“Imaginar monstruos como Vladimir Putin estaba más allá de Pérez Galdós porque el escritor canario no tenía una imaginación perversa equivalente a la de un gran caudillo político capaz de organizar matanzas».
Así respondió Mario Vargas Llosa cuando alguien le preguntó sobre la guerra en Ucrania. Mientras alabó la resistencia de ese país y su presidente, mostrándose preocupado por el comportamiento imprevisible del presidente de Rusia. Además se atrevió a predecir; “no descarto un golpe de Estado que lo derribe en los próximos días a Vladimir Putin”.
Por María Eugenia Román
El Premio Nobel peruano presentó su ensayo sobre Benito Pérez Galdós en el Ateneo. En este lugar en 1865 el joven escritor canario se hizo socio con el número 2772.
Vargas Llosa contó que el ensayo “La Mirada Quieta” es un proyecto que surgió con la pandemia. “Yo había leído a Galdós cuando estudiaba en la universidad y desde ese momento comencé con este proyecto. En 18 meses leí los Episodios Nacionales, las novelas, las obras de teatro y las recopilaciones de los artículos.”
“Yo creo que Benito Pérez Galdós es un autor esencial en la literatura española contemporánea. Fue un gran escritor del siglo XIX. A veces irregular, corregía sus manuscritos, pero nada parecido a Flauvert que rehacía y rehacía. Escribió obras maestras y otras más imperfectas. Por ejemplo “Fortunata y Jacinta” es una gran novela, “Misericordia” también otra de las grandes”, destacó el escritor peruano.
Mario aprovechó los meses de confinamiento para hacer una inmersión total en el mundo galdosiano, una empresa desafiante como pocas. Pues la obra del escritor canario ronda los cien volúmenes, y esto sin contar la infinidad de artículos periodísticos que escribió a lo largo de su vida.
Hablando de las 46 novelas que componen las cinco series de los ‘Episodios Nacionales’, el nobel dice que “Galdós hizo lo que Balzac, Dickens y Zola hicieron en sus respectivas naciones : contar la historia y la realidad social de su país y consiguió recrear literariamente la historia española del siglo XIX».
Agregó Llosa que Galdós «logró que el gran público se familiarizara con los eventos determinantes de su pasado reciente. Como la invasión francesa, las luchas por la independencia contra los ejercitos de Napoleón, la reación absolutista de Fernando VII, la invasión de Marruecos, las Guerras Carlistas, la Primera República y la Restauración. Y lo mejor de todo es que estas novelas atestiguan la intolerancia, social y política en la que vivía España, años terribles de fanatismo y violencia».
En tanto, el autor de Pantaleón y las visitadoras contó que Pérez Galdós era muy crítico de la presencia de la Iglesia Católica en la vida de las personas y la sociedad. Este tema se encuentra en su novela Doña Perfecta, donde aparece uno de los temas que obsesionarán a Galdós: la pugna entre la modernidad y las viejas tradiciones custodiadas por la iglesia que inmovilizaron a España en el pasado.
También criticó a la religión en los dramas que escribió para el teatro, de gran éxito de público. Siempre decía qie España estaba amarrada al pasado por culpa de los prejuicios religiosos.
Finalmente Mario comentó la objetividad e imparcialidad y el compromiso político del autor de los “Episodios Nacionales”. “La investigación y como cuenta el asesinato de Prim, es uno de los puntos más altos de su narrativa.”


