- 71 refugiados han sido encontrados asfixiados al interior de un camión justo el día de la celebración en Austria de una cumbre sobre la crisis en los países de los Balcanes occidentales, que se han visto desbordados por decenas de miles de migrantes que huyen de guerras o represión en Medio Oriente y África e intentan entrar a Europa por su territorio.
Según la policia del estado de Burgenland, el vehículo, un camión frigorífico con patente húngara, fue encontrado en el carril de emergencias de la principal autopista que va de Budapest a Viena, cerca de la frontera con Hungría.
En el lugar del hallazgo, 40 kilómetros al sureste de Viena, la policía montó un operativo en torno al camión, que tenía en su parte lateral el logotipo de la compañía avícola eslovaca.
Agregó la policía que el avanzado estado de descomposición de los cuerpos se debería a que el fallecimiento de los refugiados ocurrió hace varios días.
El camión fue abandonado ayer y fue encontrado con la puerta trasera abierta, y se intenta determinar quien lo manejaba.
La ministra del Interior austríaca Mikl-Leitner dijo que los muertos parecían ser víctimas de una operación de traficantes de personas.
El canciller federal de Austria, Werner Faymann, declaró que a los periodistas «hoy, refugiados perdieron la vida que habían intentado salvar escapando, pero la perdieron a manos de los traficantes».
En tanto, la compañía checa dueña del camión dijo que vendió este en 2014 y que los nuevos dueños no le quitaron el logotipo como había requerido. En Budapest, el gobierno de Hungría dijo que la patente del camión fue registrada por un ciudadano rumano en la ciudad de Kecskemet.
Crisis Humanitaria
Cientos de miles de solicitantes de asilo han llegado a Europa este año desde países en guerra de Medio Oriente y más allá, como Siria, Irak y Afganistán, o escapando de la pobreza o la represión en naciones de África, sobre todo Eritrea.
Muchos siguen la ruta de los Balcanes: de Turquía a Grecia por mar; hacia Macedonia, al norte, en colectivo o a pie; por tren a través de Serbia y luego caminando los últimos kilómetros hacia Hungría, primer país miembro de la Unión Europea (UE) y del espacio europeo libre de pasaporte, o zona Schengen.
Así, evitan la más peligrosa ruta del Mediterráneo hacia Grecia e Italia, en la que, en lo que va del año, más de 2.300 migrantes ya murieron ahogados o de hambre y sed en embarcaciones precarias, entre ellos 55 cuyos cuerpos fueron hallados ayer en la bodega de un barco de traficantes rescatado cerca de Libia.
Una vez dentro de la UE, la mayoría de los migrantes y refugiados trata de llegar a naciones europeas más prósperas, como Alemania, Austria, Holanda o Suecia.
El ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, expresó tras la reunión de líderes europeos en Austria que es necesario una reforma de la normativa de Dublín y una «distribución justa de los refugiados dentro de la UE» mediante un sistema de cuotas obligatorias que ya fue rechazado por varios países del bloque.



