La película rusa «Ven y mira» de Elem Klimov, una de las grandes obras maestras del cine bélico europeo, llega a las salas de España el Día de Europa para honrar la memoria de las víctimas de la II Guerra Mundial. El próximo viernes 7 de mayo se reestrena en su versión restaurada por Mosfilm. En tanto, Filmin la ofrecerá en su plataforma a partir del 28 de mayo

La restauración, premiada en 2017 en el Festival de Venecia, es un trabajo de lujo ya que da más fuerza a una obra de realismo alucinante que bebe de Andréi Tarkovski, y del mejor cine francés y ruso.

La URSS la produjo en 1985 como propaganda. En mayo ‘Ven y Mira’ llega a cines para conmemorar el 40 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. Es arte puro y cine bélico en su máxima expresión.

Por su parte, ‘Ven y mira’ ha sido definida como «la película antibelicista más visceral e imposible de olvidar jamás realizada». La historia, basada en hechos reales, muestra los horrores de la guerra de forma tan real, que uno siente miedo. Asimismo, transmite el horror del nazismo y de la guerra, y como se puede lavar el cerebro a los soldados para matar a todo ser diferente a ellos.

Es una película incómoda. Sentimos el estrés post traumático del joven protagonista que vive la muerte, el odio, el miedo. Además tiene escenas de mucho tormento porque los solados alemanes se ríen mientras van matando a niños. Los primeros planos de los protagonistas generan angustia. Los gritos de mujeres, bebes llorando, son impactantes.

No es para asustarte!! Sin embargo estarás al frente del espectáculo más despiadado y bélico logrado jamás.

El monstruo más grande existe y está en todos lados

‘Ven y mira’ comienza con gran realismo. Las fuerzas nazis invaden una pequeña aldea que hoy es Bielorrusia, donde vive el adolescente Flyora (interpretado por Aleksei Kravchenko). El niño se une con entusiasmo a la resistencia soviética.

Sin embargo, en lugar de la aventura y la gloria que imaginó, lo que encuentra es una pesadilla de muerte y crueldad inimaginables. El odio esta en todos lados y empieza a nacer en su interior.

El mejor cine bélico

Cine bélico en el 40 aniversario de la Gran Victoria Aliada

El gobierno de la URSS le encargó al cineasta Elem Klimov una película sobre la II Guerra Mundial. Pero Klimov se negó a grabar una historia triunfalista. La respuesta del director fue adaptar la novela «Soy de una aldea en llamas», del escritor bielorruso Alés Adámovich.

El cronista para escribir su libro se inspiró en sus propias experiencias combatiendo en el bando partisano durante la Gran Guerra. Los ojos de Adámovich, quien es coautor del guion, vieron tal violencia extrema, dificil de olvidar y la plasmó en el filme sin filtros. Esto provocó que los censores soviéticos demorasen 7 años en aprobar la obra.

Para refrescar la memoria : más de 600 aldeas en Bielorrusia fueron quemadas por los nazis durante la II Guerra Mundial.

El papel principal Klimov se lo confió al actor no profesional, el niño Aleksei Krávchenko. «Tuvimos que protegerlo de la tensión y de la dureza de algunas escenas para que no acabase en un manicomio después del rodaje», dijo Elem.

«Por suerte, fue devuelto a su madre vivo y saludable, y con el tiempo se convirtió en un gran actor», recordó el cineasta.

Entrevista al protagonista Aleksei

Pese a la dureza del filme, Alés Adámovich señaló que «debemos dejar como legado, como evidencia de la guerra y como un alegato en favor de la paz».

«Ven y mira» actualmente, es una de las 100 mejores películas de la historia del cine según IMDB.