Diego Cholo Simeone es considerado uno de los mejores entrenadores actuales. Un líder con gran carisma que le ha llevado a conquistar a la afición y a consolidar un gran equipo como el Atlético de Madrid.

Aprovechando el tirón de su popularidad, el Cholo ha publicado el libro «Creer» (16€). Es su historia, desde su niñez y sus primeros pases con la pelota a la actualidad, siendo el entrenador del Atlético de Madrid. Él mismo cuenta todos sus secretos como líder pero también como jugador de fútbol.

Es mucho más que un repaso a la carrera del Cholo Simeone. Es también un relato exhaustivo sobre estrategia futbolística, en el que nos transmite con alta intensidad cómo vive el fútbol y la vida.

Sin duda es un libro imprescindible para los amantes del fútbol, sean del equipo que sean. Pues en definitiva es una historia que demuestra que la superación y el esfuerzo pueden llevarnos a cumplir todos nuestros sueños.

CHOLO SIMEONE EN PRIMERA PERSONA

El prestigioso entrenador revela todos sus secretos como líder de grupos y como protagonista de la elite del fútbol mundial. El Cholo Simeone desmitifica y confiesa, sin vacilaciones. Transmite con alta intensidad cómo vive el fútbol y la vida. Porque cree que su motor es la superación permanente, que las dificultades son la mejor escuela, que se le debe dar al día a día el valor extraordinario que tiene y que todas las luchas empiezan en el primer minuto.

A lo largo del relato, contado en primera persona, va reflexionando sobre todas las vivencias que le han llevado a ser quien es hoy. Desde su infancia hasta la actualidad, trazando similitudes entre el juego y la vida real. Además ha pasado por diferentes posiciones, de jugador a técnico y entrenador. Esto le ha permitido ver el juego desde diferentes perspectivas. Algo que hace de él uno de los mejores entrenadores del mundo.

Para el Cholo Simeone el fútbol es su mayor pasión, sin la que no sabría entender su vida. Una pasión que le hace feliz, pero que también tiene sus desventajas, como no ver mucho a sus hijos.

Os dejamos algunos extractos del libro del Cholo Simeone:

CONOCIENDO A DIEGO SIMEONE DESDE NIÑO JUGANDO A LA PELOTA

-No tengo memoria de mí mismo sin una pelota de fútbol. Si me acuerdo de mis primeros pasos, la pelota ya estaba conmigo, aunque todavía no fuera una de verdad sino una media rellena de papel. ¡Yo mismo soy casi una pelota! A mi viejo le gusta contar la anécdota de cuando me regalaron un fuerte con indios y soldados y armé una cancha con once indios de un lado y once soldados del otro. (…)

-Siempre quise ser futbolista. Nunca dudé. Pero no puedo hablar de un hecho puntual. Se fue dando. Sería injusto si dijera otra cosa. Para mí fue todo muy natural. Las cosas se fueron dando progresivamente. Ante todo, creo que tuve un buen sostén familiar para ir construyendo una personalidad. (…)

-Debo el hecho de haber sido futbolista a la personalidad que fui construyendo mientras crecía. Mi abuela, que me inculcó la idea del orden, el acompañamiento de mi viejo y la estabilidad familiar fueron claves en esa formación. Después, hay una corriente que lleva hacia adelante. Porque cuando uno quiere cumplir un deseo, eso funciona como una obsesión.

FALCAO, SU PRIMER ÍDOLO

-Mi primer ídolo fue Falcao, un 5 brasileño de los años 80. Me encantaba. No tenía nada que ver con mis características pero me gustaba mucho. Era un tipo elegante y con mucho juego. Uno siempre sigue a los jugadores del equipo del que es hincha, y como yo era de Racing me gustaba José Berta. Tenía personalidad, era agresivo e intenso. Pero yo nunca fui solamente un 5.

-Siempre tuve la cabeza abierta y creo que haber pasado por los consejos de Carlos Pachamé, Carlos Bilardo y mucha gente que influyó enormemente en mi crecimiento desde los inicios, me abrió la posibilidad de no centrarme solo en un espacio del campo.

EL CHOLO EN FOX SPORTS LATAM

JUGAR AL FÚTBOL ES COMO VIVIR

-En los años de formación, el futbolista tiene por primera vez la experiencia de resolver cómo se conecta el juego individual con el colectivo. Jugar al fútbol es como vivir, porque para vivir también hay que conectar lo individual con lo colectivo.

-Por primera vez, durante mi formación en Vélez, empecé a tener conciencia de lo que es un objetivo de conjunto y a prestarle atención a las funciones que componen un sistema colectivo. Ahí uno funciona como la pieza de una máquina, pero la prestación de la pieza no vale nada si está suelta.

LA IMPORTANCIA DE LAS POSICIONES

-Cuando me tocó jugar en varios puestos durante mis años de formación, aprendí algo más que la cuestión de las posiciones. Aprendí ese rasgo de cooperativismo que tiene el juego. Si jugaba un partido de marcador de punta derecha y después volvía a jugar de volante, tenía un mejor conocimiento de lo que el lateral siente cuando pasa al ataque.

-La experiencia de conocer qué piensan y sienten los demás es muy valiosa cuando hay un objetivo grupal. Eso me dio más herramientas para jugar y para entrenar.

LA PARTE EMOCIONAL DEL JUEGO

-En el fútbol, hay que tratar de incidir en la parte emocional del juego. Es fundamental descubrir el lado emocional del jugador para que responda al compromiso desde su amateurismo y se olvide de que es un profesional. Es necesario crearle un ambiente para que juegue a la pelota y quiera crecer como futbolista.

(…) Todo aquello que no es entrenamiento, que sucede antes y después de él, es lo que lleva al futbolista a darse cuenta de que está mejorando. Uno puede proponer un montón de ejercicios motivantes y está claro que, a partir de ellos, será un mejor entrenamiento.

-Los ejercicios pueden ser extraordinariamente buenos, pero si el jugador no cuenta con un estado emocional positivo respecto del cuerpo técnico para el que trabaja, la calidad del ejercicio da igual. Los esquemas y desarrollos diferentes y eficaces son los que despiertan estados emocionales positivos a los jugadores y su cuerpo técnico.

JUGANDO CON DIEGO ARMANDO MARADONA

-Maradona, Oscar Ruggeri, los jugadores campeones del mundo con los que conviví desde muy joven en la Selección Argentina me fueron marcando la personalidad. No hacía falta que dijeran nada. Se aprendía mirando los hechos que protagonizaban dentro de la cancha y del vestuario. Ellos marcaban, con esos hechos, lo que había que hacer en situaciones concretas, respetando al grupo más allá de cualquier cosa.

-Pasaron muchos años y ningún jugador que lo haya tenido de compañero es capaz de hablar mal de Diego. Era un gran compañero. Yo tengo grandes recuerdos de él que no me los olvido más y que fueron muy importantes en mi camino de crecimiento, cuando mi familia empezó a despegarse de mí después de los primeros años.

-Jugar al lado de Diego era el paraíso. Con los tipos que piensan rápido es más fácil jugar. (…) Diego era diferente. Fue el mejor de todos los grandes futbolistas con los que me tocó jugar. (…) El modo en que Yo mismo tomé la decisión de irme, pensando en que quería volver al Atlético de Madrid algún día. Diego absorbía las tensiones y las responsabilidades de un partido era único. Yo sentía que estando con Diego en el campo, estuviéramos jugando bien, mal o regular, algo podía pasar. Si él jugaba siempre podíamos ganar, muchas veces al margen de las circunstancias. Porque una sola jugada de él podía invertir un trámite negativo.

LOS INICIOS COMO JUGADOR EN EL ATLÉTICO DE MADRID

-Después del Sevilla me fui al Atlético de Madrid. El primer año fue malo. El segundo año cambió el entrenador y tuvimos lo más importante que hay en cualquier equipo de calidad: buenos futbolistas. Llegaron José Francisco Molina, que era un excelente arquero; Luboslav Penev, que era un delantero extraordinario; Milinko Pantic, que nos dio una mano en el medio.

-El entrenador potenció mucho la posición de José Luis Caminero y la mía en el medio del campo, una decisión que me llevó a meter gran cantidad de goles. Se formó un grupo de pocos jugadores pero muy fuerte y rompimos la hegemonía del Real Madrid y del Barcelona, que eran los que ganaban siempre, y por un rato nos metimos en medio de ellos.

¿QUIÉN ES DIEGO PABLO SIMEONE?

-Diego Simeone nació el 28 de abril de 1970. Empezó su carrera como jugador profesional en el Club Atlético Vélez Sarsfield. Poco tiempo después, con apenas veinte años, el Pisa italiano compró su ficha. Más tarde llegó al fútbol español, donde jugó en el Sevilla y en el Atlético de Madrid.

En este último, consiguió sus dos primeros títulos. Regresó al fútbol italiano para desempeñarse con gran éxito en el Inter y en la Lazio (un título en el primero, tres en el segundo). Volvió al Atlético de Madrid para jugar durante dos años y más tarde cerró su etapa como jugador en el Racing Club de Avellaneda.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura