Los Hibakushas quieren la paz. Japón conmemora la primera semana de agosto los 70 años del horrible e inhumano bombardeo atómico de Hiroshima, un aniversario que quedó manchado por la decisión del Ejecutivo de reinterpretar la Constitución pacifista y así darle más poder al ejército, culpable de la destrucción de gran parte del país durante la 2da guerra mundial.

El acto en recuerdo de aquél fatídico 6 de agosto de 1945 que se celebró en el Parque de la Paz de Hiroshima, contó con una asistencia récord de 55.000 personas, entre ellos representantes de varios países .

Todos los 6 de agosto se ora y pide por la paz en Japón. Este 2015 se conmemoró  el 70.º aniversario del lanzamiento sobre Hiroshima de la primera bomba atómica de la Historia, arrojada por EE UU el 6 de agosto de 1945, bajo la aprobación del presidente Harry Truman.

Tres días después, el 9 de agosto, una segunda bomba estadounidense cayó sobre Nagasaki, precipitando la capitulación incondicional del Gobierno imperial japonés. La bomba de Hiroshima mató en el acto a unas 70.000 personas, cifra que se elevó a 140.000 en los meses siguientes.

Sin embargo, el aniversario quedó marcado por el rechazo creciente de amplios sectores de la sociedad japonesa a la voluntad del primer ministro, Shinzo Abe, de reinterpretar la Constitución pacifista impuesta por EE UU al Japón derrotado para reforzar el papel del Ejército, informó EFE.

Siete asociaciones de supervivientes de la primera bomba atómica, tras reunirse con Abe, calificaron de «inconstitucional» el proyecto de ley mediante el que, por primera vez en 68 años, se permitirá a las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) operar en el extranjero y defender a aliados en caso de ataque. La polémica iniciativa nace en el contexto de un recrudecimiento de las tensiones entre China y sus vecinos.

«No debemos repetir nuestros errores y hacer de Japón un país donde los muertos por las bombas atómicas no puedan descansar en paz», afirmó Yukio Yoshioka, presidente de uno de los grupos de víctimas, conocidas como «hibakushas» en Japón y cuyo número ronda las 250.000.

En tanto, el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, señaló que la Constitución nipona «es un ejemplo para promover el camino hacia la paz en todo el mundo». Mientras una asociación de «hibakushas» instó a Abe a retirar su iniciativa, «porque podría volver a llevar a Japón a la tragedia de la guerra».

Abe, el primer ministro, hizo hincapié en la reunión en que el mundo conozca la naturaleza inhumana de las armas nucleares y para ello sugirió que líderes mundiales visiten Hiroshima y Nagasaki. Además dijo que su Gobierno seguirá ofreciendo asistencia a las víctimas supervivientes de la explosión nuclear, cuya edad media supera los 80 años.

En la actualidad, miles de personas afectadas por las bombas del 6 y el 9 de agosto de 1945 siguen necesitando asistencia médica para paliar las consecuencias de las explosiones. Según datos de la Cruz Roja de Japón, 10.687 de esas personas fueron tratadas en sus hospitales en 2014 y casi dos tercios de las muertes registradas entre supervivientes se producen como consecuencia de diferentes tipos de cáncer, informó EFE.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura