El cine español ya no se entiende sin el acento de la otra orilla ni de los directores latinoamericanos. En la última década, la cinematografía de España ha vivido una transformación radical gracias a una generación de cineastas «sudacas» que han encontrado en la Península su lienzo creativo. No se trata de una simple inmigración de talento, sino de una hibridación cultural que está redefiniendo las temáticas, la estética y las narrativas de las pantallas españolas.

Este fenómeno se sostiene sobre un cine de ida y vuelta impulsado por sólidas coproducciones transatlánticas. Estos directores aportan nuevas miradas sobre el territorio, dotan de una crudeza poética a géneros tradicionales y se alejan de los clichés para demostrar que el cine en español es un ecosistema global. No vienen a encajar en la industria local; la están expandiendo.

Por eso destacamos a 10 directores y directoras latinoamericanos clave que, a través de sus alianzas, raíces y proyectos en España, están rompiendo moldes en el panorama del cine actual:

1. Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez (Venezuela)

Esta dupla de cineastas venezolanos sacudió la industria con su ópera prima, Upon Entry (La llegada). Afincados en España, convirtieron una tensa sala de interrogatorios de un aeropuerto en un reflejo universal del racismo institucional y la vulnerabilidad del migrante. Su precisión en el thriller psicológico les ha valido el reconocimiento unánime de la crítica y múltiples candidaturas en los Premios Goya, demostrando que no hacen falta grandes presupuestos para cambiar las reglas del juego.

2. Vinko Tomičić (Chile)

Con una sensibilidad adscrita al neorrealismo urbano, el director chileno se ha convertido en una de las voces más estimulantes del circuito iberoamericano. A través de su obra El ladrón de perros, coproducida de forma orgánica con productoras europeas y españolas, Tomičić retrata las desigualdades de los entornos marginales latinoamericanos con una finura poética que ha cautivado a los comités de los principales festivales de la Península.

3. Pavel Giroud (Cuba)

Desde Madrid, el cineasta cubano ha desafiado las fronteras del cine documental e histórico. Su aclamado largometraje ‘El caso Padilla’ y sus recientes proyecciones dentro de ciclos culturales europeos constatan su capacidad para reabrir debates políticos punzantes usando materiales de archivo y narrativas de suspenso, renovando las formas del género documental en España.

4. Marcelo Martinessi (Paraguay)

Tras sorprender a nivel mundial con Las herederas, el director paraguayo ha estrechado lazos de producción directa con España para sus últimos proyectos. Por ejemplo recientemente ha estrenando el film Narciso, thriller dramático y cine negro sobre la dictadura militar. Su cine explora la decadencia de la alta burguesía y el universo femenino atrapado en prisiones invisibles de prejuicios. Gracias al respaldo de fondos internacionales e industrias conjuntas, Martinessi dota al circuito de autor local de una mirada pausada, melancólica y profundamente disruptiva.

5. Silvina Schnicer (Argentina)

Representando la inagotable escuela del cine argentino contemporáneo, Schnicer ha encontrado en los foros de desarrollo españoles (como el CDPAI y la Fundación Carolina) el motor creativo para sus largometrajes. Títulos como ‘La quinta’ evidencian su destreza para incomodar al espectador mediante dramas familiares cruzados y tensiones cotidianas donde el paisaje geográfico opera como un personaje psicológico más.

6. Álvaro Olmos Torrico (Bolivia)

Cochabambino y fundador de la plataforma de streaming Bolivia Cine, Olmos Torrico se ha consolidado como un puente fundamental para la difusión de la identidad andina a nivel global. Su obra más reciente, La hija cóndor, es una poderosa coproducción internacional (Bolivia, Uruguay y Perú) elegida unánimemente para representar a Bolivia en los Premios Goya 2027 (Mejor Película Iberoamericana) y los Premios Óscar. La cinta sigue a Clara, una joven partera quechua atrapada entre el misticismo de su comunidad y sus sueños artísticos en la ciudad. Olmos destaca por una puesta en escena marcada por fuertes contrastes visuales y culturales, inyectando al cine independiente una mirada profundamente humana sobre el arraigo y la libertad personal.

7. Alejandro Loayza Grisi (Bolivia)

Proveniente de la fotografía fija y la dirección de fotografía, Loayza Grisi firmó uno de los hitos más deslumbrantes del cine latinoamericano reciente con su ópera prima, Utama (2022). Esta coproducción franco-boliviana-uruguaya se alzó con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Sundance. A través de una cinematografía poética e impactante, el director retrata la cotidianidad de una pareja de ancianos quechuas en el altiplano que lidia con una sequía devastadora. Su enfoque estético y su capacidad para abordar la crisis climática desde la intimidad del hogar indígena han posicionado a Loayza como un cineasta imprescindible a ambos lados del Atlántico.

8. Fernando Eimbcke (México)

La filmografía del director mexicano Fernando Eimbcke se distingue por su estilo minimalista, el uso de planos fijos, un sutil sentido del humor y una gran sensibilidad para retratar la cotidianidad, el dolor de la pérdida y la transición de la infancia a la adolescencia. Destaca su reciente filme ‘Moscas’, aclamado en el último festival de cine de San Sebastián. Club Sándwich (2013) ganó la Concha de Plata al Mejor Director en el Festival de San Sebastián. Es una comedia dramática y sutil enfocada en la íntima relación simbiótica entre una madre y su hijo adolescente durante unas vacaciones veraniegas, rota por el despertar del primer amor del joven.

9. Diego Céspedes (Chile)

El director de La misteriosa mirada del flamenco es el cineasta chileno Diego Céspedes, una de las voces emergentes más potentes del cine iberoamericano contemporáneo. Sin duda el arte de Céspedes se ubica en un cruce entre el realismo social, la estética queer y el realismo mágico o alegórico. Su estilo se caracteriza por situar personajes vulnerables o al margen de la sociedad dentro de entornos geográficos desoladores (como el desierto del norte chileno), donde las atmósferas adquieren un peso visual y sensorial casi hipnótico.

10. Simón Mesa Soto (Colombia)

El director de Un poeta es uno de los recientes creadores que han sorprendido a la crítica con sus películas. El cine de Simón Mesa Soto destaca por su capacidad para explorar la cotidianidad colombiana a través de una mirada rigurosa, cargada de tensión dramática y sensibilidad social. A diferencia de las narrativas tradicionales sobre violencia explícita, Mesa Soto prefiere enfocar las micro-tensiones y las encrucijadas éticas de los individuos comunes frente a la precariedad y el entorno.

En Un poeta, el director profundiza en las contradicciones del arte, la vocación y las dinámicas sociales en Medellín, siguiendo la peripecia de un protagonista atrapado entre sus aspiraciones poéticas y las exigencias de la realidad material..

Imagen portada creada por IA

Autor

  • Vidanski

    Fotógrafo y Periodista. Ha trabajado para medios de Latinoamérica y además, cubre los conciertos y eventos a lo largo de toda España.