La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha dejado la puerta abierta que se definan las responsibilidades de una vez por todas del accidente del avión Yak-42 y se ha comprometido a investigar la gestión de este desastre donde murieron 62 militares españoles.
El ministerio de defensa, del cual está a cargo Cospedal en el segundo gobierno del PP de Mariano Rajoy ha asumido el dictamen del Consejo de Estado que responsabiliza del siniestro a este departamento, entonces dirigido por Federico Trillo.
El informe del Consejo de Estado dio la razón a los familiares afirmando que el avión nunca debió volar, declara la responsabilidad patrimonial de Defensa y advierte de la existencia de irregularidades en las contrataciones de vuelos para el transporte de tropas a misiones internacionales, informaron agencias informativas.
Tras 10 años de completo silencio y de menosprecio hacia los familiares de los militares muertos en Turquía, por fin el Partido Popular se ha recibido a los familiares. Es un paso dado por Cospedal, asediada por el informe del Consejo del Estado.
Finalmente la dirigenta del PP terminó reuniéndose con los responsables y juristas de la Asociación de familiares de víctimas del Yak-42 durante hora y media. «Vamos a admitir la responsabilidad patrimonial del ministerio de Defensa y la reparación moral», dijo la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal en la cadena Cope.
«Obviar que hay una relación entre cómo funciona la Administración y el trágico suceso es algo que a todo el mundo le sorprendería. Eso es bastante evidente», declaró Cospedal a la radio Cope.
Hay que recordar que tras la tragedia del Yak-42 el ex ministro de Defensa, Federico Trillo, siempre se negó a asumir su responsabilidad.
«Hay reparaciones que no son económicas», dijo Cospedal. Además señaló que las reparaciones políticas de Trillo «hace ya mucho tiempo que se dilucidaron». También recordó que el exministro fue absuelto por los tribunales y ha defendido por eso que pueda volver a su plaza de funcionario del Consejo de Estado si así lo estima conveniente.
El vuelo 4230 de UM Airlines se estrelló en Turquía, en el monte Pilav (40°48′24.77″N 39°39′21.86″E), cerca del aeropuerto de Trebisonda el 26 de mayo de 2003 con 75 personas a bordo. El pasaje lo formaban 62 militares españoles, que regresaban a España tras cuatro meses y medio de misión en Afganistán y Kirguistán; todos ellos fallecieron junto a doce tripulantes ucranianos y un ciudadano bielorruso.
Este accidente aéreo fue la peor tragedia del Ejército español en toda su historia en tiempo de paz.


