El director Tim Burton regresa con Bitelchus 2 a los cines (Beetlejuice es la combinación de beetle (escarabajo) y juice (jugo)), una historia entretenida, que pasará sin pena ni gloria en la historia del cine ya que tiene historias muy dispersas.
Otro estreno es la cinta europea, Sidonie en Japón. Es una comedia romántica, con la excelente actuación de Isabelle Huppert.
Por María Eugenia Román
BITELCHUS BITELCHUS 2
DIRECTOR : TIM BURTON
DISTRIBUIDORA : WARNER BROS PICTURES
El creativo cineasta Tim Burton resucita en los cines a uno de sus personajes y mundos mas populares (el otro es Eduardo Manostijera (1990)): Bitelchus.
La secuela de su aclamada comedia de terror y fantasía, de enorme éxito en 1988, regresa para contarnos en que esta un amorío de lo más sórdido: la relación entre el fantasma y Lydia, una ya no tan quinceañera interpretada por Winona Ryder.
Treinta seis años después Burton mantiene en sus papeles originales a Michael Keaton como encarnar el excéntrico bio exorcista, desatado e impactante y a Winona, Catherine O Hara, y a Bob, el de la cabeza reducida. Además suma talentos como Jenna Ortega, que interpreta a la hija de Winona.
También aparece en la historia Mónica Bellucci, la pareja sentimental de Burton desde hace años, con un look tipo “la novia cadáver”. Los fans echarán de menos a Barbara (Geena Davis) y Adam (Alec Baldwin), ya que estos no aparecen en la historia.
Mas actores reconocidos aparecen: Justin Theroux y Willem Dafoe interpreta a Wolf Jackson, un malogrado actor convertido en un policía del mundo de los espíritus y a Danny de Vito, como conserje del Más allá.
En esta secuela Ryder mantiene su papel de Lydia Deetz, una chica gótica. Pero ha crecido y es la presentadora de TV con tendencias paranormales, Ghost House.
Aunque sigue siendo un alma atormentada y no sólo por Beetlejuice (Keaton), cuyos recuerdos le persiguen, sino que es viuda, y su hija Astrid, hastiada y fastidiada, es una réplica de su melancolía y se muere de ganas que algo cambie su mundo.
Ella es la que descubre la misteriosa maqueta de la ciudad en el desván y el portal al Mas Allá se abre accidentalmente. Los problemas que se avecinan es solo cuestión de tiempo, solo falta que alguien repita tres veces Bitelchus 2 y el travieso demonio reaparecerá para desatar su propio caos.
Esta secuela ‘Bitelchus 2’ es la más descaradamente burtoniana y alocada donde el director vuelve a los decorados góticos y a unos ambientes fantásticos y sobrenaturales donde por encima de todo prima el juego, el sentido del humor y la chispa.
Incluso es incorrecta y eso alegrará mucho a sus fans y a quienes echaban de menos el «gamberrismo» del director que vimos en “Mars Attacks” (1996).
«Cuando estaba trabajando en la peli me enamore de la historia y volvía a la vida. O quizás invoqué al Bitelchús que la rutina y el acomodaticio estatus que te da Hollywood había acallado en el más allá de mi interior», cuenta Burton.
Por su parte, la película se hizo con efectos físicos y no digitales a petición de Michael Keaton. Se crearon hasta 68 escenarios. Hay gusanos de arena, vísceras verdes, una estación de tren para los recién difuntos y un centro de internamiento de inmigrantes. Pero los mas divertidos son las marionetas o fantasmas articulados.
Burton reconoció en Venecia que estos últimos años estaba desilusionado de la industria del cine y este filme alocado le ha dado energía. Le ha dado esa chispa que había perdido.
Un recuerdo para los espectadores distraídos nunca repitan Bitelchús tres veces seguidas, porque aparecerá el fantasma.
SIDONIE EN JAPÓN
DIRECTORA : ÉLISE GIRARD
DISTRIBUIDORA : SURTSEY FILMS
Estrenada en la Giornate degli Autori del Festival Internacional de Cine de Venecia, «Sidonie en Japón» es una comedia romántica protagonizada por la actriz francesa Isabelle Huppert, el japonés Tsuyoshi Ihara, y August Diehl.
Está dirigida por Élise Girard y coescrita por Maud Ameline, y la recientemente fallecida Sophie Fillières.
Girard nos presenta a Sidonie, una escritora de 60 años que viaja a Japón para promocionar su primera novela. A pesar de todas las atenciones de su editor japonés,(Tsuyoshi Ihara) con el que va descubriendo los encantos y misterios del país, Sidonie se siente perdida, sin rumbo.
El editor la guía por un tour que va recorriendo el país. De Tokio a Tokio, de Naoshima a Osaka, de Nara al monte Fuji.
Como documental de Japón la película es perfecta y los paisajes excepcionales. Al principio la escritora se siente perdida, desubicada, como lo que sucede en ·Lost in traslation. Parece bastante desubicada.
Mientras Sidonie promociona su libro en Japón, y viaja por el país entre hoteles, paseos en coche, encuentros con la prensa,ambos personajes se acercan lentamente, editor y escritora,y parecen enamorarse. También las diferencias culturales dan pie a una comicidad que ilumina este drama romántico, de autodescubrimiento.
Porque en esta historia hay constantes apariciones del marido de Sidonie, al que da vida August Diehl. Es como si la directora diera un mensaje que el amor es duradero y vuelve. Y estas apariciones producen momentos de mucho humor.
La escritora se lo cuenta a su editor y este sabiamente le dice “es algo normal, los fantasmas conviven con nosotros”.
Una comedia romántica, con la excelente actuación de Isabelle Huppert, usando elegantes trajes, donde se habla de los fantasmas, la vida y la muerte.


