- El autor chileno Antonio Skármeta presentó en Madrid su nueva novela, «Un padre de película«,
donde en menos de 150 páginas plantea que es necesario transar en la vida y dentro de la familia porque «así no perdemos ni ganamos». - Además, el escritor pidió con vehemencia «una solución urgente» al tema mapuche. «La han encontrado Australia, Canadá, entre otros, y debemos entender como pueblo que es una alegría tener minorías activas y disfrutar de esta variedad cultural».
- En tanto, en Santiago de Chile, si bien el gobierno del magnate Sebastián Piñera inició ayer el proceso de recalificación de las querellas que invocaban la Ley Antiterrorista en las causas que involucran a miembros de la etnia mapuche, aún quedan 12 comuneros en Angol, de los originales 33, que permanecen en huelga de hambre, superando los dos meses de ayuno.
- Por Emilio Leighton V
Antonio Skármeta visitó España para presentar su primera narración en siete años, «Un padre de película«, donde en una novela de menos de 150 páginas expresa «algo cristiano, no de beato, si no de sacrificio. Además, transmite esperanza», explicó el chileno.
La historia tiene un protagonista y narrador, Jacques, joven maestro francés que se establece en un pueblo perdido del sur de Chile que busca a su padre, que retorno a su París natal el mismo día que el hijo regresaba al pueblo con su diploma de profesor. «Un padre francés, extranjero europeo, vive en el pueblo, donde se adapta bien y tiene mucha figura porque es como un tipo caballero feudal. Además, siempre especula con historias y se aprovecha su status en el pueblo. Aunque, finalmente, se mete en un lío grande», adelantó Skármeta.
Añadió el guionista de cine que la novela muestra la «ambigüedad de los pueblos latinoamericanos como es la intimidad y pasión. No va por el lado político ni plantea un contexto político. Es una novela de emociones esenciales, de sacrificios . El tema central es más dedicado a los personajes que a la angustia política».
El personaje, Jacques, vive diferentes relaciones con la madre, el molinero que hornea baguettes, el alumno adolescente que sueña con el sexo, etcétera. «La velocidad, profundidad e intensidad con las que los personajes tienen que tomar decisiones es el principal encanto de la novela», reflexionó Skármeta, que se le notó risueño y alegre por tener en sus manos el primer ejemplar de la novela.
En tanto, ‘Un padre de Familia’ no hace ni una sola referencia política, y se parece más a ‘Ardiente Paciencia’ o tambien conocida como ‘El cartero de Neruda’ , que a sus libros ‘Soñé que la nieve ardía’ o ‘El baile de la victoria (Premio Planeta 2003)’.
«Es una novela para los padres, los hijos, para la familia porque la sociedad, últimamente, es reacia al mundo íntimo. También tiene una carga irónica… La historia se basa, eso sí, en mis experiencias del exilio. Donde muchos padres fracasaron en los proyectos revolucionarios, especialmente tras la represión a que nos tiene adecuados la sociedad. Muchos mitos latinoamericanos han caído», argumentó. «Frente al exilio, los hijos se adaptaron mejor a su nuevo mundo, en cambio, los padres se ahogaban en sus ideas. Frente a este hecho,los hijos se transformaron en padres de sus padres», declaró Skármeta.
«‘Un padre de película’ sucede antes de Pinochet, de Allende«, aclaró el escritor. «Busqué justamente privarla de esa acotación de la angustia política, porque quería que se revelaran aspectos del alma más esenciales de los personajes», precisó.
«Esta es una novela de emociones esenciales profundas, de sacrificio, de redención, de entrega, de amor a flor de piel, una novela que nace del alma y que toca a grandes emociones familiares», dijo y agregó que «así como los personajes tienen que tomar decisiones, los lectores a su vez tienen que hacer un aporte con su imaginación y su emoción para completar el trazo que el autor ha comenzado», señaló.
Asimismo, Skarmeta contó que prepara para el próximo año otra novela, con maestros y profesores de base. «No dejo de escribir con una sonrisa en los labios, me produce una suerte de ternura, de alegría, que ni siquiera tratar con temas tan turbulentos me ha quitado la sonrisa», manifestó.
Chile, Democracia y Mapuches
Sobre el estado político de su país natal, Antonio Skármeta señaló que en «Chile esta establecida en una democracia y dentro de las reglas de las democracias es posible que el gobierno recien entrante cambie de énfasis político… aunque La Concertación generó una obra tan sólida, tan gruesa en avance económico como avance del país, estabilización, en temas sociales, culturales, etcétera, que la innovación política que traigan los nuevos gobiernos seguirán el camino señalado, con pocos cambios al final. Esa es mi opinión».
Sobre el reciente presidente elegido, el magnate Sebastián Piñera, «no se cuál es la gran novedad que puede introducir. Yo creo que La Concertación fue un estilo de gobernar que en Chile resultó muy bien. Y creo que básicamente Piñera va a seguir ese modelo. Vamos a ver si tiene aciertos en los diferentes temas pero es muy temprano para juzgarlo…», planteó.
El tema Mapuche, de actualidad en el país andino ya que 33 hombres de la etnia originario chilena han hecho huelga de hambre para terminar con los procesos judiciales militares y la aplicación de la Ley Antiterrorista contra ellos (én estos momentos sólo 12 siguen en esa situación) también surgió en la conversación con www.eurolatinpress.com: «Es absolutamente vigente el tema de los derechos de los mapuches y debemos darle una solución y actuar con mucha determinación. No se cual es la forma definitiva que hay que generar pero hay que solucionarlo ya, urgentemente».
«Es una alegría tener minorías activas y disfrutar de esta variedad cultural..hay que protegerlas», concluyó Skármeta.

donde en menos de 150 páginas plantea que es necesario transar en la vida y dentro de la familia porque «así no perdemos ni ganamos».
