Volveréis de Jonás Trueba, que ganó el premio a la mejor película europea en la quicena de cineastas de Cannes. También podemos ver un intenso filme en el que el director Martin Provost retrata la vida de el pintor expresionista Pierre Bonnard y su relación tormentosa con la musa Marthe.
Además se estrenó una nueva versión de El Cuervo con Bill Skarsgård. Es muy sangrienta y violenta.
Por María Eugenia Román
VOLVERÉIS
DIRECTOR : JONAS TRUEBA
DISTRIBUIDORA : ELASTICA FILMS
La nueva película de Jonas Trueba nos cuenta la historia de Ale y Alex, que después de 15 años juntos, tienen una idea que podría parecer absurda : organizar una fiesta para celebrar su ruptura. Un anuncio que deja perplejos a sus seres queridos, pero ellos se mantienen firmes en la decisión de separarse.
La idea parte del padre de ella interpretado por un divertido intelectual bohemio burgués, Fernando Trueba, quien sostiene que toda ruptura es para bien y merece celebrarse.
El director activa un mecanismo de repetición en que los protagonistas van comunicando la noticia a sus amigos observando las diferentes reacciones entre ellos. Los dos tratarán de convencerlos que la ruptura los hará crecer.
Pero a pesar que produce momentos de humor se hace a veces repetitiva y lineal. Parece querer dar la razón a la teoría de Kierkegaard, tal como se cita en la cinta, diciendo que la felicidad está en la repetición.
“Volveréis” mezcla episodios de la vida de Ale (Itsaso Arana) y Alex (Vito Sanz) con la película que están haciendo juntos. Ella una directora de cine en pleno montaje de su película y él como actor, es también protagonista de esa película difuminando las fronteras entre verdad y ficción transformándola en una peli bucle llena de extravagancias.
Yo quería hacer una peli con humor, dijo en Cannes, Jonas Trueba. «Quería repetir con el equipo iluso de siempre, técnicos y actores con los que vengo trabajando desde mi primera película. Sentir que vamos envejeciendo juntos es emocionante. Y presentar nuestro trabajo en la Quincena de realizadores de Cannes es una alegría, porque se trata de un lugar que siempre ha apostado por el cine independiente y por valores que son importantes para nosotros».
Trueba busca en este filme romper los mitos del pesimismo y demostrar que el cierre de una etapa vital no es motivo para regodearse en la tristeza y darle la espalda al mundo, sino más bien todo lo contrario. Para el director las películas son un proceso de renovación constante, y el deseo de celebración y disfrute.
EL CUERVO
DIRECTOR : RUPERT SANDERS
DISTRIBUIDORA : TRIPICTURES
“El cuervo” de Rupert Sanders es una moderna reinvención de la novela gráfica original de James O´Barr, escrita y publicada por entregas en 1989. Apareció en forma de álbum completo en 1992.
El cómic cuenta la historia de Eric y Shelly, joven pareja asesinada por una banda de salvajes. Sin embargo, Eric Draven, con estética gótica y muy violenta, sale de su tumba para vengar a su amada. En esta ocasión Bill Skarsgård asume el icónico papel de este nuevo Eric.
El cuervo” conoció su primera versión en 1994 de la mano de Alex Proyas y protagonizada por el hijo de Bruce Lee, Brandon.
El personaje del los años noventas aparecía como un guitarrista de un grupo heavy, imágen y sonido que integraban bien en una historia gótica.
Esa versión de The Crow debía lanzar la carrera de Brandon Lee. Sin embargo el protagonista falleció en un accidente durante el rodaje y pese a todo la peli fue un éxito, convirtiéndose en un objeto de culto.
Por su parte, En 2024 Eric es un joven enfermo mental y drogadicto que malvive en una institución mental donde conoce a Shelley, que se ha refugiado en el sanatorio huyendo del diabólico Vincent Roeg (Danny Huston), el demoníaco señor del crimen que está detrás de todo.
La joven pareja que se ha enamorado locamente, retozan semidesnudos en la cama, conectan musicalmente. Pero aunque los dos se esfuerzan en convencer al público, demuestran poca química y carisma entre ellos.
En tanto, cuando Eric tendrá que volver para restablecer el equilibrio, la peli se convierte en una sangrienta venganza y en una violenta masacre.
Bill Skarsgärd, que pertenece a una doble dinastía de artistas, la realeza sueca de la interpretación, intenta repetir sus anteriores papeles retorcidos tenebrosos y violentos, que encarna tan bien. Sus últimos trabajos por ejemplo, han sido el payaso come niños Pennywise de las dos entregas de It.
Lo nuevo será el Conde Orlok en la nueva versión de Nosferatu que Robert Eggers que estrenará estas Navidades, y el pérfido Marques de John Wick 4, y la máquina de matar de ·Kill Boy.
Hay que destacar que Skárgard borda su papel y resulta totalmente coherente con ese universo. El actor desaparece bajo una legión de tatuajes y litros y litros de sangre negra, que sabía a sirope pegajoso según cuenta.
Entre las anécdotas destacar que debían tatuarle cada día los cientos de dibujos y maquillajes que cubrían su cuerpo, y eso le ayudó a dar la fisicidad que quería para el personaje. También consiguió un imponente tono muscular que luce en el filme.
Para el guapo actor sueco de 34 años “los personajes oscuros tienen mucha enjundia. Son más complejos que los típicos héroes, y a mi me gusta la complejidad”.
Este renacer ultraviolento de un mito gótico que trata sobre el trauma, el amor incondicional y la venganza llega en su tramo final a un delirante clímax en que la fantasía noir da paso a un desenfrenado festival de sangre y muertes muy macabras susceptibles de ser abrazadas por los fanáticos del terror.
Algunos opinan que esta versión es fallida, pero de todas maneras es muy entretenida.
BONNARD, EL PINTOR Y SU MUSA
DIRECTOR : MARTIN PROVOST
DISTRIBUIDORA : VERCINE
La última película de Martin Provost está protagonizada por Vincent Macaigne. El actor da vida al famoso pintor francés Pierre Bonnard, quien retrataba desnudos femeninos, muy polémicos en la época, e hizo ilustración publicitaria.
Mientras Cécile de France se mete en el papel de Marthe, su misteriosa musa y compañera. Sin ella su obra no hubiera sido la misma. La retrató mas de 400 veces en un París intelectual mítico.
‘Bonnard, el pinto y su musa‘ ‘explora su compleja reclusión en el campo y la dependencia mutua. Asimismo Marthe con su profunda personalidad y misterioso pasado, inspira profundamente a Bonnard hasta el final.
La historia nos muestra a Bonnard, que forma parte del grupo de intelectuales y artistas que se reúnen en el salón parisino de Misia Godebska, donde conoce a Marthe.
Misia fue una pianista y musa de grandes figuras en París de los primeros años del siglo XX . Algunos maestros que cayeron en sus encantos fueron los pintores Toulouse Lautrec o Renoir. También músicos como Ravel, quien le dedicó dos piezas musicales, o Debussy, quien escribió una partitura para ella, sin olvidar figuras como Verlaine o el propio Picasso.
El director nos presenta la belleza impresionista de los escenarios naturales al borde del Sena y la excelente ambientación de la época. El campo supone un instrumento de retiro para toda la comunidad de artistas de la época.
Además podemos conocer detalles de las reuniones de Pierre Bonnard con sus amigos Claude Monet, Edoard Vuillard, Misia Sert , sus comidas, baños en el río, y las discusiones.
Es importante destacar la belleza de la fotografía que inunda este bello filme. Predominan los verdes y amarillos en sintonía con las técnicas impresionistas de Pierre Bonnard.
En sus dos horas de metraje la cinta llena la pantalla de ritmo, de tensión con una relación tormentosa, pero de mucha belleza.
Si alguien vibra con el mundo de la pintura o cualquier tipo de arte no deben dejar pasar esta película.


