La muestra «Activistas por la vida» del fotoperiodista Gervasio Sánchez, es una exposición sobre activistas de derechos humanos y ambientales amenazados de muerte en Centroamérica. En esta nos sumergimos en el testimonio de 39 activistas de Honduras y Guatemala que luchan por la defensa de la naturaleza y de los derechos humanos.

«Una de las cosas que más me ha sorprendido es la valentía con que los activistas, hombres y mujeres, luchan contra un mundo criminal repleto de sicarios que matan sin pensárselo dos veces», explicó el cordobés Gervasio Sánchez.

Gervasio Sánchez ha trabajado cuatro meses sobre el terreno en Guatemala y Honduras, entre 2018 y 2019, para realizar esta exposición. A través de fotografías, textos y videoentrevistas, la expo explica la historia de mujeres que viven amenazadas de muerte por la defensa que hacen de su territorio y su naturaleza, de los derechos de las mujeres y de las libertades ciudadanas.

La defensa de los activistas por su tierra entra en conflicto con los intereses de grandes transnacionales que operan con total impunidad para extraer los recursos naturales de sus países (minería, hidroeléctricas y de monocultivos). Esta situación es especialmente dura en Honduras y Guatemala, dos de los países más violentos del mundo.

Uno de los países mas afectados es Guatemala. Es una nación que depende del extractivismo y tiene una legislación nacional que favorece las inversiones privadas. De esta manera deja sin protección legal a las comunidades campesinas, la naturaleza y los derechos individuales.

Por ejemplo, en 2022 se registraron en Guatemala 3,574 ataques contra personas, organizaciones y comunidades defensoras de derechos humanos. El 32% de ellas fueron contra mujeres.

Aquí puedes ver la presentación del libro Activistas por la vida en Casa América de Catalunya

Honduras es el país más peligroso de Latinoamérica para las mujeres. En 2022 al menos 300 mujeres fueron asesinadas. Más del 95% de estos casos quedan en impunidad debido a la escasa investigación.

Los hondureños viven en el tercer país más desigual del mundo y también cuenta con leyes hechas a medida para que las empresas transnacionales extractivistas puedan desarrollarse en el país.

Desde 2009 se han aprobado en Honduras 384 proyectos mineros, 48 proyectos de grandes presas hidroeléctricas y 123 de pequeñas, y el cultivo extensivo de palma africana ya ocupa más de 300.000 hectáreas.

Los pueblos campesinos, indígenas y garífunas, con sus formas de vida ancestrales y sostenibles, viven bajo la amenaza de las empresas extranjeras.

Un de los casos más ejemplificadores de lo que vive Honduras ha sido el homicidio de la activista Berta Cáceres. Este se produjo la noche del 2 de marzo de 2016 producto de su campaña para paralizar la construcción de la presa de Agua Zarca. Esta infraestructura, de llevarse a cabo, podría causar la destrucción de bosques nativos y territorios indígenas en Honduras.

Organizan la exposición las asociaciones entrepueblos.org y en activistasporlavida.org

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura