Los líderes de doscientos países tan solo logran un acuerdo de mínimos y fracasan al no poder establecer una regulación del mercado de carbono en la Cumbre del Clima COP25 Madrid Chile

Para Greenpeace es inadmisible que las empresas contaminantes hayan impuesto sus intereses en la COP25 de Madrid.

“La sociedad civil ha demostrado que no se conforma con un resultado así. No dejará de luchar para que se anteponga a las personas a los intereses de una minoría. España debe pasar de las palabras a la ambición real y reducir sus emisiones un 55% en 2030”, sentenció la ONG.

Greenpeace emitió una valoración en la que destaca la fuerte y silenciosa presión ejercida por los lobbies de los combustibles fósiles y de corporaciones. Sólo con ver las empresas que financiaban la reunión como Endesa e Iberdrola, que mostraban una cara ecológica, al final estos sólo defendieron sus propios intereses y han socavado los avances de la COP25 Madrid Chile.

Los ecologistas no han dejando títere con cabeza. “De nuevo, el miedo a que sus lucrativos negocios se vieran afectados ha hecho que ejercieran toda su influencia para evitar un acuerdo multilateral que abordara de forma decidida la emergencia climática”.

COP25 MADRID CHILE: MÁS POLÍTICA QUE CIENCIA

Durante la COP25 se ha cerrado literalmente la puerta a la ciencia y a las exigencias de la sociedad civil. Todos exigían acordar soluciones urgentes y ambiciosas a la emergencia climática.

Cop25 Madrid Chile

En cambio, los políticos se pelearon por el modelo de tráfico de emisiones del “Artículo 6”, que amenaza los derechos de los pueblos indígenas y pone un precio el medioambiente. “Durante las negociaciones los equipos políticos enviados por los países no han mostrado ninguna o poca intención de alcanzar compromisos serios. Nadie ha luchado para reducir las emisiones a la velocidad e intensidad que, según la información científica, se necesita para limitar el calentamiento global a 1,5 ºC”, criticaron los ecologistas.

Valoraciones sobre los resultados de la COP25 MADRID CHILE

La directora de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan, declaró que “los Gobiernos deben replantearse totalmente cómo han actuado. Porque el final de esta COP es totalmente inaceptable”.

Los críticos han confirmado que finalmente ha sido una reunión más bien política . Todo ello ha acrecentado la profunda desconfianza de la juventud hacia la clase política.

Greta Thunberg con jóvenes ecologistas en La Casa Encendida de Madrid (foto Bego Solís) Activista de Juventud por el Clima–Fridays for Future España Shari Crespi, la compañera de FFF Uganda Vanessa Nakate y el coordinador de internacional de Juventud por el Clima–Fridays For Future España Alejandro Martínez.

Especialmente ha sido criticada la presidencia chilena Carolina Schmidt. La enviada por el Presidente Sebastián Piñera, ha sido muy débil, ya que ha dado fuerza a bloqueadores climáticos como Brasil y Arabia Saudita. Al final tuvo que pedir ayuda al gobierno de España para entregar un documento de 10 puntos sin fuerza de acción para detener el emergencia.

En tanto, el director de Greenpeace en España, Mario Rodríguez, dijo que “la clase política no puede seguir haciendo oídos sordos a la evidencia científica y al clamor social. Todos exigen una respuesta contundente y urgente a la emergencia climática. Esta COP deja sí o sí demasiado trabajo pendiente, que no hay que esperar un año para culminar”.

REDUCIR EN UN 55% LAS EMISIONES SI O SI

Rodríguez ha reconocido que el gobierno de España ha hecho un buen trabajo con la organización de la COP25, de la que sale un importante apoyo social y político para reforzar la lucha contra el cambio climático.

Ahora el Consejo Europeo de pedirá a la Comisión que presente unos objetivos climáticos más ambiciosos (reducir en 55% las emisiones) para 2030 y llegar en tiempo a la COP26.

En tanto, Matías Asun, director de Greenpeace en Chile, país que ha presidido la cumbre, ha asegurado “que a pesar de ostentar la presidencia de la COP25, Chile no ha logrado un progreso significativo contra la emergencia climática. Hemos perdido una oportunidad perfecta para mostrar el liderazgo climático que necesitábamos. En cambio, hemos vuelto a confirmar que el carbón se mantendrá hasta 2040. Las élites gubernamentales y empresariales deben escuchar esto y despertarse para hacer cambios reales. El mundo está más despierto que nunca y no dejaremos de exigir que nuestros líderes pongan fin a la crisis climática”.