El pasado jueves Madrid estaba lleno de opciones. El 24 de octubre por la noche tocaba Pixies en la capital, el festival de jazz se desarrollaba en el centro. Por su parte, en el barrio de Embajadores, la sala Caracol revivía la alargada estela del stoner rock.

La mítica sala madrileña recibió a Nebula en su primera parada en España dentro de su tour Europeo. Aunque esta no se llenó, fuimos testigos de la mejor música en directo, nada de remakes ni de nostalgia. Sólo rock and roll.

De la mano del guitarrista Eddie Glass, ex Fu Manchu, la banda de Los Angeles, US, mantiene la llama del stoner rock más visceral, más clásico (trio batería, guitar y bajo), que surge de Jimi Hendrix, de Black Sabbath, MC5, The Stooges o Mudhoney.

Glass en esta gira Europea se acompañó del batería Mike Amster (Mondo Generator) y Ranch Sironi, reemplazante de Tom Davis, quien debió volver a USA.

STONER ROCK A PESAR DE TODO

El concierto de los californianos comenzó a las 22:00 con 100 personas enloquecidas. Un bolo íntimo pero potente aunque hay que decir que la sala tenía muy bajo el volumen de los amplis y voces. Por ejemplo al fondo de la sala no se escuchaba nada.

Pero bueno, los riffs de Eddie Glass nos hizo olvidar que la sala Caracol tiene limitadores de ruido. El trio fue tan potente como un tsunami japonés y logró superar este handicap.

Hay que destacar que antes de Nebula tocaron Free Ride, excelente grupo del movimiento, que se presentó como teloneros y estuvieron al nivel.

Nebula – Vienna Gig

En tanto, la banda norteamericana regaló un setlist que surcó toda su discografía. Nebula toco temas desde To the Center, Atomic Ritual, pasando por Sun Creature y Let it burn, hasta su última creación Holy Shit.

Por ejemplo, comenzaron con To the Center. Luego la noche siguió con Do It Now , Man’s Best Friend , Giant / Clearlight, Full Throttle, Freedom, Tomorrow.

Los asistentes, muchos jóvenes entre ellos, lo que significa que el stoner se renueva, y los fans mayores de 45 años, alucinaron con Never Comes, Aphrodite, Let it Burn, Down the Highway, Witching Hour, Smoking Woman, Anything From You, Out of Your Head.

El público no paró de gozar, haciendo pogos y stages. Pidieron varias veces bises, y Nebula respondió. Los adictos al stoner movieron las cabezas entre cada riff. Incluso Glass y Sironis regalaron cervezas al público por su entrega.

Al final la gente se fue sudada, como debe ser un buen bolo. Por suerte Nebula sigue en la carretera y en los estudios. Además por suerte siguen existiendo productoras como Cuervo Store que se lanzan a organizar estos conciertos.

Viva el stoner rock.