Una contemplativa historia sobre la figura del capitán de la Armada española, Fernando de Magallanes, nos presenta Lav Díaz. El film que llega a los cines de España este 3 de julio es una apuesta «osada» del director filipino que ha querido revisitar el mito del explorador portugués desde la perspectiva de los colonizados. ‘Magallanes’ esta protagonizada por el actor mexicano Gael García Bernal, quien parece mas una estatua dentro de un decorado.
Bueno , Díaz nos lleva de vuelta al siglo XVI. Magallanes, un joven y ambicioso navegante portugués, se rebela contra el poder del rey, quien no apoya su sueño de descubrir el mundo. Tras convencer a la Corona española para financiar su viaje, el marinera de la nobleza portuguesa se lanza a una temeraria expedición a las legendarias tierras de Oriente.
‘Magallanes’ de Lav Díaz plantea un cine «lento» con planos fijos prolongados y la falta de concesiones al entretenimiento resulta agotar al espectador.
Fiel a su estilo, el cineasta asiático aborda la travesía mostrando al comandante como un ser despreciable, autoritario mientras cuestiona los relatos míticos de la historia de Filipinas.
Además el filme combina rigor histórico, espiritualidad y una puesta en escena hipnótica, al estilo de los filmes de Herzog (Aguirre, la ira de Dios). Sin embargo, a medida que avanza la historia vemos que se aleja del mundo del director alemán, que siempre entretiene, cosa que Lav Díaz no quiere aplicar a su guion.
¿Por qué? Pues la lentitud, calma y moderación del filme, que dura 160 minutos (por ejemplo Diaz se queda como 10 minutos con una imagen de García Bernal enfermo en una cama) no ayuda a entender que quiere expresar Lav. Y así con todos sus planos. Esto nos llevó a pegar una cabeceada mas de una vez durante el visionado.
Además pese a que es un filme corto – la mayoría de las obras de Díaz son de 8 horas mínimo – el director filipino mantiene su estilo pausado sin concesiones al espectador. De esta manera, quien pague una entrada para ver ‘Magallanes’ se meterá en un túnel lleno de planos fijos donde la naturaleza de las islas y la inmensidad del mar se sienten como un golpe de sueño.
Para adelantarles algo del film, entre medio, Lav Diaz narra el viaje del explorador portugués, su ruptura con la Corona lusa, la alianza con España y la expedición hacia Oriente, donde el hambre, los motines y el choque cultural precipitan su caída. Pero nada tiene conexión. Todo es contemplación.
En definitiva ‘Magallanes’ es un cine «lento» con planos fijos prolongados y la falta de concesiones al entretenimiento comercial que resulta agotar al espectador.


