al ministero de trabajo que verifique y mejore las condiciones.
El Mad Cool paga unos ocho euros la hora a sus trabajadores, confirma la productora. Por este dinero los jóvenes hacen jornadas muy extensas. «Entras a las dos de la tarde y puedes salir a las dos de la mañana», explican los trabajadores.
Los sindicatos reclaman que todos los festivales contratan a «chavales sin experiencia laboral» y se basan en el desconocimiento de sus derechos para «aprovecharse». Incluso en algunas ocasiones se les obliga a los jóvenes a comprarse un bocadillo en el festival para comer ya que «no nos querían dar comida», explican a los medios. Lo mismo que pasó en el Download fest del 2017, que se realizó los días 22, 23 y 24 de julio: los propios empleados se compraron su bebida ya que la organización «no nos dio agua siquiera» pese a que había 35 grados a la sombra.
Los festivales de música generan mucho dinero y empleos pero día a día son más cuestionados. De ellos se espera un trato digno y que cuando se vendan todos los abonos, no sólo el gran artista y los productores se vayan contentos, sino también los trabajadores y los asistentes…


