A lo largo de casi veinte años de carrera periodística, el argentino Fernando García ha tenido la oportunidad de entrevistar a algunas de las estrella del rock más rutilantes.
El periodista musical de importantes medios bonaerenses ha recuperado sus encuentros con las estrellas del Olimpo, y revive con finísimo humor y gran detalle las circunstancias que rodearon cada entrevista.
Por ejemplo cuando Public Image Ltd. visitó Argentina en 1992, García consiguió una de las pocas entrevistas que John Lydon ha dado a un medio escrito en toda su vida. Lo hizo de un modo tan sencillo como improbable: se coló en el hotel donde se alojaba la banda, se hizo pasar por un fan, fue a comprar cigarrillos para los músicos, compartió cervezas, consiguió una entrevista con 15 euros.
O cuando Paul McCartney visitó Buenos Aires en 1993, García descubrió que el ídolo abandonaría el aeropuerto por una puerta trasera, persiguió su furgoneta por una autopista, le compró un helado a un vendedor callejero, se lo envió y le arrancó una sonrisa.
Y así hasta dieciséis veces con estrellas tan distintas (y tan indiscutibles) como Dee Dee Ramone y los Bee Gees, Gene Simmons y Lou Reed, Bono y Neil Young, etcétera, etcétera.
Cómo entrevistar a una estrella de rock y no morir en el intento es, en definitiva, un divertidísimo y muy personal homenaje al rock y al periodismo musical menos ortodoxo.
Aquí os dejamos una entrevista con García que pasó por Madrid
-¿Cómo se puede entrevistar a una estrella del rock ?
-Pues no son parecidas a ningun otro tipo de interlocutor. Estan entre las personas corrientes y el olimpo de los semidioses y entre esos márgenes se manejan.
-¿Que técnica utilizas para sacarle buenas frases al músico?¿por que después de mil entrevistas siempre repiten lo mismo?
-Trato de preparar muchísimo las entrevistas y de no dejar que los lugares comunes se instalen en el diálogo. Repiten siempre lo mismo pues les preguntan mil veces lo mismo.
-Algunos periodistas van como fans a entrevistar al músico y muchas veces se desencantan con él, por su actitud. ¿Cómo logras abstraerte de todo lo que rodea a la estrella?
-El desencanto es un sentimiento que deberíamos expulsar de nuestro catálogo. Si la estrella de rock optó por el mutismo o la apatía pues, bueno, hagamos de eso nuestra materia narrativa. No trato de abstraerme sino de incorporar ese circo cotidiano al relato.
-¿Cual ha sido la anécdota más loca de tus entrevistas?
-Posiblemente que David Bowie intente reparar tu máquina grabadora en el vestuario de un estadio de futbol sea lo bastante absurdo como para rankear. Buscar a Dee Dee Ramone en su escondite suburbano de Buenos Aires lo mismo.
-¿Qué deben hacer los periodistas musicales para no hacer una entrevista aburrida y «chupamedias»?
–Leer, escuchar mucha música, preparar la pregunta como se prepara el filo de un sable japonés de Kill Bill.
-¿Es el periodista musical un «chupamedias»?
-En muchos casos sí, un nerd de los discos y las sudaderas con logotipos.
-Muchos colegas critican que los periodista se disfracen para conseguir una exclusiva ¿cuál es tu opinión?¿Harías cualquier cosa por una entrevista?
-No haría culquier cosa pero tampoco creo que haya que abandonar el puesto de combate ante cualquier desaire o agresion de las estrellas. NO vamos a ver a Vargas Llosa sino a la hijos de Dionisio en la tierra.
-¿Cuál es el músico más aburrido de los que has entrevistado?
–Ese día y a esa hora, Noel Gallager o los Bee Gees o Bon Jovi. Pero quizas sean personas fantásticas en sus casas.
-¿Cómo ves el periodista musical actual?¿hay que mejorar más, se ha perdido esa calle que se tenía antes?
-Hoy tenemos exceso de yahoornalismo. Un poco de google ya es suficiente. Y no.
-¿Que destacarías de Bowie como entrevistado? ¿Es un camaleón como con su música?.
-Fue un entrevistado atento y gentil, arrogante y sutil.
-¿No hay mujeres del rock en tu libro?¿Por qué? ¿No te gustaría entrevistar a la líder de Bikini Kill o a Joan Jett o a Shirley Manson de Garbage o a Tina turner?
-Regina Spector nació mujer en Rusia. Tiene ojos bonitos color Volga y los pechos como de una madonna renacentista. Es lo que yo llamo «mujer». Me hubiera encantado tener a Patti Smith y a Debbie Harry enfrente, supongamos. ¿Bikini Kill? demasiado indie para mí.


