La organización Greenpeace denuncia que BBVA contamina Alberta, Canadá. Por eso lanzó una landing page para recoger firmas y pedir a Francisco González, presidente del BBVA, que amplíe sus compromisos de lucha contra el cambio climático, la protección de la biodiversidad y los derechos de los pueblos indígenas en Canadá.

Asimismo los ecologístas le pidieron a BBVA que se desvincule totalmente de la destrucción generada por el sector de extracción del petróleo de arenas bituminosas. Como también aparte sus inversiones en sus infraestructuras de transporte asociadas.

Todo esto surge en medio de que la segunda entidad bancaria española ha dado a conocer su nueva estrategia empresarial donde defiende el cumplimiento del Acuerdo de París. BBVA afirmó que trabajará para que no se superen los 2º C de incremento de la temperatura media del planeta. Pero este compromiso de alinear su actividad con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas no está siendo muy clara.

BBVA contamina Alberta, Canadá, con oleoductos

BBVA, junto a otros 11 bancos internacionales como Banco de Tokyo Mitsubishi, Barclays, Credit Agricole, Citibank, Credit Suisse, Deutsche Bank, JP Morgan Chase, Mizuho, Banco Real de Canada, Toronto Dominion y Wells Fargo, está financiando empresas que construyen gigantescos oleoductos para el transporte de arenas bituminosas en Alberta, Canadá. La bituminosas es un tipo de alquitrán altamente contaminante, complicado de tratar y extraído mediante minería a cielo abierto en los bosques boreales.

De esta manera, BBVA está poniendo en peligro la calidad de las aguas, la biodiversidad y los derechos de los pueblos indígenas de Canadá.

«BBVA, a través de una filial en EE.UU., BBVA Compass, ha concedido préstamos a empresas constructoras de infraestructuras de transporte de gas y productos petroleros. Destaca el transporte de las contaminantes y dañinas arenas bituminosas de la provincia de Alberta, en Canadá. Además ha prestado apoyo financiero a la empresa Kinder Morgan Inc. (KMI), que tiene una participación del 70% en su filial canadiense Kinder Morgan Canada (KML). La empresa está construyendo el oleoducto TMEP (TransMountain Expansion Project). El TMEP es un proyecto que de construirse supondría un grave peligro la vida y entorno de los pueblos indígenas en Canadá», criticó Greenpeace.

Según la propia información ofrecida por el banco, BBVA excluye a clientes y/o transacciones involucradas en la “exploración y producción de arenas bituminosas”. Sin embargo esa política no es extensible para excluir la financiación directa o indirecta de proyectos de transporte e infraestructuras para las arenas bituminosas.

BBVA no descartó públicamente la financiación de los otros dos oleoductos de arenas bituminosas propuestos: el Keystone XL y/o Línea 3.

BBVA contamina Alberta, Canadá

“BBVA habla de su compromiso con el Acuerdo de París y con los derechos humanos. Eso sí la realidad de sus operaciones financieras refleja más de lo mismo”, ha declarado Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España.

Soto agregó que “decir que no financiarán la expansión de las arenas bituminosas, pero permitir la construcción de sus peligrosos oleoductos al margen del consentimiento previo e informado de las tribus indígenas por cuyos territorios transitan es una incoherencia mayúscula”.

Oleoducto Dakota Acces Pipeline

En tanto BBVA Compass continúa formando parte de los bancos que prestan fondos a la empresa Energy Transfer Partners (ETP), constructora del oleoducto Dakota Access Pipeline (DAPL). Esta es una compañía que ha intentado silenciar y amedrentar a las organizaciones que se oponen a estos oleoductos. Utiliza ejércitos de seguridad privados agresivos y demandan a las ONG ante los tribunales pidiendo multas millonarias.

Los opositores, ecologistas y pueblos nativos, a los oleoductos aseguran que la obra contaminará las fuentes de agua potable. A ello se suma que dañará lugares sagrados en los que están enterrados sus antepasados.

“La política de responsabilidad corporativa del BBVA corre el riesgo de quedarse en papel mojado. Si siguen apoyando económicamente a las empresas sucias que piden multas millonarias a las ONG y siguen apoyando a las infraestructuras de transporte que permiten expandirse al sector de las arenas bituminosas están haciendo el ridículo”  denunció Soto.

Autor

  • Emilio Vidal - Editor - Periodista - Fotógrafo y músico

    Periodista, fotógrafo y músico. Amante de todos los sonidos que haya creado el universo. Ha trabajado para medios de Latinoamérica para sus secciones de cultura y música.

    IG @eurolatinpresscultura