La ópera prima de Diego Vicentini, ‘Simón’, que denuncia la crisis política en Venezuela como los crímenes de lesa humanidad del gobierno chavista, llena salas en su primer fin de semana en cines en España. El filme se ha convertido en el estreno con la mejor media de espectadores por copia de toda la cartelera.
La historia nació en 2018, cuando Diego Vicentini estrenó el cortometraje como tesis de grado de la maestría de cine que cursó en New York Film Academy en Los Angeles. La acogida de la historia del líder estudiantil que lucha en las protestas de 2017 contra Nicolás Maduro llevó al cineasta a convertirla en un largometraje.
Luego tras años de esfuerzos, 29 días de filmación en 23 lugares de Miami, y apoyados por la comunidad de migrantes de la ciudad estadounidense, la película se estrenó en abril de 2023 en el Florida Film Festival de Orlando.
Ahora el filme triunfa en Latinoamérica y en la península ibérica. El guion, la dirección y el montaje de Diego Vicentini (29 años) han sido nominados a los 38 Premios Goya como Mejor película Iberoamericana y tiene mucha fuerza para ganarlo. Esto lo sabremos el 10 de febrero cuando se entreguen los «cabezones» del cine español en Valladolid.
En tanto, el pasado viernes 19 de enero ‘Simón’ llegó a 22 salas de 17 ciudades de España. Y fue todo un éxito ya que consiguió una media por sala de 328 espectadores y 2.691 euros.
‘Simón’ se basa en hechos reales. Habla de los crímenes de lesa humanidad que suceden en Venezuela, sumida en una permanente crisis política desde hace 25 años
La historia nos sumerge en la vida de Simón (interpretado por Christian McGaffney), que luego de escapar de Venezuela, combate contra su trauma y culpa por dejar su país atrás mientras busca conseguir asilo político en Miami antes de que sea deportado.
Venezuela vive desde 25 años una total crisis política y civil. Según denuncian ex presos políticos en el país caribeño hay detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones extrajudiciales para quienes cuestionaron antes al gobierno de Chávez y ahora, critican al de Maduro.
Para Vicentini hay muchas secuelas y sentimientos de culpa de los venezolanos que han tenido que abandonar el país (7,7 millones según la ONU). De ellos 430 mil han escapado a España. Es el éxodo más grande de la historia de Sudamérica.
«Soy uno de los millones de venezolanos que ha tenido que irse del país. He vivido desde lejos todo lo que ha sufrido Venezuela y me he sentido culpable por no estar físicamente ahí contribuyendo a la lucha por nuestra libertad. Ha sido una generación entera protestando y pidiendo a gritos un futuro libre y democrático. Pero muchos ellos fueron silenciados. Les quitaron sus vidas por alzar su voz. Esta película nació de esa culpa. Quiero darle de nuevo una voz a quienes ya no la tienen», declaró Vicentini en Madrid España.
Incluso en Venezuela, Simón es la película más taquillera en los últimos 6 años. El Instituto Gubernamental de Cinematografía (CNAC) del país caribeño advirtió que esta podría violar la Ley contra el odio, que puede conllevar condenas de 10 a 20 años. Por ello ningún integrante del equipo ha podido regresar a su país por miedo a ser encarcelado. El cineasta ingresó por Cúcuta, Colombia, para presentarla en Caracas.
Según denunciaron disidentes del gobierno de Maduro, la ley es una táctica que se ha utilizado históricamente para perseguir y silenciar a quienes expresan puntos de vista distintos a los del Gobierno. Aún así, tanto el director como los productores decidieron asumir este riesgo.
Para el productor Marcel Rasquin, ‘Simón‘ es «una película profundamente política. Pero muestra también el drama humano que le toca vivir a los estudiantes y a los venezolanos. Porque se genera un hueco en el alma cuando hay que dejar la casa, emigrar del país y surge la culpa de no seguir luchando. Es una sensación de derrota. La idea era convertir todo esto en perdón y en un abrazo, en una reconciliación».
En definitiva la diáspora de Venezuela en España intenta repensar su historia.


