La premiada ópera prima del director chileno Diego Céspedes, ‘La misteriosa mirada del Flamenco’, que se mueve entre el melodrama queer y la ternura de la familia escogida mientras nos habla del SIDA y el VIH desde el realismo mágico, se estrenó en cines de España el pasado 16 de enero.

¿Qué nos cuenta la nueva joya del cine chileno? El cineasta nacido en la popular comuna de Peñalolén nos mete de lleno en el desierto chileno en los años ochenta. El personaje principal es Lidia (Tamara Cortés), una niña de once años, que crece en el seno de una loca y entretenida familia queer marginada en un alejado polvoriento pueblo minero.

De repente la familia es culpada por una misteriosa enfermedad que comienza a propagarse. Los mineros dicen que se transmite con una sola mirada, cuando un hombre se enamora de otro. De esta manera, Lidia emprende una búsqueda de venganza, enfrentándose a la violencia, el miedo, el odio, y con su familia como único refugio.

Diego Céspedes, creador de ‘La misteriosa mirada del flamenco‘, habló con Eurolatinpresscultura.

-¿Cómo nació la idea de hacer esta película?
Me crié con las historias de la peluquería de mi madre de forma indirecta, que era visitado por muchos maricas y trans. Ella me contaba historias y me metía miedo sobre esta enfermedad que era el Sida que sufrían muchas de las clientas. Viví mucho tiempo bajo el prejuicio y en el terror que significa el Sida / VIH. Pero cuando crecí y afloró mi condición de homosexual ese prejuicio se cayó. Luego vi la parte luminosa de estos personajes. Por ejemplo en Romería de Carla Simón nos muestran como el Sida tenía un nivel de prejuicio muy alto, que implicaba incluso que las familias escondieran a los parientes que tenían la enfermedad. Entonces, mas que hablar de VIH, para mí, era mejor hablar de la resistencia de estos personajes, de su parte humana y del colectivo.

-¿Por qué sumergir la historia de esta comunidad trans en un pueblo minero y contarla desde el realismo mágico ?
Pese a que la mayoría de los chilenos vivimos concentrados en la capital, el desierto es algo que conocemos desde pequeños y nos lo presentan como un personaje mitológico. Entonces situar la historia en el desierto hace que este enemigo invisible fortalezca a estas flores raras y descoloridas que crecen en el desierto. Si lo planteas así el contraste es mas fuerte. La necesidad era hablar mas de esa comunidad trans y el mundo minero, que es tan inexplorado en la cultura chilena, y tan alucinante a la vez. Entonces fusionamos ambos mundos.

-¿Es tu película una forma de luchar contra el odio y violencia que se vive actualmente el colectivo?
Es algo global lo que estamos sintiendo con el avance de los discursos de odio y los ataques contra la democracia. En Chile el próximo presidente es un personaje que niega el cambio climático y niega la dictadura. Estamos en un nivel de miseria humana bastante alto y es global la tendencia. Creo que no hay que parar de hablar del pasado ni de contar nuestra historia. Así construimos un presente mas digno en todos los sentidos. Entonces, ¿por qué es importante hablar? Porque no debemos bajar las manos y pensar que ningún derecho esta totalmente ganado y sobretodo en los tiempos difíciles. Además cómo hemos visto en la historia de la humanidad, los primeros atacados siempre en tiempos violentos son las minorías.

«La historia del arte moderno se ha construido desde y para la burguesía. Esos pasa en todas partes y especialmente en el cine», declaró Diego Céspedes.

-¿Cómo ha sido la recepción del film en Chile?

-El 12 de marzo se estrena en Chile. Las muestras han sido privadas a periodistas y para la comunidad, siendo muy bien recibida. Cuando llegue a las salas al público general seguramente genere polémica. Por ejemplo un medio conservador liberó el tráiler y este ha tenido muchos comentarios ofensivos. Pero no me da miedo en absoluto, por algo somos resistencia.

-¿Cómo se formó el elenco y el casting?

Es una película bastante coral y la construcción del casting tomó un año y medio. Para los actores profesionales es su primera película, salvó Rodolfo Dubó. Era difícil el ensamblaje pero en el momento de los ensayos fuimos armando una familia real día a día. Lo que se ve en la pantalla es lo que vivimos en el plató, es una familia escogida.

-¿En qué sector del norte de Chile se filmó la película? Grabamos en el sector de Diego de Almagro, a una hora y media de Copiapó, norte de Chile. Había un pueblo fantasma que lo reconstruimos, y otras partes completadas vía Effects. El pueblo existe, tuvimos que pedir un permiso a los dueños. La grabación duró 8 o 9 días.

«Chile tiene esta particularidad que se da gracias a sus artistas y poetas que vienen de las clases populares. Estos hacen arte de una forma mas bella y construyen un imaginario mas completo de lo que es Chile. Por ejemplo el escritor Pedro Lemebel habla desde los márgenes, de forma mas honesta que los artistas que vienen de la clase alta».

cine lleno de Realismo mágico: el western queerdel director chileno Diego Céspedes 'La misteriosa mirada del flamenco'
El film queer, el western del director chileno Diego Céspedes ‘La misteriosa mirada del flamenco’

-¿De que manera conectaste con el cine independiente?
No conocía nada de cine independiente hasta que me obligaron a ver La ciénaga de Lucrecia Martel en la universidad. Cuando la vi entendí que había otro cine posible. Las clases trabajadoras no tienen acceso al cine de autor, a la cultura en general. Me senté a ver la película y pensaba que me iba a aburrir. Pero me generó algo distinto que no entendía que era y ese misterio me dio ganas de hacer cine y así empecé. Se me dio de manera muy natural y lo disfruto mucho.

-¿Cuál es tu opinión del cine actual chileno actual?
La historia del arte moderno se ha construido desde y para la burguesía. Esos pasa en todas partes y especialmente en el cine. En Chile, donde la desigualdad es mas marcada, todo el cine es de la clase alta hacia todos los estamentos. Pero siempre hay una grieta en el sistema gracias a las políticas públicas y surgen artistas de otras clases que pueden hacer cultura . Por ejemplo, que yo y mi hermano hayamos podido estudiar y ser profesionales, es debido a las políticas públicas. Gracias a esas grietas podemos hablar desde lo popular y que el discurso se diversifique generando un país mas diverso. Así Chile puede ser mas colorido y no gris.

-Entonces. ¿tú idea es hacer cine popular con elementos de surrealismo?
Sí, no escribo de lo que no conozco y a la clase alta no la conozco. Escribo desde lo popular porque me he criado así.

¿Qué director@s chilenos destacas por su arte?

Destaco a Claudia Huaquimilla que hizo ‘Malas juntas’, donde habla directamente para y por las clases populares. Su visión es directamente política. También destaco La casa lobo, un drama de animación stop-motion de León y Cociña, donde habla de las torturas y el amor.

-Es raro ver subtítulos en los films chilenos, que tienen un lenguaje español con muchos modismo locales. ¿Por qué los activaste?
Hay una discusión política muy interesante y válida. Yo decidí esto porque hay algo tan rico en nuestra lengua castellana chilena que necesita traducción para que se pueda vivir. Por ejemplo «Nanai» en mapudungún que es hacer cariño, caricias. Este término no existe en otro lugar del planeta que habla castellano. Entonces leer con subtítulos te va a entregar un sentido que es mas rico, y abogué para que hubiesen subtítulos porque hay algo en la lengua chilena que hay que comunicar .

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura