La impotencia frente  a la burocracia del Estado, sea por trámites de inmigración, pago de impuestos, para dar de alta una PYME, por temas judiciales o en el caso de la sanidad pública, ha sido explicada perfectamante por el escritor checo Franz Kafka.

Pero vivir en primera persona la indolencia de la sanidad pública en España es peor que una película de terror. Y la gran máxima sobre la buena atención de la sanidad española es un fiasco en algunas Comunidades.

Según un informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), la Comunidad Valenciana(PP), Canarias, Galicia (PP) y Madrid (PP) cuentan con los servicios sanitarios más deficientes de todo el país. En cambio Navarra y Asturias son las autonomías con mejores servicios sanitarios.

Por José Vidal

Según al informe de Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública 2010, presentando por Marciano Sánchez-Bayle, las cuatro comunidades de Valencia, Canarias, Galicia y Madrid son las más deficitarias. Lo peor de todo es que han reincidido desde el año 2004 en copar los últimos puestos.

Especialmente en Madrid, donde contaremos la situacion vivida por el periodista que escribe la nota. En la Comunidad de Valencia, ha sido permanente la baja  e gasto sanitario per cápita «de manera sostenida» y la apuesta por la privatización.

Dos horas de espera para una sutura en el cráneo

Nunca pensé que podría sentirme tan desvalido e incomprendido. Llegué al Hospital 12 de Octubre de Madrid tras sufrir un golpe muy duro en el trabajo con un fierro al intentar cerrar la puerta de metal de la escuela de música donde trabajo en Vallecas.

Si bien pude llegar en «buen estado» al hospital madrileñó a las 16:30, luego de 15 minutos recorriendo la M-30 madrileña desde el barrio obrero de Vallecas, y el chorro de sangre había cesado de salir desde mi cráneo, me sentía muy mareado y choqueado por el golpe.

Desde hace cinco años, la presidente de la Comunidad, Esperanza Aguirre empezó a tener problemas con los médicos por bajar el presupuesto de sanidad, en consecuencia sus sueldos y además intentar externalizar y privatizar la salud. Así se generándo un espera de 2 horas mínimas para ser atendidos en Urgencias. Para poder ser atendidos antes todos los madrileños intentan montar escándalo.

Sin embargo, muchas veces no sirve de nada decir que te estás muriendo y aunque tengas la cabeza rota. Al final no hay forma de agilizar el proceso. Es más, en el Hospital 12 de Octubre al momento de mi llegada (yo no lo supe si no hasta que pregunté 30 minutos después) sólo hay un cirujano en la tarde y si llegan dos personas en estado grave, sólo una se salvaría.  Así de simple.

Pues, bueno, a mí me pasó así. A este humilde periodista. Cómo inmigrante, tema que ha sido utilizado por el Partido Popular(PP) para reclamar que la seguridad social está muy mal por culpa de nosotros, en mis 5 años en Madrid nunca había pasado por mi doctor habitual ni por urgencias más que una sola vez. Especificamente me atendieron en La Rioja, un verano en un santiamén, por una otitis.  

Entonces, ésta era mi primera vez que era atendido en Urgencias de Madrid, (pese a que ya conocía el sistema porque mi mujer ya tuvo que esperar más de dos horas para que le solucionaran un problema respiratorio en invierno), y pese a ser recibido muy bien por los enfermeros en los primeros minutos, me ví en la situación que pasaba media hora y nadie me llamaba.

Eso sí, llegaban abuelos y abuelas, jóvenes, gitanos, frikis, todos con esguinces en el tobillo derecho o por dolores en el cuello, y eran atendidos por unos auxiliares. Estos parecían más chicos de la generación NINI (ni trabajan ni estudian), que les sacaban una radiografías, sonreían, luego daban unos paracetamoles y para la casa.

Bueno, eran ya las 17pm y yo todavía me veía sentado como un muerto en vida y nadie me decía nada. Todos quienes se habían lesionado por la tarde en Madrid ya estaban curados pero yo me quedaba ahí, y pregunté que pasaba.

Respuesta de la SANIDAD PÚBLICA

«El cirujano está en el segundo piso y no sabemos cuando bajará. Puede bajar en 30 minutos, en 1 hora o cuando le dé la gana. La vedad que no sé», me explicó una rubia auxiliar tipo Belén Esteban. La gran ‘redneck’ de moda en las revistas del corazón de España, con una cara de desgano que me exasperó más aún.

Sin duda, ha ella le daba lo mismo que haya llegado con una raja en la cabeza. En su opinión de experta, el doctor sólo bajaría urgentemente si llenaba el tacho de la basura de sangre y éste chorreaba..»Así son las cosas», me confirmó.

En la sala de espera, un compañero, estaba intentando saber que pasaba. Salgó a conversar con él para contarle el panorama.  Ya me sentía mejor. Es más, la raja de mi cabeza ya estaba seca y el cabreo me estaba haciendo pensar en irme a otro centro de salud o peor aún me quería ir a casa.

Pero el miedo a contraer tétano porque me había roto la cabeza con un fiero oxidado me hizo pensar mejor. Es más, la indiferencia de todos los auxiliares que se habían puesto a conversar juntos en el mesón de urgencias ya que no había más que una persona, YO, me terminó convenciendo por unos instantes que no me servía reclamar ni pedir explicaciones y que debía esperar porque así es el sistema.

NADIE ES EL ENCARGADO

Tras dos horas de espera volví a hablar con las auxiliares para que preguntarán en que estaba el cirujano. «Llamámos y no sabe cuando bajará». Les replico que quiero la hoja de reclamación. Mi estado ya no es de euforia, ni de relaciones públicas. Es de enojo.  Les pregunto quien es la encargado. «Nadie», me responden.

Casi dos horas y media después baja el cirujano. Pero no me atiende a mí, atiende a una señora mayor y que ha llegado después, «que esta peor» me dice. Bueno, espero unos minutos más, no me importa. Aunque me baja la paranoia de que el doctor sabe que hemos reclamado en el mesón, que hemos pedido la hoja de reclamación  y que los vamos a denunciar por falta de atención. ¿Finalmente no me atenderá y se escapará? Mi nivel de paranoia es cada vez peor.

Lo gracioso es que al momento que me atiende el doctor, de 30 o menos años, me da un sermón. «Primero, este no es tu servicio de sanidad, el tuyo en en Princesa (30 minutos al otro lado de Madrid). Segundo, el accidente pasó en tu trabajo, debes ir a una Mutua. Tercero, si hay personas peores que tú puedes esperar más de 7 horas», me dice el doctor cirujano Rafael Martínez Pérez del Hospital 12 de Octubre.

Por mi parte, no me voy a quedar callado. Es una obligación atender al ciudadano, estés donde estés. «Si me dices que no me vas atender hace una hora atrás, me podría haber ido a otro servicio», le respondo. «Es mi deber», me dice. «Bueno yo pago mes a mes los impuestos y un cirujano para toda la tarde no es normal», le vuelvo a responder.

«Es más, me podría haber ido a mi casa. Porque se como atienden en la seguridad pública española pero quiero saber si tengo tétano», le vuelvo a decir.

Luego de un rifirafe con el cirujano, le pregunto ¿por qué esta situación?

Me dice que es porque la comunidad no paga bien y que ha ido rebajando los gastos de sanidad pública. «Y podrías haber tenido que esperar más. Sólo tuviste suerte», agrega sin verguenza. La señora que esperó afuera conmigo me confirmó que la semana pasada para que le vieran un dolor en la pierna estuvo 7 horas sentada.

Suerte no tuve, sino que entre mi compañero y yo les dijimos a todo el Hospital 12 de Octubre que íbamos a traer a la policía, que queríamos la hoja de reclamación y levantamos la voz hasta que el doctor bajó a atenderme.

Lo que no sabemos es si estaba almorzando como nos decían los pobres recepcionistas que tienen que lidear con todo el caos que la señora Aguirre  ha montado en la sanidad madrileña. O si estaba atendiendo a otro paciente más grave. El caos y la desinformación en la sanidad madrileña deja todo en el aire y sin respuestas: Sólo hay mal sabor de boca.

Finalmente, tras 2 horas y media de espera y lucha, me pusieron 4 puntos en el cráneo, dos inyecciones anti tétano y me convencieron que debo pagar un seguro privado.

¿Ganó la señora Aguirre? Creo que sí. Es decepcionante ir a la Sanidad pública y que tus impuestos no funcionen y que te traten como lo hacen con los toros o a los cerdos.

¿Podemos hacer algo más? Sin duda, la dejadez de los ciudadanos españoles o la conformidad tras un bum económico, destruido por la crisis capitalista, no augura un reclamo formal o protestas contra la señora Aguirre para que mejore la sanidad pública.

Los mejores servicio sanitarios españoles

Por su parte, la clasificación presentada por la FADSP también puntúa a cinco comunidades por sus buenos servicios sanitarios. Estos son Navarra, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Aragón.

Con servicios aceptables sólo aparecen Baleares, Extremadura, País Vasco y La Rioja. Mientras que con una oferta sanitaria «regular» se encuentran Andalucía, Cantabria, Cataluña y Murcia.

Según ha explicado el portavoz, los parámetros utilizados para puntuar a las comunidades son: el gasto sanitario per cápita, el número de camas por mil habitantes, la existencia de equipos de tomografía, la media de tarjetas sanitarias por médico. Así como la mortalidad infantil, el gasto farmacéutico y la valoración de los ciudadanos y su índice de satisfacción, entre otros.

El País Vasco es la autonomía que más gasta en Sanidad Pública

En tanto, Sánchez-Bayle ha destacado que el objetivo de este séptimo informe es ver las diferencias entre comunidades una vez que las competencias sanitarias ya han sido transferidas. Lo que se ve es el hecho de que, por ejemplo, en gasto sanitario per cápita haya diferencias entre regiones de hasta 500 euros.

 Así, la autonomía que más gasta en sanidad es el País Vasco con 1.623,08 euros per cápita muy por encima de Baleares que sólo invierte 1.066,37 euros.

En opinión del portavoz de la FADSP, también llama la atención que mientras unas comunidades, como Cataluña, disponen de 4,50 camas por mil habitantes, en la Comunidad Valenciana sólo haya 2,69.

Además, ha destacado que en relación a la cita previa en atención primaria. El 68,50% los asturianos que la solicitan consiguen cita para el día siguiente frente a sólo un 11% de los canarios.

En tanto el portavoz ha informado de que en la puntuación global de los servicios sanitarios de las comunidades, donde la máxima es 78 y la mínima 19, se ha obtenido una media nacional de 44,05. De esta manera se registra una diferencia de hasta 30 puntos entre Navarra, que ocupa el primer lugar por sus buenos servicios, y la Comunidad Valenciana, que va en el último.

Finalmente, sin duda, siempre será bueno recordar antes de ir a Urgencias de la sanidad de Madrid, la frase del francés Henri Borlant, que se hizo médico tras pasar la adolescencia en varios campos de exterminio. Él habla de la extraña relación entre internos y médicos en los campos nazis. «Lo último que se hacía era buscar asistencia médica. Había que aparentar estar lo mejor posible», dijo a Público.

Es una realidad que va tomándose Madrid silenciosamente porque nadie la denuncia pero todos la  han vivido y lo peor es que quienes dirigen el Estado o gobierno regional se hacen los tontos porque segurmante tendrán sanidad privada.

Autor

  • Vidanski

    Fotógrafo y Periodista. Ha trabajado para medios de Latinoamérica y además, cubre los conciertos y eventos a lo largo de toda España.