El director Darren Aronofsky regresa a los cines de España con una comedia romántica con tintes de thriller y tufo a los años noventa, Bala Perdida, película que a medida que va avanzando se transforma en una idea de Guy Ritchie. Nada original.
Otro estreno en la cartelera es Karmele, una historia a través de la cultura, música y arte del pueblo de Euskadi donde el director Asier Altuna quiere destacar su perseverancia, lucha y dignidad ante la falta de libertad. Sin embargo, la película quiere contar tantas historias que pierde de su centro gravitacional y se transforma en una telenovela mexicana
Por María Eugenia Román
KARMELE
DIRECTOR : ASIER ALTUNA
DISTRIBUIDORA : CARAMEL FILMS
El realizador Guipuzcano Asier Altuna dirige a Jone Laspiur en una historia real marcada por el amor y el compromiso político. Se trata de la vida de Karmele Urresti, enfermera vizcaína que se exilió en Francia, al final de la Guerra Civil española, y que desde París huyó de los nazis para llegar a Venezuela. Es una historia de amor en medio de la represión franquista.
Desde el folclore vasco hasta el jazz, los boleros y las guarachas, la banda sonora acompaña y enriquece el viaje de los personajes. Una producción histórica con un enfoque poético…
Si bien es cierto que, con todas sus ganas el cineasta, nos presenta varios temas en Karmele como son la prohibición de hablar en euskera, la resistencia a la dictadura de Franco, la huida de la pobreza, etcétera (lo que al espectador engancha e interesa); sin embargo el guion se desinfla y todo queda a medio andar para transformarse en una telenovela venezolana que da pudor verla.
En palabras de su director: «‘Karmele es una historia de perseverancia, de lucha y de dignidad ante la falta de libertad. A la vez que un viaje a través de la cultura, la música y el arte. Siempre me han atraído las historias familiares en las que conviven distintas generaciones».
Precisa Altuna que «quiero dar a conocer a Karmele, una mujer que desde muy joven se ve obligada a enfrentar situaciones extremas. Tuvo una actitud valiente y comprometida, consecuente con sus ideas y que no vacila jamás en defenderlas”.
Una pena que el creador no haya podido encausar mejor este guion que tenía buena pinta.
Por su parte, Aitor Etxebarría es el compositor de la música, un hilo conductor a lo largo de toda la película, donde destaca grandes cotas de emoción y brillantez en los coros y bailes folklóricos.
BALA PERDIDA
DIRECTOR : DARREN ARONOFSKY
DISTRIBUIDORA : SONY PICTURES
El director de “Requiem por un sueño” nos sumerge en una comedia divertida y violenta donde persigue al personaje George Kaplan, protagonizado por Austin Butler. Todo se desarrolla en un New York paranoico de los años 90, y lleno de punks y judíos, que al final es desproporcionado y falso.
Inspirada en la novela de Charlie Huston, Darren Aronofsky presenta una locura cinematográfica que bebe de los guiones y escenarios que hicieron famosos a creadores como Guy Ritchie, donde la exageración y la sangre, tiros, dinero, explosiones y personajes excéntricos, se toman todo el metraje.
El film comienza cuando Hank Thompson, quien trabaja tras una barra de bar neoyorquino, pasa su tiempo con su novia (Zoe Kravitz). Su vida es tranquila. Pero cuando su vecino se marcha de viaje al Reino Unido, se verá sumergido por azar en un universo de crimen y violencia que amenaza con destruirlo.
Lo mejor de “Bala Perdida” es que va ganando fuerza a medida que pasan los minutos y tiene momentos entretenidos , es rápida. Pero al final no tiene nada de original ya que copia en esencia de los modelos cinematográficos de Ritchie y Danny Boyle.
Es una cambio de registro de Darren Aranofsky, que se mueve entre la comedia y el drama sin mojarse por nada, con una película impostada que salva los muebles , aunque quedará en el olvido.


